Archive for April, 2008

Cuando no vuelan las cigüeñas

Wednesday, April 30th, 2008

Por Ana Leonor Díaz

Los investigadores sociales en Cuba están preocupados por la alarmante disminución de la tasa de natalidad y el creciente aumento de la población anciana. Ellos persisten en repetir la explicación que dictan las autoridades del régimen: la tendencia es similar a las pautas que se observan en otras partes del mundo, especialmente los países desarrollados, lo cual induce al error de pensar que Cuba está en los más altos niveles del desarrollo social mundial.

Similar y distorsionada explicación dio el gobierno cubano para justificar en la década del 90 el fenómeno de la prostitución que ya desde los 80 había dado sus primeros pasos: las muchachas cubanas tienen alta escolarización y son libres de elegir una práctica que la costumbre oficial por el eufemismo bautizó como jineterismo. Cifras oficiales parciales revelaron que una mayoría de mujeres cubanas en edad fértil postergan el nacimiento de un primer hijo: si en la década del 60 una mujer paría tres hijos, ahora la tasa se redujo a 1,5. Mientras que el 55 % de las madres primerizas hoy en día pasan de los 30 años, la cifra en los 80 era sólo de un 20%. La preocupación de los demógrafos comenzó en los finales de los 90, y ya las proyecciones matemáticas prevén que una quinta parte de la población cubana tendrá más de 60 años en 2020, es decir, en apenas una década ¿Quién se ocupará de trabajar? Se preocupan ahora los gobernantes.Una rara encuesta de televisión que entrevistó a media docena de mujeres (unas gestantes, otras menores de 30 años y también a cincuentonas) desmiente el supuesto de los “científicos” del régimen: tener un bebé en la Cuba de hoy es caro. “La alimentación basándose en la carne, frutas, vegetales y cereales resulta prohibitiva” -afirmó una gestante. El régimen establece una cuota de un litro de leche diario para la población infantil menor de siete años, y la deja en un limbo en esa edad cuando más necesita de esa fuente de calcio para su crecimiento; y tampoco se puede contar con carne de res si los padres no la compran en divisas en las tiendas del Estado.

La carne de res, en ínfima cantidad y calidad, se suministra racionadamente una vez al mes a los enfermos de VIH-SIDA y cáncer, y supuestamente, también a las mujeres embarazadas, pero las entregas de cuatro veces en los nueve meses de gestación apenas se cumplen “por falta de disponibilidad”, dicen los regordetes funcionarios. La leche para las gestantes es apenas de dos vasitos diarios. Si resultan prohibitivos los precios del mercado para comprar vegetales y frutas, más caros son los cereales como maíz, avena o arroz, tanto para alimentar a la madre como para fortalecer las crecientes necesidades de un bebé. Ello, sin contar los altos precios en divisas convertibles para la compra de un colchón de cuna (80.85 CUC, equivalentes a 100.50 dólares); un paquete de pañales desechables (entre 2 y 6 pesos CUC) o un cochecito plegable (60.65 CUC u 80.85 USD).
 

 

 

Las tiendas en divisas son las únicas donde es posible adquirir el ajuar de un bebé, pues el régimen sólo garantiza la venta de una toalla y 10 metros de tela para pañales en pesos cubanos. Además de la negativa influencia en la composición de edades en la población que envejece cada día sin perspectiva de mejorar, la tendencia de los partos en mujeres mayores de 30 años plantea graves problemas médicos al aumentar las probabilidades de malformaciones y otros defectos congénitos asociados a esos nacimientos.

Otro problema planteado por las mujeres entrevistadas toca uno de los puntos sociales más neurálgicos de la sociedad cubana: la escasez de vivienda en un país donde el déficit habitacional se fijó oficialmente en un millón hace tres años, sin contar que el 50 % de las viviendas construidas están entre mal y pésimo estado y sin perspectivas serias de resolverse. Es frecuente la situación donde bajo un mismo techo conviven en una familia extendida varias generaciones, con frecuencia hacinadas, lo que deriva en graves problemas como la violencia, marginalidad y a menudo el desempleo, y explica que más de 100 mil cubanos estén recluidos en cárceles por delitos comunes.

La pregunta se reitera: con esta pavorosa situación social ¿quién se anima a traer a un cubanito al mundo? En Cuba no pueden volar las cigüeñas.

 

Cubanet

Editorial del Washington Post (Especial de Radiografía Mundial. COM)

Tuesday, April 29th, 2008

 “No hay espacio para disidentes”

 

Miami. (RM)- Hace pocas semanas, el Presidente cubano Raúl Castro introdujo un puñado de micro reformas al opresivo y en bancarrota régimen dejado por su hermano. Ahora los cubanos tienen autorización oficial para comprar teléfonos celulares, computadoras y hornos microondas; los trabajadores del estado pueden obtener la propiedad de las viviendas que han arrendado por décadas y los campesinos podrían vender parte de lo que producen a precios de mercado. Las medidas no tendrán mucho impacto (aún cuando evidentemente han preocupado al oficialmente retirado Fidel Castro): la mayoría de los cubanos no puede comprar productos electrónicos y las reformas en la agricultura se han quedado detrás de las tomadas por Corea del Norte hace unos años.

