Archive for October 20th, 2008

McCain y yo somos veteranos de la guerra de Vietnam. Él, norteamericano; yo, cubana

Monday, October 20th, 2008

Por Iria González-Rodiles

Corrían los años ‘66-‘67: Él era piloto de combate del US AirForce; yo, auxiliar del Agregado Militar de la Embajada de Cuba en Vietnam del Norte. Él participaba en la guerra combatiendo; yo, escribiendo, mecanografiando informes y documentos militares.

Está bien claro: cada cual ocupaba un sitio en bandos diferentes, opuestos. Pero en un aspecto coincidíamos: éramos guerreros, sí, y en un país que no era el nuestro. Ambos éramos militares, muy jóvenes -McCain, 30; yo, 23-, cumplíamos nuestro deber como soldados, cada uno en su lugar, porque el Arte Militar así lo enseña: “Las órdenes se cumplen, no se discuten”.

Este es un principio riguroso, imprescindible, para todo aquel que ingrese en cualquier Ejército del mundo. Tal vez resulte incomprensible para quienes nunca han sido militares. Lo cierto, lo innegable es que someterse a ese principio disciplinario resulta muy duro, difícil para todo ser humano, en tanto pensante.
Contradictoriamente, en la mayoría de los casos, fortalece el carácter, la voluntad, la entereza. Ésa es su mejor cara. Tiene otras muy feas.

Cuando él sobrevolaba Vietnam, yo andaba en bicicleta por las calles de Hanoi y, como él cumplía misiones de combate, hubiese podido convertirme en un blanco involuntario. Nada reprocho: quien va al campo de batalla sabe que cualquiera puede morir. Muchos cayeron, de uno y otro lado. La guerra es así desde lo inmemorial.

Pero los rockets, las bombas, de los aviones norteamericanos no me alcanzaron a mí: el avión de McCain fue derribado por la cohetería vietnamita en octubre de 1967. Yo ya me encontraba en Cuba desde fines de mayo. Lo demás es historia conocida, sobre la que no puedo pronunciarme, porque no fui testigo ni siquiera por medio de documentos.

Quizás -aún ocupando posiciones diferentes- existe cierto grado de identificación entre quienes alguna vez hemos sido militares. Sobre todo, cuando el honor y la ética no abandonan al soldado, mucho menos
durante un conflicto bélico. Desgraciadamente, en las guerras ocurre de todo, fuera de control, dentro de cualquiera de los bandos contendientes.

Han transcurrido cuarenta años desde entonces: McCain, en su país, aspira a la presidencia; yo, exiliada en Suiza, aspiro al retorno de la democracia y la prosperidad que se truncaron en mi país.

La jovencita militar veintiañera que fui, nunca hubiese estado de acuerdo con Mc Cain, ni tan sólo en un punto, por aquellos tiempos. Pero mucho menos hubiese imaginado -jamás- que, tantos años después,
coincidiría en más de un criterio, con aquel apuesto piloto norteamericano. A saber:

- En la lucha contra el terrorismo, contra la Yihad.

- En no sentarse a la mesa de conversaciones sin la liberación de los
presos políticos y de conciencia en Cuba.

- En no utilizar la tortura, ni siquiera la psicológica, con ningún tipo de preso. Tampoco con sus familias.

- En la necesidad de establecer o defender la democracia y el estado de derecho en la Isla, en cualquier parte del mundo.

- Y en que él es la persona indicada para asumir la presidencia de los Estados Unidos: Por la experiencia y madurez personales, por el equilibro y el control que posee, por la elegancia y la seguridad que irradia, pero, sobre todo, por el coraje que su vida testimonia y por sus raíces ciento por ciento norteamericanas.

También coincidimos en otros aspectos: Él es bien llamado un ‘maverick’ por su forma de proceder en lo personal y en lo político; yo, me convertí en una periodista y en una ciudadana ‘maverick’, desde
hace unos cuantos años, también.

