Archive for March 7th, 2009

De vuelta a los puños

Saturday, March 7th, 2009

Por Odelin Alfonso Torna

Afortunadamente el doble campeón mundial y olímpico de boxeo amateurs, el cubano Guillermo Rigondeaux Ortiz, volverá a las cuerdas.

Al menos por ahora no vestirá short y camiseta con los colores de la insignia nacional. Tampoco tendrá que dedicarle, de dientes para afuera y ante las cámaras de televisión, la medalla al Comandante Fidel Castro.

Rigondeaux y Erislandy Lara Santoya, protagonizaron un intento de deserción en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro 2007. Desde hace algunos años, una empresa promotora alemana le ha servido de trampolín a algunos boxeadores cubanos, prestos a experimentar sus habilidades en el boxeo rentado.

Rigondeaux y Lara abandonaron el calendario panamericano y estuvieron apartados de la selección nacional alrededor de doce días. Fueron sorprendidos por la policía brasileña en el balneario de Cabo Frío, en las inmediaciones de Río de Janeiro. Con presteza, los agentes de la inteligencia cubana y los comisarios del deporte, se encargaron del retorno a la isla y su inmediata exclusión del equipo nacional de boxeo.

A pesar de que Erislandy Lara y Guillermo Rigondeaux mostraran su arrepentimiento en una entrevista realizada por la periodista Julia Osendi, y que leída en los informativos de la televisión cubana, el comandante Fidel Castro los acusó de traidores en una de sus reflexiones.

Después de una larga pausa, algo más de un año, la oportunidad nunca llegó. La “sugerencia” de Fidel Castro fue acatada, a los pugilistas nunca se les debería permitir regresar al deporte activo.

El primero en escapar hacia el exilio por el atajo secreto fue Erislandy Lara. La prensa oficial, juez y parte en el incidente de Río de Janeiro, esta vez guardó silencio. Guillermo Rigondeaux está en Miami desde el lunes 23 de febrero, representado por Luís de Cubas, agente de Arena Box Promotions en Estados Unidos. El oficialismo y la prensa aún no quieren enterarse.

Con el doble campeón mundial y olímpico de los pesos gallos (54Kg), también desertaron los pugilistas Yudier Dorticós, Judel Johnson y Yordanis Despaigne.
Para quienes quedan marginados o excluidos por causa política en cualquier disciplina deportiva, escapar hacia otros escenarios clasifica entre sus prioridades.

Guillermo Rigondeaux Ortiz se suma a la escuadra de cubanos que ya peina de arriba hacia abajo los cuadriláteros del boxeo rentado. Yuriorkis Gamboa y Odlanier Solís ya son figuras en el profesionalismo. Ellos también vistieron las camisetas del equipo Cuba.

Marginados por su Fe

Saturday, March 7th, 2009

Por Amarilis C. Rey

 

Para los cubanos que viven en la isla, creer en algo que no sea la propaganda de orientación revolucionaria que divulga el Partido Comunista, es problemático.

Aunque en teoría esa organización partidista habla de libertad, en la práctica es muy distinto. Sobre todo cuando alguien decide andar sus propios pasos, sin que le indiquen cual es el camino que debe seguir.

Tal es el caso del pastor pentecostal Ernesto Oliva Maree y de su comunidad cristiana de aproximadamente 70 miembros, que son amenazados continuamente por funcionarios del gobierno con ser desalojados de su iglesia.

“La historia es la misma desde hace muchos años- comenta el pastor- Vienen los inspectores estatales de la vivienda y me multan con sumas elevadas y amenazan con desalojarnos del templo. Alegan que lo construimos de manera ilegal, pero esa no es la verdadera causa.”

Uno de los motivos que tienen las autoridades del gobierno para querer terminar con esta iglesia, según afirma su pastor, es que ellos no se han querido vincular al Consejo Nacional de Iglesias:

“Nosotros no tenemos que reverenciar al hombre sino a Dios, cumplimos con las leyes y respetamos a los gobernantes, pero no somos un partido político, somos hombres y mujeres de Fe y por defenderla, en este país, estamos marginados.”

La iglesia que acoge a esta comunidad, fue construida por sus miembros con esfuerzos propios hace más de quince años, en el patio propiedad de la familia del pastor, pero las autoridades insisten en la ilegalidad del terreno en que está ubicada.

Oliva Maree asegura que en múltiples ocasiones han tratado de cumplir con las formalidades exigidas, pero que los mecanismos burocráticos de las oficinas de la vivienda, unido al poco o ningún interés en tratar de dar solución al asunto por parte de esa entidad gubernamental, lo han impedido.

“Nos han amenazado muchas veces con sacarnos a la fuerza, con demoler el templo. Hace algunos años, ante lo que parecía una inminente demolición, acordamos permanecer dentro del recinto y si lo derrumbaban que fuera con todos dentro, pero gracias a Dios, aquello no pasó de amenaza.”