Las movidas del nuevo líder, sin embargo, han causado una oleada de curiosidad y especulación entre los observadores del tema cubano en los Estados Unidos y Europa, algunos de los cuales han comparado a Raúl Castro con Mijaíl Gorbachov. Los apologistas europeos de la dictadura de Castro liderados por el gobierno español reclaman que la Unión Europea normalice las relaciones diplomáticas con La Habana. Demócratas como el Senador Christopher J. Dodd (D-Conn.) han renovado sus llamados para levantar el embargo [en contra de Cuba], mientras se oponen al tratado de libre comercio con la democrática Colombia.

No sorprende que esos mismos partidarios de Cuba no hayan tenido mucho que decir acerca de otra señal que el Sr. Castro envió la semana pasada después que Las Damas de Blanco se acercaron a su oficina en la Plaza de la Revolución en La Habana. Cerca de diez miembros de este grupo se reunieron en un parque situado al borde de esa plaza diciendo que querían hablar con el nuevo Presidente sobre sus familiares: periodistas independientes, intelectuales y activistas políticos que fueron abruptamente arrestados y sentenciados a largas penas de prisión, cinco años atrás,  durante la Primavera Negra de Cuba.

Cincuenta y cinco de los 75 disidentes encarcelados en aquel momento permanecen prisioneros junto con otros 175 presos políticos. Las mujeres no pudieron hablar con el Señor Castro, quien en cambio, envió a la policía y a grupos de matones del Partido al parque maltratarlas y sacarlas de allí rápidamente en un ómnibus. Inmediatamente la prensa estatal comenzó una campaña propagandística en contra de las mujeres usando el slogan habitual: “No habrá espacio en Cuba”, dijo el diario oficial Granma, “para adversarios, quintacolumnistas y mercenarios internos”.

Sí, cualquier cubano que no dependa del salario promedio anual, puede ahora comprar y activar un teléfono celular. Pero hay pocos indicadores de que el Sr. Castro considere aún el tipo de cambios que han transformado en dictaduras más prósperas a antiguos países comunistas como China y Viet-Nam. Y mucho menos una apertura política. Una prueba justa sería que el Sr. Castro respetase el Acuerdo Internacional de Derechos Civiles y Políticos que su gobierno firmó recientemente. El acuerdo garantiza no solo la libertad de reunión sino también el derecho a salir libremente del país. Recientemente los dirigentes oficiales cubanos han dado a entender que las restricciones que actualmente limitan los viajes al extranjero del ciudadano promedio puede que cambien. Ojala que así sea. Entonces el Sr. Castro podrá descubrir cuantos de los 11 millones de cubanos están deseosos de continuar soportando un régimen, que piensa que reformar el país es nada mas permitir la venta de hornos microondas.




“Secretos” del Partido Comunista del Uruguay

Monday, April 28th, 2008

La Inteligencia militar operó en el Partido Comunista en 1991 para promover a Marina Arismendi, actual ministra de Desarrollo Social, y procurar evitar el triunfo del Frente Amplio.

 

Después de la restauración democrática de 1985, los servicios de inteligencia militar mantuvieron infiltrado al Partido Comunista del Uruguay (PCU), a tal extremo que tenían copias de las llaves de su sede en la calle Río Negro y conocían casi al instante lo que se hablaba en los encuentros celebrados en ese lugar. Además, esos servicios operaron para que en 1991, cuando se tornaba inevitable la ruptura del comunismo uruguayo luego de la caída del muro de Berlín, la actual ministra Arismendi, derrotara al ex secretario nacional de Propaganda del PCU, Esteban Valenti, en la elección del Comité Departamental de Montevideo.

 

En las décadas del sesenta y setenta, el PCU fue uno de los principales exponentes del comunismo en América Latina. Y en 1989, cuando Tabaré Vázquez fue electo intendente de Montevideo, la lista 1001 del PCU fue la más votada en la interna del Frente Amplio. Valenti fue uno de los principales responsables de la comunicación de la 1001 ese año.

 

En su libro, el periodista señala que “en el año 1985, a la salida de la dictadura, se contabilizaron alrededor de 75 dirigentes, la mayoría comunistas, que quedaron ‘enganchados’ como informantes de las Fuerzas Armadas y la Policía”.

 

Relata además que el 1º de marzo de 1985 marcó para los servicios de inteligencia militar una continuidad en su trabajo. “Con la vuelta a la democracia, el seguimiento contra el PCU continuó sin pausa”, afirma Alfonso en su libro.

 

“Inteligencia militar poseía un plano detallado de la sede central ubicada en esa época en la calle Río Negro 1531. Sabía dónde se sentaba el conserje, el sitio donde se apostaba la seguridad y en qué sala se hacían las reuniones reservadas”, agrega.

 

Los servicios de inteligencia -relata el libro- tenían “copia de las llaves de la puerta” pero no instalaron elementos electrónicos “para preservar la operación y además porque no se subestimaba la capacidad del enemigo, ante la eventualidad de que los comunistas pusieran en práctica ‘contramedidas”.

 

“Más de una vez, en las tinieblas, militares y sus colaboradores se turnaban para hurtar documentos reservados que fotocopiaban y devolvían a las pocas horas”, señala la investigación.