Hay una diferencia entre nuestros padres: el mío nunca fue militar. Estudió ingeniería eléctrica en Nueva York, donde vivió un buen tiempo. Así que ingresé en las Fuerzas Armadas por un contexto histórico deslumbrante para no pocos adolescentes de mi generación: con el tiempo, quienes mismos provocaron el deslumbramiento, también lo destruyeron progresivamente.

En otra campaña… que no es militar

He observado cómo se esgrime -de forma sutil o directa-, con cierta frecuencia, un supuesto grado de ‘racismo’ en el proceso electoral estadounidense. Hasta algunos medios informativos o políticos subrayan
el hecho de que nunca ha existido un presidente norteamericano negro. El verdadero ‘racismo’ se halla en esas propias expresiones, porque no es la raza lo que determina que un hombre llegue a la presidencia. De
descalificar ese ‘racismo’ se encarga la presencia de prominentes figuras como Condoleeza Rice, Ray Neagen, Colin Powell, por tan sólo citar algunos ejemplos, o el mismísimo Barak Obama.

Sí, creo que ha existido la discriminación, existe, pero no por la raza, sino por la edad, muy de moda por estos tiempos que corren, aún en las sociedades democráticas, promotoras del respeto a la
Declaración Universal de Derechos Humanos.

Apresurándole el ‘final countdown’ -o count-up, como deseen- a McCain, se escuchan posibles y malos presagios dada su edad, sembrando así la duda del voto entre jóvenes y adultos, ante un posible deceso o
enfermedad que afectarían la función presidencial estadounidense. ¡Solavaya con los agoreros! ¡Aquí nadie sabe cuándo se va uno u otro!

Pero si quieren algún ejemplo de cuánto desastre puede provocar un hombre joven, inmaduro -un “culicaga’o”, como decimos en Cuba-, miren hacia la Isla y recuerden al joven Fidel Castro, cuyo discurso
mesiánico, salvador del mundo -sin ánimo de ofender a nadie- se me parece al de Obama. O miren hacia Venezuela. La hecatombe.

Además -salvando las distancias-, si desean algún otro ejemplo de lo que un hombre mayor puede durar, hasta con serios problemas de salud, vuelvan también la vista hacia Cuba y contemplen al anciano Fidel
Castro. Ahí está todavía, al menos, eso parece. Y si él logró mantenerse hasta los 83 años, durante casi medio siglo, con el totalitarismo dictatorial, ¿por qué no puede McCain, con sus 74, gobernar por cuatro años con un sistema democrático, libre? Salvando las abismales distancias, reitero.

Tiendo mi mano de cubana al american citizen McCain, no sólo como un saludo de paz, pendiente por aquel lejano conflicto en que ambos participamos en la distante Indochina: inescrutables son los caminos que Dios nos dispone en la vida, tal vez para que se cumpla alguno de sus incógnitos proyectos.

Desde la distancia, le tiendo la mano porque ya hace mucho tiempo que no lo veo como parte de El Enemigo Norteño que fabricaron, desde hace medio siglo en Cuba, cuando apenas éramos niños y adolescentes. Y
porque le deseo, de cubano corazón, un absoluto éxito en las próximas elecciones. Ojalá también sea esa, la voluntad, el sentimiento, del pueblo norteamericano.

 

EL Washington Post soslaya la imparcialidad

Monday, October 20th, 2008

Por JF Reyes

Realmente, no es nada nuevo que la prensa norteamericana en que se incluyen las grandes cadenas de noticias de televisión o la prensa plana como diarios y revistas, muestren una tendencia liberal en su concepción editorial o noticiosa.

Y repetimos, eso es una verdad de Perogrullo. Lo que si nos parece que rompe con todas las normas y reglas de la profesión, y sobre todo, de la gran escuela de periodismo estadounidense, la cual ha sentado cátedra de profesionalidad y audacia no solo dentro sino también fuera de sus propias fronteras, es el dar un apoyo incondicional e “inequívoco” a un candidato en especial que aspire en estos momentos a la silla presidencial de la nación americana.

