Por Angel Krasimirov

SOFIA. (Reuters) – Grigor Dimitrov debe superar con cuidado el trecho que hay entre el éxito como jugador junior y el éxito como profesional si quiere convertirse en el primer campeón masculino de Bulgaria, dijo la entrenadora de tenis Julia Berberian.
Dimitrov ganó dos títulos junior en torneos de Gran Slam este año y un importante entrenador lo consideró como el mejor tenista de 17 años que haya visto, pero la fuerza mental es lo que contará en su intento por ingresar a la elite de los hombres, dijo Berberian.
Como madre y entrenadora de las tres hermanas Maleeva, quienes ocuparon la escena principal del tenis femenino en las décadas de 1980 y 1990, Berberian puede asumir el crédito por llevar el éxito al tenis de mujeres de Bulgaria.
Sin embargo, entre los hombres aún no hay nadie que haya podido igualar los logros de las Maleevas -Manuela, Katerina y Magdalena-, quienes entre todas ganaron 34 títulos WTA.
Bulgaria nunca tuvo un tenista hombre que haya trepado más allá del puesto 96 del ranking mundial, algo que sólo alcanzó Orlin Stanoytchev ocho años atrás.
Por eso, los ojos están puestos sobre Dimitrov, luego de sus triunfos en los eventos junior de Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos.
“No hay dudas de que haber ganado esos torneos es un gran logro, pero él debe darse cuenta de que el éxito en las competencias de hombres es un mundo completamente diferente”, dijo Berberian a Reuters en el complejo familiar de tenis de Sofía, la capital búlgara.
“Desde ahora, él debe lidiar con una presión psicológica tremenda. Luego, serán sus actuaciones al nivel profesional las que contarán”, agregó
La entrenadora, campeona nacional en nueve ocasiones, admitió que estaba muy contenta por ver al joven jugador mucho más maduro que la mayoría de los muchachos de su edad.
“El es totalmente ajeno al asedio de los medios y está preparado para escuchar no sólo a aquellos que sólo lo alaban”, destacó Berberian.
OBJETIVOS ELEVADOS
Desde la era de las Maleevas, cuyos triunfos también llevaron éxitos a Suiza cuando Manuela se nacionalizó al casarse, Bulgaria produjo mujeres más talentosas para el tenis, como Tsvetana Pironkova, quien se metió entre los primeros 40 puestos del ranking WTA este año.
Otro caso es el de Sesil Karatantcheva, quien alcanzó los cuartos de final del Abierto de Francia en el 2005.
Sin embargo, la falta de éxito entre los hombres todavía persiste, y la presión sobre Dimitrov aumenta.
El joven tenista, quien idolatra al suizo Roger Federer, ganó dos torneos menores en España el mes pasado y se pone objetivos elevados con vistas al mundo de los adultos.
“Me sentí contento de terminar mi carrera como junior en lo más alto. Mi meta ahora es llegar a estar entre los mejores 10 del ranking mundial. Todos quieren estar ahí”, expresó Dimitrov.
El jugador búlgaro está trabajando en Barcelona con el entrenador Pato Alvarez, quien ya acompaño a tenistas importantes como el escocés Andy Murray.
“El (Dimitrov) es el mejor tenista de 17 años con el que trabajé. El hecho que habla aún más de su capacidad es que ganó Wimbledon sin perder siquiera un set”, remarcó Alvarez, citado por los medios búlgaros.
Por su parte, Dimitrov dijo que sabía que Alvarez había ayudado a varios jugadores a llegar a estar entre los 10 primeros y que estaba impresionado por su trabajo.
“El desarrolló mucho mi juego, pero se que aún tengo que mejorar”, admitió el búlgaro, quien ascendió 600 lugares en el ranking para alcanzar el puesto 480 en menos de cuatro meses.
“Estoy trabajando duro para mejorar mi velocidad y se que debería ser más eficiente cuando me muevo en la cancha”, añadió.
OPORTUNIDAD DE ORO
Federer, el sueco Stefan Edberg y el australiano Pat Cash figuran entre los ganadores de títulos de Grand Slam en la categoría junior, pero Berberian subrayó que eso no garantiza el éxito a nivel profesional.
“El tiene una oportunidad de oro al usar sus dos títulos de torneos de Gran Slam como trampolín hacia el éxito inmediato en el tenis profesional”, señaló la ex jugadora.
“Trabajar con un gran entrenador como Alvarez ayudará mucho a Grigor. El necesita la mentalidad para creer que puede ganar partidos al máximo nivel y Pato es el hombre correcto para lograr eso”, continuó.
Berberian dijo además que Dimitrov tenía que concentrarse en el tenis y en su propio juego.
“Tiene que ser fuerte mentalmente si quiere cumplir su sueño. El éxito no le llegará solo, es él quien tiene que ir a buscarlo”, afirmó.
La familia de Dimitrov también jugó un rol clave en su desarrollo como jugador, destacó Berberian.
El búlgaro comenzó a jugar al tenis cuando tenía cinco años y su padre y entrenador, Dimitar Gospodinov, fue una presencia esencial desde aquel momento.
“Por estos días, es mucho más fácil cuando los familiares cercanos dan un apoyo mayor. Su padre está haciendo un gran trabajo para él. De hecho, pienso que él es quien le está dando a Grigor la enseñanza más importante”, sostuvo Berberian.
“Grigor es un jugador muy talentoso, pero creo que es el tipo de deportista que también debe agradecer el esfuerzo de su padre. El siempre ha estado a su lado y lo ha ayudado a convertirse en un atleta de primera línea”, concluyó.
(Editado en español por Patricia Avila)