 

“¡Tremenda operación!”. En 1991, el PCU procesaba duras discusiones internas, como ocurría con los demás partidos comunistas de buena parte del mundo. Los regímenes del llamado “socialismo real” se derrumbaban. Las reacciones, acusaciones y fracturas entre los comunistas de cada país eran una constante y Uruguay no fue la excepción.

 

En aquellos tiempos, los llamados comunistas “ortodoxos”, que tenían a Marina Arismendi como a una de sus principales figuras públicas, acusaban a Valenti y a los “renovadores” del “vaciamiento ideológico y financiero del PCU”.

 

Y ese duelo entre Arismendi y Valenti -que el autor asegura habían integrado el aparato armado de los comunistas- llegó a las urnas en noviembre de 1991. Arismendi, de acuerdo con el libro de Alfonso, tuvo una inesperada colaboración para derrotar a Valenti: la de “los espías” de inteligencia militar.

 

En abril de 1991, “los llamados desde el Ministerio de Defensa Nacional y de la Presidencia de la República (a los servicios de inteligencia) eran constantes”, relata el libro. En ese momento, el presidente era el blanco Luis Alberto Lacalle y Mariano Brito era el titular de la cartera de Defensa. Desde sus oficinas querían saber si estaba en marcha alguna “operación” contra el Partido Comunista. Pero el “silencio” fue la respuesta, relata el libro de Alfonso.

 

“Sí, había una operación de inteligencia contra el PCU. ¡Tremenda operación! Tenía como objetivo impedir que Valenti fuera electo secretario departamental de Montevideo del PCU!”, agrega.

 

De acuerdo al autor, “un grupo de militares entendió que había llegado el momento de dar una mano a los comunistas ortodoxos en una difícil contienda electoral capitalina, donde la poderosa línea renovadora era claramente la favorita”.

 

En la inteligencia militar analizaban -relata el libro- que “proyectando el sostenido crecimiento electoral del Frente Amplio, todo apuntaba a que alcanzaría el gobierno nacional en 1994, máxime después de conquistar la Intendencia de Montevideo de 1989.

 

Conociendo el peso del PCU desde la fundación del FA se identificó que ‘el cambio de renovación que estaba promoviendo Valenti era removedor. Carlos Marx con vaquero, la caída del muro de Berlín, abajo todos los muros, la corriente euro comunista’. Valenti iba directamente a la conquista del PCU, al cargo de secretario general -que en ese momento ostentaba Jaime Pérez- y se sabía que había decidido disputar la Departamental de Montevideo”.

 

En cambio, tanto los militares como los informantes comunistas, dice el autor, veían en Marina Arismendi “un cuadro gris, que existía en esa época por su apellido, pero que nunca existió en los planes de su padre”.

 

Como “levantar la popularidad de Marina Arismendi era casi imposible”, señala la investigación de Alfonso, “con el apoyo de comunistas ortodoxos y ex dirigentes expulsados”, la inteligencia militar comenzó “a planificar pequeñas operaciones de propaganda y psicológicas”.

 

“La primera tarea fue profundizar y radicalizar la brecha entre renovadores y ortodoxos, tratando de asociar la renovación con la traición. Los renovadores pretendían que no se discutieran determinados temas que eran tabú para el PCU como la clandestinidad y los cuadros que cooperaron con las Fuerzas Conjuntas. La masa reclamaba lo contrario”, relata.

 

El libro cuenta además que se redacta un “documento de autocrítica”, que se suponía había sido elaborado por “dirigentes que estaban disconformes en esos días con el PCU”.

 

Ese texto fue enviado a dirigentes comunistas contrarios a la llamada renovación, que vivían en Argentina, Estados Unidos y Europa y luego volvió a Uruguay. La operación resultó exitosa para los servicios ya que se “organizaron una serie de reuniones contra el pensamiento de la dirección para discutir el documento”.

 

“Con el correr de las semanas el complot contra Valenti siguió a gran escala. Se utilizaron fechas sentidas del PCU para pintar muros especialmente en zonas de gran arraigo comunista como el Seccional 20. (…) Hubo un hecho clave, se diseminaron actas de interrogatorios de comunistas detenidos en las unidades militares durante la dictadura. Algunos de primera mano constataron que habían sido delatados por sus compañeros”, señala el libro.

 

La triunfante lista del ala “ortodoxa” estaba integrada por Marina Arismendi, Daniel Banína, Pedro Balbi, Carlos Tutzó, Hermes Millán, Daniel Berruti, Washington Puchetta y Alicia Pintos, entre otros.

 

La lista “renovadora” encabezada por Esteban Valenti incluía además, entre otros dirigentes, a Luis Garibaldi, Daniel Mesa, Rafael Sanseviero, Ernesto Murro, Dari Mendiondo, William Masdeus, Eduardo Scopice y Esteban Núñez.

 

El triunfo de Marina Arismendi “cambió la historia del PCU y del Frente Amplio” porque “la izquierda debió esperar hasta el año 2004 para llegar al gobierno”, remarca la investigación de Alfonso.

 

Los informantes. Según el libro, dirigentes del PCU también aportaron datos, además de a inteligencia militar, al Servicio de Información de Defensa (SID) y a los tupamaros.