El Washington Post en un reciente editorial expresó su público apoyo a la candidatura del senador Barack Obama, catalogando a la vez de decepcionante la campaña de John McCain, descalificando a su vez la elección de la gobernadora de Alaska, Sarah Palin como candidata para la posición de vicepresidente del Partido Republicano.

A tal reconocimiento del Washington Post, se les unió a la vez los diarios Los Angeles Times y el Chicago Tribune en su apoyo al candidato demócrata.

En la vida, siempre es bueno tomar partido, las posiciones ambivalentes nunca conducen a nada positivo. Por supuesto, esa filosofía o actitud en la vida, siempre o en la mayoría de los casos, es tomada en cuenta, y rebasa desde el plano íntimo hasta niveles gerenciales, partidistas o sociales. Siempre estamos tomando decisiones, y nos ponemos de parte de uno u otro bando, así es la vida.

Pero lo que funciona bien para el resto de los mortales, toma un rango singular, sui géneris, en lo referido a la profesión periodística. Orientar, informar, argumentar, teorizar, discrepar u opinar está permitido en el oficio, que para algunos, más que una profesión o medio de vida, es un acto de fe y vocación irrevocable.

Es absurdo que cualquier institución o persona, y en este caso los referidos diarios, pueden catalogarse como “influyentes” y persuasivos hacia los demás, si de antemano se conoce su posición y poseen una actitud definida hacia una postura determinada. En ese caso, la imparcialidad se convierte en una frase hueca, sin sentido.

Rechazo la idea de que la prensa, sea del nivel que sea, pueda erigirse en juez y parte a la vez, y transforme su debida posición de observador imparcial y objetiva  para convertirse en un actor más de una obra en que se hallan involucradas dos ideologías, dos idearios políticos, dos doctrinas diferentes. Con el permiso del Washington Post y sus acólitos profesionales, la situación no es de posicionarse como demócrata o republicano o definir explícitamente cuál de los candidatos es mejor para el país.

Esa decisión simplemente le toca al pueblo norteamericano, quién decidirá, en última instancia, cuando asista este cuatro de noviembre a las urnas electorales.

El Washington Post y sus compañeros han traspasado la línea que nunca se debe violar en la profesión periodística. Por supuesto, en el asunto de marras, la famosa “objetividad” e “imparcialidad” de la prensa americana se fue a pique.

 

 

El petróleo se mantiene en alza sostenido por la OPEP y las bolsas

Monday, October 20th, 2008

 

Londres. (AFP)- El petróleo permanecía al alza el lunes, a última hora de los intercambios europeos, ante la reducción de producción que presuntamente piensa hacer la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y los resultados positivos de las principales bolsas europeas al cierre.

A las 16H00 GMT, el barril de Brent del mar del Norte para entrega en diciembre se cambiaba al alza de 1,12 dólares, a 70,72 dólares, en el InterContinental Exchange (ICE) de Londres.

Asimismo, el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en noviembre ganaba 1,09 dólares, a 72,94 dólares, en el New York Mercantile Exchange (Nymex), tras haber alcanzado durante la sesión los 74,52 dólares.

 

“Los precios se ven sostenidos por el hecho de que el mercado desvió su atención de los temores económicos para interesarse por una posible disminución sustancial de la producción de la OPEP en su reunión de urgencia del viernes” en Viena, comentaron los analistas del banco Barclays Capital.

En esa cita, el cartel examinará la situación del mercado petrolero a la luz de la crisis financiera mundial. La OPEP, que produce el 40% de la oferta mundial de crudo, ajustará su producción a una demanda que se contrae en los países industrializados, vaticinan los expertos.

Según las palabras de los ministros de la OPEP que ya hablaron la respecto, el cartel se encamina a una reducción significativa de su oferta en al menos un millón de barriles diarios.

Los precios del oro negro también se vieron ayudados por una ligera mejora del clima económico y los resultados en positivo de las principales bolsas europeas.

