
NUEVA YORK. (Reuters)- China recortó sus tasas de interés el miércoles por tercera vez en seis semanas y se prevé que los bancos centrales de Estados Unidos, Japón y Europa sigan ese camino con el objetivo de reforzar a sus economías contra la recesión.
Las autoridades temen que la peor crisis financiera en 80 años derive en una recesión larga y apuestan a que las reducciones de tasas y otras medidas amortigüen el golpe.
China se presenta cada vez más como el último motor del crecimiento económico mundial que está funcionando bien y ha dicho que no caerá víctima de la crisis. El miércoles, Pekín rebajó su tasa de interés a 6,66 por ciento desde 6,93 por ciento.
Con respecto a la Reserva Federal de Estados Unidos, se prevé que disminuya su tasa al menos en medio punto porcentual el miércoles, al 1 por ciento, que sería el mínimo desde junio del 2004.
En Noruega, el banco central rebajó las tasas en 50 puntos básicos a 4,75 por ciento, terminando un período de ajuste de más de tres años.
Las expectativas de rebajas de tasas en todo el mundo alentaron a los mercados, pero los analistas decían que cualquier recuperación sería de corta duración, dado que ya está en curso un agudo declive económico.
“Disfruten de la fiesta mientras puedan”, dijo David Buik, comentarista de mercados de Cantor Index en Londres.
El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio cerró con una enorme subida de 7,7 por ciento. En Europa, las acciones llegaron a ganar incluso 5 por ciento. La buena percepción fue impulsada por la rebaja de tasas de China.
En Estados Unidos se anticipaba una apertura con alzas modestas de la Bolsa de Nueva York, que en los primeros negocios mostraba caídas de 1 por ciento. El martes, Wall Street registró su segunda mayor subida en la historia.
Estados Unidos ha entrado en una recesión que durará más y hará más daño que cualquier otra desde la Segunda Guerra Mundial, dijo Martin Feldstein, ex jefe de la Oficina Nacional de Investigaciones Económicas de Estados Unidos (NBER, por sus siglas en inglés), según fue citado.
JAPON TAMBIEN PODRIA BAJAR TASAS
El Banco de Japón (BJ) considerará una reducción de tasas en un encuentro de política monetaria del viernes, pero observará las condiciones del mercado antes de decidir, dijo a Reuters una fuente con conocimiento del tema.
Si Japón, segunda economía mundial, bajara sus tasas, “enviaría el mensaje al mundo de que Japón coopera con otras naciones para responder a la crisis financiera”, dijo Koichi Haji, economista del instituto de investigaciones NLI Research Institute en Tokio.
Además, se cree que tanto el BCE como el Banco de Inglaterra también aliviarán el crédito en sus encuentros programados para fines de la próxima semana.
En el caso del BCE, se anticipa una reducción de medio punto porcentual en las tasas, al 3,25 por ciento, que sería el mínimo en dos años, de acuerdo con un sondeo de Reuters.
Un miembro de la junta ejecutiva del BCE dijo que el crecimiento de la zona euro será menor de lo previsto.
“Se empezará a ver el final del túnel cuando la confianza esté de vuelta, pero no regresará hasta que nos paremos a pensar en todo lo que hemos hecho y veamos que las entidades financieras reanudan su actividad habitual”, dijo el funcionario, José Manuel González Páramo, a un diario.
RESCATES
Los Gobiernos han comprometido alrededor de 4 billones de dólares para respaldar a los bancos y resucitar los mercados de dinero para tratar de frenar la crisis causada por el estallido del mercado inmobiliario de Estados Unidos.
Pero como las líneas de crédito se han secado, un creciente número de Gobiernos ha tenido que buscar ayuda de los organismos internacionales.
El FMI, la Unión Europea y el Banco Mundial acordaron un paquete de rescate económico de 25.100 millones de dólares para Hungría.
Ucrania, que recibió una oferta de 16.500 millones de dólares del FMI, tiene como condición que la legislación sea aprobada en su fragmentado parlamento. De otro modo, no recibirá ningún préstamo, la inflación se disparará e incluso podría incumplir los pagos de sus deudas, han advertido funcionarios.
En el vecino Belarús, que en general es una economía centralizada, el subjefe del banco central dijo que el país era optimista respecto a la posibilidad de acordar un préstamo de 2.000 millones de dólares con el FMI, y que estaba listo para liberalizar sus políticas económicas.
En Pakistán, el gobernador del Banco Central dijo que no había peligro de incumplimiento de pagos de la deuda, pero que consideraba si se debería expandir la ayuda técnica del Fondo.
Por su parte, Corea del Sur negó especulaciones de que estuviera buscando una ayuda financiera del FMI, aunque dijo que aliviaría los requisitos de liquidez de los bancos en won, la moneda local, para disminuir sus costos de financiamiento.
El FMI ya ha aprobado un préstamo de 2.100 millones de dólares para Islandia, donde el sistema financiero ha colapsado casi totalmente.
Los funcionarios del FMI han dicho que el organismo podría necesitar recursos adicionales en una crisis larga.
El presidente de la Comisión Europea José Manuel Barroso dijo el miércoles que China y los Estados del Golfo Pérsico podrían esforzarse más para ayudar a que el Fondo respalde a los países afectados por la crisis financiera.