 

Integrantes del PCU elaboraron antes del golpe de Estado en 1973 “un informe para el SID con el propósito de desprestigiar a grupos de tendencia a la extrema derecha o la derecha cuando el coronel del Ejército, Ramón Trabal, dirigía esa oficina”, señala la investigación.

 

En “Secretos del PCU”, el autor cuenta cómo en 1972 un agente policial que actuaba en la Dirección Nacional de Información e Inteligencia del Ministerio del Interior  -Miguel Ángel Benítez Segovia-  era informante a sueldo del PCU.  Percibía esos ingresos “a cambio de jugosos informes y datos de personas vinculados a la guerrilla”.

 

También Benítez “entregó información clave de los operativos que preparaba la DNII contra el MLN-que estaba en su apogeo”. El manejo de esa información, según Alfonso, no siempre seguía el mismo patrón.  Contrario al accionar violento de los tupamaros, el secretario general del PCU de la época, Rodney Arismendi, “manejaba a su antojo” esos datos. “Si convenía políticamente para los intereses del Partido alertaba a los tupamaros. Otras veces no avisó, dejó actuar a la Policía”, consigna el texto.

 

El pase a retiro de Seregni y su ‘apego a la Masonería’

 

Una carta incluida en el libro “Secretos del PCU” prueba, según el autor del trabajo Alvaro Alfonso, que el fallecido ex presidente del Frente Amplio, el general Líber Seregni, “abandonó el Ejército producto de su apego a la Masonería” y no por “la política represiva impulsada contra militantes de izquierda” desarrollada por el gobierno de Jorge Pacheco Areco (1967-1972). “La prueba documental muestra claramente que el presidente histórico del FA se molestó por un artículo de la Rendición de Cuentas del año 1967, impulsada por Pacheco Areco”, señala el periodista Alfonso en su investigación.

 

Precisa que el 6 de noviembre de 1968, Seregni envió una carta a Pacheco pidiendo su pase a retiro porque en la Rendición de Cuentas se dio autorización al Ministerio de Defensa Nacional “a permutar con el Arzobispado de Montevideo diversos predios”.

 

El periodista afirma que a juicio de Seregni la decisión que tomó Pacheco Areco “se contrapone totalmente con cualquier pensamiento masónico, por favorecer a la Iglesia Católica”.-

 

 

Servicio de Difusión Selectiva de FLASHES Culturales

 

EL PARTIDO DE LA REACCION EN ESTADOS UNIDOS

Monday, April 28th, 2008

Primero de una serie

Por Armando de Armas  

El Demócrata es el partido de la reacción en Estados Unidos. Ningún problema con la reacción. El problema estaría en la estafa, casi siempre mediática, de venderse a todo trance, y a veces en trance, como partido progresista en tanto los hechos demostrarían exactamente lo contrario.

Veamos la historia. Abraham Lincoln (12 de febrero de 180914 de abril de 1865) fue el décimosexto Presidente de Estados Unidos y el primero por el Partido Republicano. Como un fuerte y decidido oponente a la expansión de la esclavitud, Lincoln ganó la nominación de su partido en 1860 y resultó elegido presidente de la nación a finales de ese año. Durante su período presidencial ayudó a preservar la unidad del país derrotando en la Guerra Civil, ¡con ferocidad hay que decir!, a los secesionistas y esclavistas Estados Confederados de América; integrados por los once estados del Sur que proclamaron su independencia. El partido de los secesionistas y esclavistas, aclaremos, no era otro que el Demócrata. Luego entonces, el Partido Demócrata luchó en esa guerra para extender la esclavitud, y no sólo eso, sino que después de la contienda estableció las Leyes Jim Crow, los Códigos Negros y otras leyes represivas para negar derechos a los negros americanos. En ese contexto es que se funda en 1865 la primera célula del legendario y tenebroso Ku Klux Klan, constituido por veteranos del Ejército Confederado que, después de la Guerra de Secesión, quisieron resistirse a la Reconstrucción; periodo de 10 años durante el cual se le dio un poder político sin precedentes a los afroamericanos.

 

 

Es bueno aclarar que el Ku Klux Klan fue financiado, apoyado y promovido por las élites sureñas del Partido Demócrata y no vino a ser formalmente disuelto sino hasta 1870, por el Presidente republicano Ulysses S. Grant y a través del Acta de derechos civiles de 1871. A partir de este año y hasta 1930, en un esfuerzo para negarles los derechos civiles y evitar que votasen a favor de los republicanos, miles de afroamericanos fueron baleados, golpeados, linchados, mutilados e incinerados vivos por los miembros, ahora clandestinos, del Klan, y algo aún peor, más adelante los presidentes demócratas, Franklin D. Roosevelt y Harry Truman, rechazarían consistentemente las denominadas leyes contra los linchamientos, por un lado, y por el otro, los intentos con vista a que se estableciera una Comisión para los Derechos Civiles que permanentemente velara en el sentido de evitar las fragrantes violaciones a los derechos de los negros.