La iglesia está situada en la sección A- 22 del reparto Frank País, en las afueras de la ciudad de la Habana. Fue levantada desde sus cimientos por esta comunidad de cristianos que poco a poco, con muchas dificultades, la han ido mejorando.

“Hace algunos meses, tuvimos que clausurar las ventanas y las puertas. Inspectores de vivienda nos prohibieron dar los cultos dentro de la iglesia, entonces comenzamos a reunirnos debajo de un árbol muy frondoso que está en la parte exterior. Allí era peor para ellos, pues todo el que pasaba nos observaba y se interesaba por conocer por que estábamos en el sitio y cual era nuestra prédica. Después de algunos meses en esa situación, regresamos y estamos a la espera de lo que pueda ocurrir.”

El reparto Frank País, donde esta comunidad de cristianos lucha por subsistir, fue construido a finales de la década del sesenta. Sus casas fueron entregadas a militares y sus familias. Con respecto a eso el pastor comenta:

“Nuestro sistema de gobierno, nunca ha contemporizado con las prédicas cristianas, más bien las ha perseguido, pero nosotros estamos en la obligación de llevar la luz de Dios a todos las personas y a todos los hogares, indistintamente de cómo piensen, o cual pueda ser su ideología.”

Represión, elevadas multas y amenazas de destruir el templo, son obstáculos que estos miembros de la denominación “Luz de Dios Pentecostal”, han afrontado durante casi veinte años. La prueba del tiempo pudiera ser una buena razón, para que, libres como los hizo Dios, continúen sin más trabas su labor evangelizadora.

Y el puesto de viandas

Saturday, March 7th, 2009

Por Guillermo Fariñas Hernández

 

El día 2 de marzo del 2009, la nota informativa leída por el locutor Rodobaldo Hernández del Noticiero Nacional de la Televisión Cubana estalló como una bomba en una habitación cerrada. De pronto, 13 altas personalidades políticas y gubernamentales de la isla, eran destituidas por decreto.

Personajes en apariencia intocables como José M. Miyar Barruecos o como se le conoce en los predios castristas, Chomy Miyar, eran sacados del poder de un plumazo. Este secretario ejecutivo por muchos años del hoy enfermo Dr. Fidel Castro, llegó a ser uno de los hombres más poderosos y temidos del sistema político isleño.

Chomy y el ejercicio del poder absoluto dentro del entramado cubano eran ya toda una leyenda. Su fuerza radicaba en que siempre lo ejerció tras bambalinas. La investidura casi eclesial de ser portavoz de los más caros deseos del Comandante en Jefe, lo hacían no tener rival en el fidelismo.

También se quedó sin mando “El Súper Zar de la Economía Cubana”, como gustaban repetir los medios de prensa extranjeros. El médico graduado y especializado en pediatría Carlos Lage Dávila, quien hasta hace pocos años se perfiló como joven sucesor de la dinastía de los Castro.

Lage Dávila, desapareció de las tribunas públicas desde hacía cerca de tres meses y el pueblo comentaba, que estaba a punto de ser defenestrado. La destitución de sus hijos como dirigentes estudiantiles, le pronosticaba amenaza cierta de perder su puesto como Secretario Ejecutivo del Consejo de Ministros.

Otro que saltó de su alta posición fue el vice-presidente del Consejo de Ministros para La Batalla de Ideas, el señor graduado como Licenciado en Economía Otto Rivero Torres. Este que nació en el municipio Cruces de la central provincia de Cienfuegos, también llevaba sin aparecer bastante rato.

De paso, el documento divulgado plantea que ya dejó de existir la campaña de relaciones públicas, conocida como “Batalla de Ideas”. Una iniciativa personal del propio Fidel Castro Ruz. Aunque se atenuó la forma en que se dijo al mundo, podemos decir que el concepto Batalla de Ideas, ya es letra muerta.

Quizás el ex – dirigente cubano generador de mayor antipatía en el pueblo residente en el archipiélago, también resultó derribado del pedestal en que lo colocó Fidel. Se desplomó junto a los otros, Felipe Pérez Roque, quien un día de la década de los años 90 del pasado siglo XX, le gritó al mismo Castro: “El que no salte es yanqui”.

Ahora los diplomáticos de la más grandes isla del mar Caribe tienen a otro Ministro de Relaciones Exteriores, porque “Felipito” ya fue sacado del escenario político. Puede ser que el recién echado canciller tenga también dotes de pintor o inclinación a actividades ecológicas, como si las tiene su predecesor Roberto Robaina.

Sin embargo, observadores bien informados creen que el Ministro de Economía y Planificación, el doctor en ciencias económicas José Luís Rodríguez García es el único que se va contento. Claro, si las autoridades competentes lo dejan ejercer como investigador titular e impartir clases en la Universidad de La Habana.
Que ni se le ocurra tratar de regresar como ex – director del Instituto de Estudios de la Economía Mundial (IEEM), porque su antiguo subordinado Osvaldo Martínez, está muy bien atrincherado a su espera. Mejor se dedica a ser un conferenciante itinerante en universidades extrajeras y a disfrutar de la libre empresa.

