Cuba, una bomba de tiempo
Monday, November 10th, 2008Por Iván Sañudo Pupo (ALAS)
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Cuba, Habana. El cubano tiene espíritu de triunfo y capacidad de lucha comprobada, pero le falta el coraje para luchar contra lo que lo esclaviza y humilla, esto no deja de ser traumático para la inmensa mayoría que desea un cambio dentro de la sociedad en que vive.
Manifiesta su descontento en espacios privados, todos coinciden en la precaria situación en que sobreviven, en lo imposible de alcanzar una estabilidad económica, no son simpatizantes del sistema, si embargo manipulan su comportamiento social para no ser tocados por los órganos represivos.
Después de cincuenta años viviendo en una crisis tan totalitaria como el gobierno, (que dictamina su poder en imposición y dominios ideológicos), no escapan de lo enmarañado del sistema político y social.
Falta en el cubano el factor de decisión o capacidad para transformar, en consecuencia, demuestra apatía a la hora de combatir las restricciones estructurales de una “democracia socialista”.
Dentro de su estructura corporal lleva el cubano desespero y demencia, solo así se justifica que se aventure en un mar peligroso y voraz, solo de esta manera se justifica la tendencia de la juventud al consumo desmedido de bebidas alcohólicas.
Con un legado de medio siglo, alejado de las normas universales de democracia, ignorantes en economía de mercado, con restricciones para el desarrollo y la manipulación del individuo y su capacidad de liderazgo, se le dificulta al cubano encontrar caminos viables que lo lleven a un cambio definitivo.
Para el régimen también es difícil mantener su condición dictatorial y está obligado a ejecutar cambios reales (y no virtuales, como los que efectuó), que le den al cubano la opción de vivir en una sociedad libre, con derecho a pensar y actuar con total libertad, con garantías para que su forma de expresión no sea motivo de represión alguna.
Pero mientras esto sucede todos los cubanos tenemos que volcar nuestro valor e ingenio, para luchar y exigir todos nuestros derechos. No coqueteemos con la hipocresía, no dejemos a la suerte resolver nuestros problemas, solo nosotros podemos alcanzar la libertad deseada, en esta bomba de tiempo.