 

En otro sentido, es obra del Partido Republicano el logro de las enmiendas constitucionales 13, 14 y 15 que garantizarían a los negros estadounidenses la libertad, la ciudadanía y el derecho al voto, además del Acta de los Derechos Civiles de 1866 y 1875 que prohíbe la discriminación racial en los lugares públicos. Los republicanos pasaron también el Acta de Derechos Civiles de 1957, de 1964 y 1965 a favor de los afrodescendientes y contra las Leyes Jim Crow, y establecieron además los programas de Acción Afirmativa que ayudarían a prosperar a los negros. Programas que fueron propuestos por el presidente republicano Richard Nixon, en el llamado Plan de Filadelfia de 1969 que abrió el paso en 1972 al Acta de Oportunidades igualitarias de Empleo, lo que haría ley de la nación los Programas de Acción Afirmativa. Ni siquiera se trata, puntualicemos, de que la Acción Afirmativa sea algo verdaderamente progresista para los negros, asunto en verdad muy debatible, se trata, en definitiva, del rédito que indebidamente obtienen los demócratas por algo que le corresponde, más que nada, a los republicanos.

Se pretende un partido demócrata que habría comenzado siendo reaccionario y terminado progresista, y un partido republicano que habría comenzado siendo progresista y terminado reaccionario. Esa mágica metamorfosis ocurriría, definitoriamente, con la atribución al Partido Demócrata y al presidente John F. Kennedy de la aprobación de la ley de los Derechos Civiles de 1964. No obstante deberíamos analizar, más allá del mito, lo realmente sucedido. En 1957 Kennedy, consecuente con la práctica tradicional de su partido, votó en contra de la Ley de Derechos Civiles, y en 1963 se opuso a la masiva marcha (participarían unas 200 000 personas) dirigida por  el Dr. Martin Luther King Jr. en Washington. Más tarde el Dr. King criticaría duramente a Kennedy por ignorar la causa de los derechos civiles de los afroamericanos.

 

 

La ley de los Derechos Civiles de 1964 (Civil Rights) fue aprobada en el Congreso por 290 votos a favor y 130 en contra. De los republicanos, el 80 por ciento votó a favor de la ley. De los demócratas, el 61 por ciento hizo otro tanto. Quiere esto decir que sólo el 20 por ciento de los republicanos votó en contra de los negros, mientras que los demócratas lo hicieron en un 39 por ciento: el doble, menos un punto. En el senado la votación fue de 73 a favor de la ley que favorecía a los negros y 27 en contra. Nada más que seis republicanos votaron en contra de la ley, frente a 21 demócratas que hicieron lo mismo. El 2 de julio de 1964 el presidente demócrata Lyndon B. Jonson firmó la ley que, finalmente, ponía en el papel los derechos de igualdad de todos los ciudadanos en este país. Estas cifras, desde cualquier ángulo que se les mire, parecen apuntar a que sería más apropiado, o más justo, decir que la ley de los Derechos Civiles de 1964 se aprobó no por los demócratas, sino a pesar de los demócratas. Entrevistado por el autor para este trabajo, el congresista federal republicano Lincoln Díaz-Balart ha dicho que requirió gran coraje político de parte de Lyndon B. Johnson lograr las importantes leyes de 1964 y 1965 y que Kennedy no logró nada en ese sentido. Agrega también Díaz-Balart que Johnson antes de ser presidente no había apoyado los derechos de los afroamericanos, pero que sí fue clave su liderazgo ya como presidente para las leyes del 64 y el 65. Es bueno aclarar, en aras del balance, que el oponente republicano de Jonson en la elecciones de 1964, y autor de una obra cumbre del conservadurismo norteamericano: The Consciente of a Conservative (Conciencia de un conservador), Barry Goldwater, se oponía también decididamente a las leyes del 64 y el 65.

 

 

Digamos además que el senador demócrata Robert Byrd, de West Virginia, un ex miembro del Ku Klux Klan, desarrolló un discurso dilatorio, denominado filibustero en la jerga legislativa, en el Senado y en junio de 1964, en un desesperado esfuerzo por bloquear el paso del Acta de Derechos Civiles de 1964. No obstante, cosas veredes, el senador Byrd fue ensalzado en abril del 2004 por el senador demócrata Cristopher Dodd como alguien que, de tener la oportuidad, habría sido durante el transcurso de la Guerra Civil, no un simple participante, que con chiquitas no se andan, sino un gran líder a favor de la causa, ¿de los esclavistas dijo?, no, hombre, qué va, de los esclavos. Eso dijo Dodd, pretendiendo desconocer olímpicamente la historia. Por cierto que Byrd, de 89 años, ha sido un recio crítico de la guerra en Irak, lo que no está mal, la verdad, acorde con su historial reaccionario. Por cierto, también, que entre los demócratas que en 1964 votaron oponiéndose al Acta de los Derechos Civiles estaba el senador Al Gore, padre de ese otro Al Gore que fuera vicepresidente en la época de Bill Clinton, y Premio Nobel de la Paz en el presente, gracias a su empeño, ¡denodado y heroico hay que decir!, por salvar al planeta tierra de los gases invernaderos y los malvados capitalistas.

 Ningún problema con la reacción, repitamos. El problema está en las cartas trucadas, en jugar con las cartas trucadas. En ofender la inteligencia de los votantes. El problema está en la demagogia.