Por otra parte, los mercados también acogieron bien el anuncio de una serie de cumbres internacionales entre europeos y estadounidenses para hacer frente a la peor crisis financiera desde la de 1929. La primera de esas reuniones podría llevarse a cabo a partir de noviembre, en Nueva York, poco después de las elecciones presidenciales estadounidenses.

 

 

Fantasmas de la mafia, bajo el sol de la Florida

Monday, October 20th, 2008

Tampa. (ENH)- Los fantasmas de la mafia de Tampa volvieron a resurgir a mediados de este año cuando John “Junior” Gotti, hijo del famoso gángster neoyorquino del mismo nombre, llegó a la ciudad esposado, acusado de ser el autor intelectual de varios crímenes.

Gotti, de 44 años, hijo del “Don Atildado”, uno de los lugartenientes del clan Gambino, que con otras cuatro “familias” controlaba el sindicato del crimen en Nueva York, parecía tener sus dedos hundidos en numerosos pasteles. Un fiscal lo acusó de asesinar rivales, de narcotráfico, de sobornos, de secuestro y de lavado de dinero. Previas condenas mostraron que el clan Gambino había trabajado durante muchos años para establecerse en los bajos fondos de Tampa.

Si las acusaciones contra Gotti se verifican, pues entonces llegó tarde para imponer su marca aquí.

La zona de Tampa tiene una rica tradición de gángsters que empezaron a prosperar en la segunda década del siglo XX, durante la Prohibición.

Todavía muchos recuerdan “La era sangrienta”, cuando 25 mafiosos fueron asesinados en las calles, víctimas de confrontaciones entre gángsters italianos, cubanos y anglosajones, entre mediados de la década de 1920 y comienzos de la década del 50.

Y también la leyenda rodea a Santo Trafficante, nacido en Tampa, quien en 1954 tomó control de la mafia siciliana en Florida de su padre y creó un imperio que despertó la envidia entre las familias del crimen organizado.

“Trafficante era el jefe de Florida”, dice Joseph D. Pistone, un ex funcionario del FBI que actuó como agente encubierto durante seis años, penetrando muchos secretos de la mafia. El libro que escribió sobre sus experiencias, “Donnie Brasco”, fue llevado al cine en 1997 con Johnny Depp en el papel protagónico.

Tal vez el mejor conocedor de la mafia de Tampa es Scott Deitche. Y su libro, “Cigar City Mafia”, es insuperable por los detalles que ofrece.

Si bien Miami parece más vinculada con la actividad mafiosa, dice Deitche, el crimen organizado tiene raíces más profundas en Tampa, donde inmigrantes de Cuba, de otras partes de América Latina y de Italia establecieron comunidades a comienzos del siglo XX, especialmente en Ybor City, centro de la fabricación de tabaco. Una de las principales actividades ilegales era la “bolita”, un juego de lotería muy popular.

“Allí había drogas, prostitución, contrabando de bebidas durante la prohibición, y contrabando de indocumentados. Pero la bolita era la principal fuente de ganancias”, dice Deitche.

Quien puso a la mafia en el mapa de la Florida fue el amable Trafficante, conocido como “El Don silencioso”. También se convirtió en la figura más influyente de la mafia en Cuba, donde administraba hoteles y casinos. Hasta que Fidel Castro llegó al poder en 1959 y lo echó a empellones de la isla. (En la segunda parte de la película “El Padrino”, hay una precisa descripción de las actividades del crimen organizado en Cuba durante la década del 50, y aunque con nombres cambiados, aparecen personajes repitiendo acciones de Trafficante y del famoso mafioso judío Meyer Lansky).

En el curso de audiencias públicas, Trafficante admitió haber cooperado en actividades de la CIA para asesinar a Castro. Y su nombre es mencionado con frecuencia en una conspiración -nunca comprobada- para asesinar al presidente John F. Kennedy. Trafficante siempre negó esas acusaciones.

