Iraquíes celebran pacíficas elecciones provinciales
Saturday, January 31st, 2009![]()
BAGDAD (Reuters) – Rodeados por alambres de púa y cordones policiales, los iraquíes votaron entusiasmados el sábado en una tranquila elección provincial que esperan que solidifique la frágil seguridad de un país arrasado por la guerra.
Un alto funcionario del Ministerio de Defensa, el mayor general Mohamed al-Askary, anunció que Irak concluyó el proceso electoral sin registrar algún incidente grave de violencia.
La primera elección en Irak desde el 2005 servirá para elegir consejeros locales en 14 de las 18 provincias y para mostrar si las fuerzas iraquíes son capaces de mantener la paz mientras las tropas estadounidenses comienzan a retirarse, casi seis años después de la invasión que derrocó a Saddam Hussein.
El primer ministro Nuri al-Maliki está buscando utilizar esta elección para construir su propia base de poder en las provincias, antes de elecciones nacionales que se prevén para más adelante en el año.
Los grupos árabes sunitas que boicotearon las últimas elecciones provinciales esperan obtener una parte del poder local.
Había un aire de festividad en muchas partes del país. En la normalmente atestada Ciudad Sadr, los niños tomaron ventajas de prohibiciones al tráfico para jugar al fútbol en las calles.
“¿Cómo no votar? Todos nosotros hemos estado quejándonos siempre de que estamos oprimidos y de no tener un líder que nos represente. Ahora es nuestra oportunidad”, dijo Abdul Hussein Nuri, un residente de la sureña ciudad de Basora.
SIN INCIDENTES GRAVES
La última elección se desarrolló en medio de una insurgencia sunita inspirada en Al Qaeda y no logró detener las disputas sectarias, que empeoraron dramáticamente entre los árabes sunitas y los chiítas musulmanes.
Aquel nivel de violencia ha caído dramáticamente desde el 2007, y durante las elecciones del sábado se llevaron a cabo casi completamente sin incidentes. La prohibición al tráfico fue levantada temprano y la votación se extendió una hora extra hasta las 1500 GMT.
Los 140.000 soldados estadounidenses en Irak tenían patrullas en las calles y helicópteros pero mantuvieron en su mayoría un bajo perfil. Una columna armada de Estados Unidos fue vista avanzando por una calle de Bagdad.
Los aeropuertos y las fronteras estaban cerrados y los votantes eran registrados por si portaban chalecos con bombas y escaneados en busca de residuos de explosivos.
Tres bombas de mortero cayeron el sábado cerca de centros de votación en Tikrit, ciudad natal de Hussein pero nadie salió herido. Un civil murió a tiros y otro resultó herido en una riña con soldados en el vecindario pobre de Ciudad Sadr, en la capital.
Cinco candidatos fueron asesinados antes de las elecciones, tres de ellos apenas dos días antes de la votación. Pero los niveles generales de violencia se han mantenido bajos.
“Las elecciones no fueron boicoteadas por ninguna comunidad grande como ha ocurrido en el pasado”, dijo a Reuters Andrew Gilmour, subjefe de la misión de Naciones Unidas en Irak. “Sobre todo significa que estos consejos deberían ser capaces de entregar una serie de servicios”, añadió.
Mientras votaba, Maliki dijo que era un “día feliz para todos los iraquíes” y que había señales de que la concurrencia a las urnas sería alta.
Poco menos de 15 millones de los 28 millones de los iraquíes se registraron para votar en estas elecciones de consejos provinciales, en las que se eligen a los poderosos gobernadores regionales.
Tres provincias kurdas votarán separadamente y en Kirkuk la votación se ha postergado indefinidamente para evitar un enfrentamiento entre kurdos y árabes que compiten por el poder en el lugar.
Alrededor de 14.400 candidatos compiten por los 440 escaños en disputa, tras una campaña abundante en publicidad. Anuncios de brillantes colores cubrían las paredes que dividen los vecindarios iraquíes




