Colalero Evo Morales declara Estado de Sitio en la región de Pando
Friday, September 12th, 2008
Bolivia. (AP)-El gobierno del presidente Evo Morales declaró el viernes el estado de sitio en el departamento de Pando, en el norte de Bolivia, donde los violentos choques del día anterior provocaron al menos ocho muertos, informó el ministro de Defensa, Wálker San Miguel.
Minutos antes, soldados del ejército tomaron el control del aeropuerto de la ciudad de Cobija, capital de Pando y fronteriza con Brasil, y realizaron disparos para dispersar a los manifestantes.
San Miguel hizo el anunció en rueda de prensa junto al ministro de Gobierno (Interior), Alfredo Rada y el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Luis Trigo.

El gobierno dio a conocer el decreto de estado de sitio casi al mismo tiempo en que Morales iniciaba un diálogo con una comisión de los líderes opositores que promovieron protestas en cuatro regiones rebeldes al mandatario.
La medida de excepción fue dictada “en resguardo de la vida y de los bienes de la colectividad”, dijo Rada al señalar que los fallecidos podrían ser más de los ocho inicialmente reportados.

El estado de sitio prohibe las reuniones, el tránsito de más de tres personas en horas de la madrugada y la prohibición de portar armas.
El senador opositor Ronal Camargo y radio Fides reportaron un fallecido y varios heridos tras la toma del aeropuerto. Pero ni San Miguel ni Rada confirmaron esa información.
El jueves, campesinos leales a Morales y opositores autonomistas chocaron con armas de fuego en la localidad rural de Porvenir a 30 kilómetros de Cobija con el saldo de ocho fallecidos, seis campesinos y dos opositores. Pero reportes no oficiales indicaron el viernes que los muertos en ese choque podrían ser nueve o más.
Rada dijo que “se suman nuevos cadáveres que han sido encontrados en el monte”.
Las protestas de Cobija estuvieron precedidas de violentos disturbios en Santa Cruz, Beni y Tarija protagonizadas por grupos de choque opositores al gobierno y alentadas por prefectos (gobernadores) de oposición que promueven la autonomía de sus regiones en rebeldía a Morales.
Varios gobiernos latinoamericanos manifestaron su respaldo a Morales ante la crisis. Incluso, el presidente venezolano Hugo Chávez manifestó el jueves su disposición a defender militarmente a Morales ante un posible movimiento en su contra.
Pero el jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia replicó el viernes a Chávez.
“No permitiremos que ningún militar de fuerza extranjera pise territorio nacional”, dijo Trigo, que se ha manifestado leal a Morales.
Más tarde, el canciller David Choquehuanca informó en rueda de prensa que “el problema tenemos que resolvernos entre los bolivianos”. Un grupo de manifestantes marchó en Santa Cruz en el oriente, ante el consulado de Venezuela y declaró persona no grata a Chávez.




En Caracas, la Cancillería de Venezuela emitió un comunicado en el que rechazó las sindicaciones de presunta intromisión formulas por Trigo.
El prefecto (gobernador) de Tarija, Mario Cossío, designado por los líderes opositores de cuatro regiones para encaminar el diálogo, declaró a los periodistas que lo primero será “pacificar el país” y luego “sentar las bases para un proceso de diálogo que permita llegar a un pacto nacional”.
El palacio presidencial donde se realizaba la reunión estaba fuertemente custodiado para evitar la presión de grupos leales a Morales.

Morales declaró persona no grata al embajador estadounidense Philip Goldberg y pidió su salida del país el miércoles tras acusarlo de confabular con sus opositores. El diplomático aún continuaba en Bolivia.
El viernes, un centenar de personas marcharon en la embajada estadounidense en La Paz para exigir la salida de Goldberg y reclamaron la libertad de presos cubanos en Estados Unidos. La policía redobló la vigilancia en el sector. No hubo incidentes.
Aunque las protestas se iniciaron por la devolución de los fondos que el gobierno descontó a las regiones para pagar un bono a los ancianos, la disputa es esencialmente el rechazo de regiones que impulsan su autonomía al proyecto constitucional que promueve Morales, la misma que debe ser aprobada en referendo.
La violencia se desbordó el martes en Santa Cruz reducto opositor en el oriente con la toma y saqueo de oficinas del gobierno y empresas estatales. Se extendió a Beni y Tarija donde se registraron tomas y saqueos.

La representante a Naciones Unidas, Yoriko Yasukawa, anunció que una misión humanitaria viajará a la zona “para acompañar los esfuerzos de pacificación”.
El gobierno perdió el control de las cuatro regiones donde las oficinas gubernamentales fueron intervenidas por opositores y el viernes había relativa calma, sin informes de choques.
En Santa Cruz, donde comenzaron los disturbios, el comercio estaba cerrado ante el temor a saqueos. En el resto del país la situación era de normalidad.
Tanto el gobierno como líderes opositores regionales se culparon de la violencia y las muertes.
En Buenos Aires, unos 400 bolivianos y miembros de agrupaciones sociales y políticas marcharon el viernes hacia la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires en respaldo a Morales.
Los corresponsales Mayra Pertossi en Buenos Aires y Jorge Rueda en Caracas colaboraron en la nota