Luego de la muerte de Trafficante en 1987, resultado de una operación cardíaca, se terminó la época de esplendor de la mafia en Florida. Pero los expertos dicen que el crimen organizado continúa sus actividades. Un proceso federal en Tampa, en el 2006, reveló las actividades de una banda asociada con los Gambino y que era liderada por Ronald Trucchio, conocido también como “Ronnie el manco”, pues tiene atrofiado uno de sus brazos.

Los integrantes de su banda fueron acusados de conspiración para extorsionar y Trucchio fue condenado a cadena perpetua.

Y ahora le llegó el turno a Gotti Junior, quien fue arrestado en su mansión de Long Island, en agosto, y llevado a Tampa. Gotti dice que hace muchos años que se retiró de toda actividad criminal y se ha declarado inocente de los cargos presentados en Tampa.

Howard Abadinsky, experto en crimen organizado y quien da clases sobre el tópico en la universidad Saint John, dice que la mafia sigue vigente en Florida, en Nueva York, y en otras partes, pero ha perdido mucha de su influencia. Los gángsters no detentan poder al estilo de Don Vito Corleone, ni controlan los sindicatos o tienen los contactos políticos de sus predecesores.

“Los nuevos mafiosos”, dice Abadinsky, “son mucho menos interesantes que los antiguos”.

Asesinado magnate en Brasil

Monday, October 20th, 2008

El fundador de la mayor cadena de supermercados de Brasil fue asesinado a balazos en su hogar, informaron el lunes las autoridades.

Arthur Sendas, fundador de los supermercados Sendas, fue baleado cuando abría la puerta de su apartamento en Rio de Janeiro en las últimas horas del domingo, y falleció en el hospital algunas horas más tarde, informó la policía.

El periódico O Globo dijo en su edición del lunes que la policía localizó a un sospechoso, una persona que habría trabajado para Sendas.

Sendas, de 72 años, inició sus tareas como almacenero cuando tenía 17 años de edad, y fue construyendo progresivamente una red de negocios. La cadena de supermercados Sendas se convirtió en la mayor de Brasil. Fue vendida a su rival, Pao de Acucar, en el 2003.

Dólar con altibajos. El oro sube

Monday, October 20th, 2008

Nueva York. (AP)-El dólar estadounidense registró altibajos frente a otras monedas europeas el lunes por la mañana, mientras que el oro subía.

El euro se cotizó a 1,3478 dólares, una subida frente los 1,3439 dólares del viernes por la tarde en Nueva York.

Otras tasas del dólar:

-102,07 yenes, en alza. Antes 101,75

-1,1364 francos suizos, en alza. Antes 1,1337

-1,1777 dólares canadienses, en baja. Antes 1,1839.

La libra esterlina se cotizó a 1,7495 dólares. Antes 1,7334.

El oro se cotizó en Londres a 803,00 dólares por onza troy. El viernes tuvo un precio de 784,50 dólares.

Freddie Mac pagó $2 millones para evitar intervención

Monday, October 20th, 2008

Washington. (AP)- Freddie Mac pagó en secreto $2 millones a una firma asesora republicana para obstruir legislación que hubiera regulado y limitado el crecimiento tanto del gigante hipotecario como a su sociedad hermana, Fannie Mae, tres años antes de que el gobierno tomara el control de las mismas para impedir su colapso.

En la mirilla de la campaña llevada a cabo por DCI de Washington estaban senadores republicanos y un proyecto de ley para cambiar el sistema de regulación propuesto por el senador Chuck Hagel, republicano por Nebraska. El principal ejecutivo de DCI es Doug Goodyear, quien fuera contratado por la campaña de John McCain el pasado septiembre para organizar la convención republicana.

Los pagos de Freddie Mac a DCI comenzaron poco después de que el Comité de Banca, Vivienda y Asuntos Urbanos del Senado enviara el proyecto de ley de Hagel al Senado, entonces en manos del partido republicano, el 28 de julio del 2005. Todos los miembros demócratas del comité estaban a favor del proyecto de ley, y todos los demócratas, en su contra.