 

 

Desambiguación

Monday, April 28th, 2008

Por Emilio Ichikawa

Desambiguación o “disambiguation” se llama al proceso a través del cual se van separando elementos efectivamente diferentes pero que en la red informática acuden como si fueran semejantes.  Por ejemplo, si utilizamos el buscador www.google.com y marcamos, con o sin comillas, el ítem CUBA LIBRE, puede salir lo mismo un tipo de cóctel, el nombre de un restaurante o un central, una organización anticastrista o un lema de Fidel Castro. Desambiguar es entonces, a grandes rasgos, el ejercicio de poner las cosas en su sitio. Como dice la palabra, eliminar en lo posible la ambigüedad de los términos.

En el universo textual contemporáneo la ambigüedad se expresa claramente en la coincidencia de la discursividad ideológica. Razones de marketing, o de sentido común, o simplemente de tradición hacen que aún los políticos más opuestos se identifiquen con las mismas palabras puestas disciplinadamente unas detrás de las otras. De ahí que, antes de tomar partido por una posición, es preciso desambiguar el significado. Tomemos tres asuntos de actualidad: la guerra, el problema ambiental y las Olimpiadas en China.

 Salvo casos muy extremos, no es común escuchar a alguien decir que ama la guerra y que desea que mueran jóvenes y civiles en los combates. Al contrario, todos los parlantes, incluyendo a quienes hacen la misma guerra, aseguran proceder en favor de la paz. La guerra es presentada generalmente como un gesto defensivo avalado por una guerra anterior. Y esto no importa el partido que lo haga ni la tradición intelectual del líder que la convoque. Lo mismo sucede con la protección ambiental. Todos los líderes políticos exhiben una vida sana, vegetariana, posan con sus mascotas y condenan la degradación ecológica. Nadie dice, por situar un ejemplo de actualidad, que hay que matar a los lobos sino que hay que proteger a los alces. Es decir, aún cuando las posiciones en torno a este asunto específico sean contrapuestas, el discurso es el mismo. En cuanto al boicot a la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos en China (no se habla de las competencias en sí) la demagogia es la misma: no politizar el deporte. Todas las partes coinciden en esto, difieren, no obstante, en si es China quien politiza, la oposición tibetana o el mismo Comité Olímpico Internacional.

La ambigüedad discursiva es un elemento que se suma a todos aquellos que obstruyen la solución de los problemas de nuestro tiempo. La claridad conceptual, si no es suficiente para resolverlos, es al menos una premisa para reconocerlos.

 

Patricia Poleo: Cada día que pasa el impávido Alto Mando incurre en más violaciones a la Constitución

Sunday, April 27th, 2008
El Alto Mando militar venezolano se mantiene impávido ante la flagrante violación a la Constitución Nacional que significa la creación de un quinto componente militar denominado “Reserva”.

El delito de Traición a la Patria, está enmarcado en el hecho de que la incorporación de la Reserva en la FAN, no está considerada dentro del artículo 328 de la Constitución vigente, que reza: La Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación y asegurar la integridad del espacio geográfico, mediante la defensa militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y la participación activa en el desarrollo nacional, de acuerdo con esta Constitución y con la ley.

En el cumplimiento de sus funciones, está al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna. Sus pilares fundamentales son la disciplina, la obediencia y la subordinación.

La Fuerza Armada Nacional está integrada por el Ejército, la Armada, la Aviación y la Guardia Nacional, que funcionan de manera integral dentro del marco de su competencia para el cumplimiento de su misión, con un régimen de seguridad social integral propio, según lo establezca su respectiva ley orgánica”. De manera pues que si en Venezuela existiera un verdadero Estado de Derecho, se habría anulado la decisión.

El Alto Mando Militar parece no saber que en principio no está al servicio de persona o parcialidad política alguna, y que su actuación silenciosa, su pasividad, está considerada como delito en la ley vigente.

Basta conocer el contenido del artículo 25 de nuestra Carta Magna donde se considera nulo todo acto dictado en ejercicio del Poder Público y que viole lo garantizado por la Constitución y las leyes, agregando que aquel funcionario público que lo admita, permita o ejecute, incurre en responsabilidad penal, civil y administrativa, no pudiendo aplicarse lo que en materia militar se denomina  “la obediencia debida”.

Los hechos cada vez más claros acerca de la injerencia directa del sector militar en los problemas internos que afectan a Colombia, es decir, en lo que se refiere a su relación con la guerrilla, ante lo cual también el Alto Mando guarda silencio, están implícitas en el mas grave delito militar contenido en las leyes castrenses:  Cada día se demuestra con mas pruebas que el grupo en armas que opera ilegalmente en Colombia (FARC-EP) está recibiendo apoyo moral y material del Estado y gobierno venezolano. Los ordinales 2 y 3 del artículo 464 del Código Orgánico de Justicia Militar, explican muy bien lo que es el delito de Traición a la Patria, agravado aún mas por el silencio que hasta ahora expresan, pues esa misma ley que los rige, en el artículo 467, les dice textualmente: Todo aquel que al tener conocimiento de que se intenta cometer el delito de Traición a la Patria, no haya cumplido lo dispuesto en el artículo 170, será condenado como si lo hubiera cometido…” Y a eso hay que agregarle que: “La ignorancia de la Ley, no excusa de su cumplimiento.” .  
 
