
Moscú. (AGENCIAS)- El presidente estadounidense, George W. Bush, ha hecho este lunes un llamamiento a los líderes rusos para que respeten la integridad territorial de Georgia y no reconozcan a las regiones separatista de Osetia del Sur y Abjazia como independientes. “Estoy profundamente preocupado por la solicitud de hoy al presidente (Dimitri) Medvedev del Consejo de la Federación Rusa y la Duma, la cámara alta y la baja del Parlamento ruso, para que reconozca las regiones georgianas de Abjazia y Osetia del Sur como países independientes”, ha manifestado Bush en un comunicado. “Insto a los líderes rusos a que cumplan sus compromisos y no reconozcan estas regiones separatistas”, ha dicho Bush en un comunicado desde Texas, donde se encuentra de vacaciones en su rancho.
Previamente, el portavoz del Departamento de Estado norteamericano Robert Wood dijo que, para Estados Unidos, el reconocimiento, por parte de Rusia, de la independencia de ambas regiones “sería inaceptable”. “Rusia tiene que respetar la independencia territorial y la soberanía de Georgia”, afirmó. Rusia está “bien enterada” de la posición de Estados Unidos sobre las regiones separatistas, dijo, y agregó que la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, ha hablado “al menos una vez” con el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, en los últimos diez días.
Por otra parte, un portavoz del Departamento de Estado norteamericano ha dicho que los líderes de los siete países más industrializados, conocidos como el G-7, están “alarmados” ante la posibilidad de que Rusia reconozca la independencia de Osetia del Sur y Abjazia. El portavoz ha informado de que, en una conferencia telefónica, altos responsables de las siete naciones -Estados Unidos, Italia, Reino Unido, Francia, Alemania, Canadá y Japón- acordaron estar “unidos en apoyar la integridad territorial de Georgia”, y ha añadido que estos están “alarmados por las informaciones sobre los planes de Rusia de reconocer a Abjazia y Osetia del Sur”.
El portavoz de la Casa Blanca Tony Fratto dijo, este lunes también, que la independencia de Osetia del Sur y Abjazia no puede ser determinada por Rusia. “El estatus de esas dos regiones de Georgia no es un asunto a decidir por ningún país, es un asunto para la comunidad internacional mediante los mecanismo en Naciones Unidas”, indicó. Rusia ha apoyado esa postura en el pasado, añadió, en declaraciones a los periodistas desde Texas.
Las advertencias estadounidenses llegan horas después de que las dos Cámaras rusas aprobaran por unanimidad solicitar al presidente Dmitri Medvédev el reconocimiento de la independencia de Osetia del Sur y Abjazia. A primera hora de ayer, el Consejo de la Federación Rusa (el Senado ruso) ha aprobado por unanimidad la propuesta y, poco después, la Duma (Cámara baja) se ha pronunciado con la misma opinión. Los parlamentarios han comunicado la decisión a Medvédev, que tiene la última palabra, ya que el voto del Parlamento no es vinculante. Mientras, el presidente ruso ha afirmado que está preparado para cualquier paso que dé la OTAN, incluso, la ruptura de relaciones.
“Hoy es un día histórico para Abjazia y Osetia del Sur”, ha asegurado el líder abjazo Sergei Bagapsh, que ha añadido que su Abjazia nunca volvería a formar parte de Georgia. Además, el documento de los senadores resalta que la Cámara alta “respalda plenamente la política del presidente de Rusia hacia Osetia del Sur y Abjasia”. La semana pasada, Bagapsh y su homólogo en Osetia del Sur, Edouard Kokoity, pidieron al Kremlin el reconocimiento de sus regiones. El líder surosetio ha afirmado esta mañana que “está claro que después de la agresión contra Osetia del Sur, las relaciones con Georgia no pueden volver a su anterior situación”.
Por su parte, el presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, ha considerado que reconocer la independencia de las regiones separatistas constituiría un intento de “cambiar las fronteras de Europa a la fuerza”, según declaraciones al periódico francés Libération.
Abjazia y Osetia del Sur se escindieron de Georgia a principios de los noventa tras la caída de la Unión Soviética. Se trató de una autoproclamación, ya que ningún país las ha reconocido como estado independiente. El pasado 7 de agosto, la tensión se agudizó en la zona después de que las tropas georgianas trataran de calmar las revueltas de los separatistas de Osetia del Sur. La intervención de Georgia obtuvo la respuesta de las tropas rusas, que protagonizaron una ofensiva que ha desembocado en una crisis entre Moscú y Occidente. Lo último en este frente abierto han sido las declaraciones del presidente ruso de esta mañana que ha advertido de que está preparado para los pasos que dé la OTAN después del “grave empeoramiento” de las relaciones con Rusia tras la crisis de Georgia. “Nada terrible” ocurrirá si la OTAN rompe con Rusia, ha añadido durante un encuentro en el balneario ruso de Sochi con el enviado de la alianza, Dmitri Rogozin.
Tras la retirada georgiana, Rusia ha insistido en mantener las denominadas fuerzas de pacificación en la zona con el objetivo de preservar su control de la zona. En estos momentos, la alerta de Occidente se debe en gran medida a la presencia de las tropas rusas en la estratégica ciudad portuaria de Poti, a orillas del mar Negro. Moscú también ha defendido su permanencia en Osetia del Sur, una región estratégica, ya que un oleoducto atraviesa su territorio y transporta el petróleo del Cáucaso a Occidente a través de Turquía, lo que supone no depender del suministro ruso.