En medio del esfuerzo de todo un año por parte de DCI, Hagel y otros 25 senadores republicanos trataron sin éxito de convencer al líder de la mayoría del Senado, Bill Frist, republicano por Tennessee, de que permitiera una votación. “Si una legislación de reforma efectiva de la regulación (…) no se aprueba este año, los contribuyentes estadounidenses continuarán expuestos al enorme peligro que representan Fannie Mae y Freddie Mac al mercado de la vivienda, el sistema financiero en general y la economía como un todo”, escribieron los senadores en una carta que resultó profética.

Sin que los senadores lo supieran, DCI estaba socavando el apoyo al proyecto de ley en una campaña dirigida a 17 senadores republicanos en 13 estados, según documentos obtenidos por The Associated Press. Los estados y los senadores elegidos cambiaron con el tiempo, pero la campaña se mantuvo en el lado republicano.

Al final, no hubo suficiente apoyo republicano para que el proyecto de Hagel lograra ser sometido a votación, ya que los demócratas también se le oponían y se necesitaba el voto de algunos de ellos para su aprobación. La medida fue eliminada al final de la sesión 109 del Congreso.

McCain, republicano por Arizona, no fue objeto de la campaña de DCI. El firmó la carta de Hagel y tres semanas más tarde se le sumó como proponente conjunto del proyecto de ley.

No obstante, ya cuando McCain hizo esto, los esfuerzos de DCI habían durado nueve meses y estaban ya a punto de eliminar la medida.

Recientemente, McCain ha declarado que Freddie Mac y Fannie Mae fueron “uno de los verdaderos catalizadores, realmente el fósforo que encendió este fuego” de la crisis global del crédito. McCain ha acusado al candidato presidencial demócrata Barack Obama de haber recibido asesoría de antiguos ejecutivos de Fannie y Freddie Mac y de no haber previsto que las compañías iban a la quiebra.

El administrador de la campaña de McCain, Rick Davis, o su firma de cabildeo han recibido más de $2 millones de Fannie Mae y Freddie Mac a partir del 2000. En diciembre, Freddie Mac contribuyó $250,000 a la convención republicana celebrada el pasado mes.

Antes del 2004, Fannie Mae y Freddie Mac eran bastiones demócratas. Después del 2004, los republicanos manejaron sus asuntos políticos.

Obama ha recibido $120,349 en donaciones políticas por parte de empleados de Freddie Mac y Fannie Mae; McCain, $21,550.

Los senadores republicanos que fueran blanco de DCI comenzaron a recibir mensajes de importantes constituyentes y contribuyentes financieros que los urgían a oponerse al proyecto de ley de Hagel porque podía dañar al boom de la vivienda. El esfuerzo generó artículos en los periódicos, así como comparecencias en radio y TV de participantes del mismo que hicieron declaraciones en contra de la medida.

En las oficinas centrales de Freddie Mac en el 2005, las pocas personas que sabían lo que DCI estaba haciendo se referían a la iniciativa como “la campaña de cabildeo sigiloso”, según tres personas informadas del asunto, que hablaron con condición de anonimato, afirmando que temían represalias si sus nombres eran divulgados.

Hollis McLoughlin, alto ejecutivo de Freddie Mac, supervisó el proyecto de DCI, según estas tres personas.

“El objetivo de Hollis era que las huellas digitales de Freddie Mac no aparecieran en este proyecto, y DCI se convirtió en la mano oculta tras el mismo”, dijo una de estas personas a AP.

McLoughlin, que entró en el 2004 a Freddie Mac como jefe de despacho, ha donado $32,250 a candidatos republicanos durante años, incluyendo $2,800 a McCain, y no ha dado un centavo a los demócratas, de acuerdo con el Center for Responsive Politics (Centro de Política Responsable), un grupo no partidista que se ocupa de llevar la cuenta del dinero invertido en asuntos de política.