Los AntiNobel, premios a lo insólito
Monday, October 13th, 2008Por JF Reyes
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Los adeptos a las historias inverosímiles han tenido por estos días bastante tela de donde cortar. Sabía usted que las bailarinas de “striptease” pueden ganar más o menos dinero de acuerdo a su ciclo de ovulación o que las pulgas de los perros pueden saltar más lejos que las pertenecientes a sus eternos rivales los gatos.
Pues estos nuevos “descubrimientos” y muchos más, forman parte de los laureados por los IG Nobel, o más bien los AntiNobel, los cuales la revista norteamericana de humor científico “Anales de la investigación improbable” (“Annals of Improbable Research”) otorga desde hace varios años como un remedo u otra opción burlesca a los propios y reconocidos Nobel.
Un comité de selección debe elegir entre 5 mil proyectos para ser escogidos para los IG Nobel, premios que según su fundador Marc Abrahams, son para hacer reir primero y luego reflexionar. En su última edición, la entrega de los galardones fue realizada en la encumbrada Universidad de Harvard, en Cambridge (Massachusetts).
Y lo curioso del caso es que a pesar del ambiente de parodia que puede rodear esta selección inusual, las investigaciones, en todos los casos, han sido publicadas anteriormente en revistas científicas de renombre como “New England of Medicine”, “Human Toxicology” o “Journal of American Medical Association”, entre otras de gran prestigio.
Entre los sorprendentes estudios que han cobrado renombre como AntiNobel están los de Joseph Hill, de Harvard, y Sharee Umpierre, de la Universidad de Puerto Rico, quienes ganaron en la categoría de Química al demostrar que las gaseosas colas son espermicidas, es decir, destruyen los espermatozoides.Pero en esa misma categoría, también fueron galardonados, pero comprobando lo contrario de los efectos nocivos de la Coca Cola, los taiwaneses C.Y.Hon,C.C. Shieth, P.Wu y B. N. Chiang.
Entretanto, Dan Ariely (Duke University, USA), Rebbeca L. Waber (MIT, USA), Babu Shiv (Stanford University, USA) y Ziv Carmon (INSTAD, Singapore) por su artículo “Commercial Features of Placebo and Therapeutic Efficacy”, ganaron en el rubro de Medicina al demostrar que los placebos ()sustancias sin valor medicinal), si son caros, funcionan mejor que los medicamentos falsos y baratos.
Análisis tales como que todo aquellos que sea suficientemente largo y delgado siempre e inevitablemente quedará enredado y con nudos o el que por haber modificado electrónicamente el ruido de una papa frita hace pensar al que la come que es más fresca de lo que parece, son entre varios, los actuales premios IG, insólitos para algunos e ingeniosos para otros, pero que en definitiva han cobrado la suficiente notoriedad como contrapartida de los Nobel de verdad, o acaso, cabría preguntarse si estos no son también, serios y verdaderos.
La respuesta queda en sus manos, en nuestro caso, le damos al menos un guiño de aprobación a todo lo que el espíritu de la imaginación y el deseo de siempre escudriñar lo insondable esté en la mente de aquellos enrolados en la noble ciencia.