El Lobo Feroz

 

En Chacao

Un lobo feroz disfrazado de Caperucita se está colando estratégicamente entre los pre-candidatos de oposición de Chacao que se disputan la nominación y el apoyo de Leopoldo López. El Lobo Feroz luce como una verdadera oligarca, fiel estereotipo del voto mayoritario de Chacao: Rubia perfecta, impecablemente vestida siempre de gerente, de buena gerente y con una sonrisa esculpida con el cincel de la ortodoncia. Pero la falsa Caperucita, es tal cual: Roja, rojita. Relacionada sentimentalmente con quien ha sido uno de los mas fieles escoltas de Hugo Chávez, y políticamente atada a Pedro Carreño. Este Lobo Feroz se pasea por Chacao mostrando su sonrisa pero no sus verdaderas intenciones: Lograr que el municipio emblemático de la resistencia contra el Régimen caiga en manos del “Proceso”. Allá Liliana, Emilio y Timoteo si así lo permiten.

Perlas

Para Piedad

Piedad Córdoba, la “Revolucionaria” no deja de darse buena vida en cada uno de sus costosos viajes. En esta oportunidad se le vio en Madrid, comprando en la joyería “Perlamina” que está dentro de la conocida tienda por departamentos “El Corte Inglés” cerca de Plaza Mayor, famosa por la calidad de las perlas que vende.

Literatura versus Castrismo.

Sunday, April 27th, 2008

Por Carlos Carralero 
 

En un intento más de difundir la realidad cubana, tal cual es, carente de adulteración; en Europa y el mundo, el sábado 26 de abril, en la Villa San Carlo de Borromeo en Senago, Milano, tendrá inicio el ciclo de presentaciones en Italia, del tercero  de los cinco  textos publicados por la edición Alilingua de la editora Spirali de Milano. Se trata de la novela de Roberto Luque Escalona Lorenzo El Cordero del Diablo. Parte de una colaboración de Spirali con autores disidentes que narran historias disímiles desde la óptica y la experiencia real de cada uno de ellos; proyecto coordinado y seguido desde Milán Italia por Carlos Carralero y desde Miami por Armando de Armas,  

El primero de los textos publicados fue Mitos del Antiexilio de Armando de Armas; un ensayo que intenta y logra desmontar los mitos perniciosos, inventados por Castro -que han encontrado eco en los castristas de todo el mundo- deformadores de la esencia del exilio cubano;  mitos que han exhibido una colosal producción de fantasmas que viajan por el universo y atraviesan la piel de los inmunodeprimidos en materia de propaganda política. Una parte de este mundo, al cual ha sido dirigido el mensaje ha contraído el virus del castrismo. Rechaza e ilegitima los opositores de la dictadura, y luego se encarga de alargar la propaganda envenenada.  

Una de las cepas contagiosas lanzadas contra la imagen del exilio cubano es la que lleva el falseado título de mafia de ultraderecha. Nada más distanciado de la realidad histórica. De Armas con el resultado de su estudio e investigación, demuestra que durante la  república las contiendas electorales en Cuba estaban matizadas por programas de un partido de izquierda que contendían  proyectos de otro partido de izquierda. Ilustra al lector con datos irrefutables, que desarman a detractores de los opositores del castrismo. Por ejemplo, el referido a la propaganda castrista que vuela libre en la misma capital de los exiliados, llamándolos mafiosos -difundida por grupos de personas que dedican entera programación de una emisora o por páginas de cotidianos a nutrir el  monstruo de la infamia- sin que ninguno de los anticastristas le lance al menos un hollejo a sus desfachatadas fachas. Es que la ‘mafia’ de Miami, incluso la de Madrid y por si acaso, la de Milán es mucho más decente y tolerante que los inventores de eufemismos e historias miserables. Aquellos que se sirven de lo mejor de las leyes de democracia; es decir,  el respeto a la dignidad humana y a las individualidades. Por demás, después de haber servido al régimen dentro de Cuba, sirviéndole ahora, en la casa construida con orden por los exiliados: Miami y sus instituciones. Una vergüenza que aplastaría la conciencia de todo aquel que después de haberlos perdido recupera el decoro y  la dignidad. Pero, los castristas de Miami, como los de todo el mundo, no descifran los colores de esos conceptos. Por eso, no los rescatan. Los intelectuales que aún abrazan una dictadura de medio siglo de desmanes, son portadores de una imaginación vendida. Paradigma de lo cual, son algunos premios Nobel y otras yerbas de esbirros refugiados en Florida, que lo mejor que hacen es pedirle asilo político a los Castro y a Silvio Rodríguez;  en su prometido nuevo refugio, Chile. 

El segundo de los textos presentados en días pasados fue Contra toda Esperanza, memorias que dejan al lector con la conciencia en suspenso; en una suerte de sentido de deuda; con la historia y la propia existencia. Cundo leemos las vicisitudes del presidio  soportado por Armando Valladares, los multiplicamos por miles; entonces, nos parece –si tenemos conciencia- que es demasiado poco lo que por la causa hemos hecho. 

El libro de Valladares se publica de nuevo en Italia y aviva la llama de una vieja polémica; donde Armando acusa y el régimen se escuda con la infamia de orquestar actos con sus secuaces de todo el mundo. El mes pasado lo hizo en Roma, utilizando una mezcla podrida de elementos cubanos con italianos a la batuta de despreciable espectáculo, la embajada castrista en Roma; con un grupo de muchachos que se identificaban como miembros del Comité de Defensa de la Revolución en Italia. 

La obra de Armando Valladares, es una de las más conocidas entre todas las que acusan la dictadura y no merece argumentos para describirla, sino su lectura y otra vez lectura.

 

Saturno y el Juego de los tiempos de Carlos Carralero; una temática poco abordada por los cubanos, trata la historia de un joven, sin actitud ni aptitud para las Fuerzas Armadas, que se ve obligado a evadir este calvario, usando las artimañas que al ser humano le permite la imaginación: fingirse loco o casi loco es la ultima de las salidas, que el protagonista encuentra para abandonar el infierno verde olivo, es otro de los textos, ya en librería en Italia, aún sin haberse presentado. Saturno el ser mitológico que devora a sus hijos por temor a perder el trono, es la alegoría elegida por Carralero, para narrar parte de la historia del Saturno cubano, Castro y su régimen; ya abordada en Réquiem por Saturno; el primero de la serie que narra acontecimientos en la tierra sometida por ese monstruo real que encarna el personaje mitológico que devora e implanta el terror a causa de su propio terror. 

Escrito sin permiso, memorias de Manuel Vázquez Portal, en uno de los peores círculos del infierno castrista, la prisión de Boniato con todos sus derivados o filiales; Boniatico y Aguadores, es la otra entrega que según el plan de la dirección de Spirali, se presentará en mayo próximo y de la cual hablaremos en su debido momento; cuando se presente el texto. 

Volviendo a Lorenzo y el Cordero del Diablo  de Roberto Luque Escalona; trata de forma ficticia  la preparación de un atentado a Fidel Castro, al que Luque en su obra –no sólo en esta novela, también en otros textos, llama Esteban Dido. El autor del la idea y organización del atentado, Lorenzo; un funcionario del Ministerio del Relaciones Exteriores tiene dos momentos de inspiración, dos chispazos o iluminaciones para llegar al intrincado proyecto de eliminar a quien ha convertido una isla feliz en el centro mundial de la Doble Moral (efecto de una causa que es la tristeza por no poder expresar su tradicional alegría). Primero, un sello conmemorativo por el aniversario de la inauguración del legendario Estadio de béisbol en La Habana, enviado por su hermana. Segundo, una trasmisión de un juego del deporte nacional, donde cronistas deportivos, entrevistan a su colega Rodrigo Rubens, un narrador deportivo convaleciente en su apartamento de un edificio que supera en altura al Latinoamericano. En respuesta a las preguntas formuladas en entrevista  telefónica por sus colegas, Ruben les cuenta que extraña el palco de la prensa, no el terreno de pelota porque desde su apartamento logra ver los encuentros del deporte que a casi todos los cubanos hace vibrar de pasión. 

Luque evoca la historia real de Rubén Rodríguez, un narrador deportivo, compositor homosexual, enfermo del corazón, que muriera, a causa de infarto. Argumento que enlaza con habilidad al numen cubano con las vidas voraginosas de los homosexuales, Reinaldo Arenas, conocido por su autobiografía, Antes que anochezca (quien se suicido? luego de contraer el SIDA en New York) y la de Delfín Prat (este último aún vive en Cuba en la miseria, por supuesto. 

La historia de los atentados a Fidel Castro, es un argumento escabroso, pero digno de tratar. Nunca el gobierno cubano ha demostrado que los intentos de asesinato al dictador, hayan ido más allá de la intención de liberar a Cuba de quien más ha odiado a sus hijos, “Estebandido”. El asesinato fallido  – y preparado por Lorenzo; que a su vez debió ser ejecutado por manos del homosexual Virginal Lamb (reitero una aleación simbólica e imaginativa de los talentos artísticos del escritor  Reinaldo Arenas y el poeta Delfín Prat; ambos holguineros como el autor de la novela.)- no tiene el final feliz (imperativo del pueblo cubano) por la muerte de Rodrigo Ruben. Con el perdón del Señor, para los que han pensado eliminar a quien una madre -que no es quien dio a la luz a un cubano normal- malparió: dio a luz un día al destructor de lo mejor de la nación cubana, INFIDEL el Castrense o el Saturno de turno (entre aquellos monstruos del siglo XX). Quisiera  para concluir, recordarles que Holguín es una ciudad; ex municipio del norte de la mayor de las seis, otrora provincias cubanas, Oriente. Hoy capital de provincia y en su territorio cuentan, Banes, tierra de Fulgencio Batista y de le primera esposa de Fidel Castro, Mirtha Diaz- Balart; además, Mayarí, zona donde el gallego Ángel Castro, orquestara el gran desastre cubano: su familia. Allí en la hoy provincia de Holguín, nacieron, el general de las guerras de independencia, Calixto García, el escritor, Guillermo Cabrera Infante,  el propio Luque; quien en la novela toca el tema del Holguín, motivo de animados intercambios entre Lorenzo y Virginia.