Otros destituidos fueron los ya ex – ministros Fernando Acosta Santana, Georgina Barreiros Fajardo, Raúl De la Nuez Ramírez, Alfredo López Valdés, Alfredo Morales Cartaya y Alejandro Roca Iglesias. Se hace sospechosa la omisión a otro destronado, el niño predilecto de Fidel Castro, Carlos Manuel Balenciaga Díaz.

Se especula mucho sobre este gran movimiento en la alta nomenclatura del estado y gobierno, porque todos los depuestos poseen una característica distintiva, ser incondicionales castristas-fidelistas. Pero todo parece indicar que esta condición no está de modo, porque ahora se usa ser castrista-raulista.

Vendrán muchas reacciones negativas y positivas en base a estas remociones de dirigentes en Cuba. Pero el pueblo cubano de a pie, que no logra ver la prosperidad al final del túnel, ahora repite la sabia frase popular: “Oye asere leíste la noticia en el Granma, se cayó malanga……y su puesto de viandas”.

Nota: El Sr. Guillermo Fariñas Hernández, reside en la isla, por lo que RM asume que sus escritos gozan de realismo y patriotismo.

Reflexión castrista sobre la purga

Saturday, March 7th, 2009

Por Jorge Hernández Fonseca

 

El punto de vista que pretendo defender en estas líneas se origina de la siguiente pregunta: ¿puede un hombre con un ego amazónico –como el de Fidel Castro– soportar leer las noticias internacionales que cuentan la historia de su hermano, descabezando a sus espaldas un gobierno de hombres designados por él, para hacer los “cambios” a la manera de Raúl?

24 horas después de la “masacre” de la Habana, y como si hubieran sido pocas las cabezas que los generales de Raúl hicieron rodar, aparece un “reflexión” apoyando el descabezamiento y echando sal y limón en las heridas abiertas en dos de sus incondicionales, Lage y Pérez Roque, durante el sacrificio público escenificado por su hermano en pos del poder absoluto.

Hay varios aspectos importantes de ser analizados en el mencionado escrito. En primer lugar, salta a la vista inmediatamente el desprecio oculto del dictador a cualquier cubano que “no se haya alzado en la Sierra”. Los epítetos endilgados a sus dos más fieles seguidores son poco, si comparado con la frase que los acusa de “no conocer sacrificio alguno…” para haber alcanzado las altas responsabilidades que él personalmente les encargó en tiempos difíciles. ¡Ingrato!

Este desprecio, que surge de pronto en medio de una escabechina de los generales de Raúl contra sus hombres, se extiende naturalmente a toda la juventud cubana, que por suerte para la Patria mayoritariamente desprecia –precisamente por esa razón– al asilo de ancianos en que la dictadura ha convertido el gobierno de la República. Que se preparen los pocos jóvenes presentes en el nuevo gobierno de Raúl, que las razones para el ‘pase de cuentas’ está listo.

Siempre hay algo de macabro en el desprestigio público de incondicionales por parte de quien disfrutaba de esa incondicionalidad. Denostar al tercero y cuarto hombre de su propio gobierno, sin existir acusación pública probada, es una característica de la calaña ruin del dictador.

En segundo lugar, es claramente evidente que el dictador apela a la mentira cuando dice que no fue él personalmente quien nombró a Lage y Pérez Roque. Sólo una persona llena de absoluto desprecio por la opinión pública nacional e internacional es capaz de imaginar que semejante embuste puede ser creído por quienes leen su libelo acusador. ¡Sinvergüencerías!

En tercer lugar –y más importante– el dictador con esta “reflexión” trata de engañarnos y engañar a los generales de Raúl, queriendo hacerles creer que él ha comprado como buena la historia que Raúl hubo de hacerle para conseguir la autorización “del partido” para llevar a cabo la sustitución de sus hombres. Nadie mejor que el dictador sabe de la conspiración en su contra, pero miente de nuevo para ganar tiempo y para preparar –quien sabe– el contragolpe. Para eso y para hacer creíble su apoyo a los cambios, Lage y Pérez Roque fueron sacrificados.

No existe aceptación por parte del dictador vitalicio de hombres en el gobierno que no sean incondicionales a él. Por eso la vicepresidencia de Ramiro. Lage y Pérez Roque también habían sido preservados en el gobierno, en cargos menores. Ahora, tratando de ser creíble, el dictador ha tenido que fusilar en plaza pública dos de sus hombres que quizá ahora salgan del gobierno.

Esta “reflexión” demuestra como pocas –por su profundo apego al maquiavelismo– que el dictador está mejorando de su enfermedad. Otra cosa es su natural estado de envejecimiento y senilidad, que lo lleva a introducir el tema de “la pelota” cuando está hablando de un tema tan serio para su futuro y el de su “revolución” que ha conseguido mantener con semejante método.

Fidel ha querido dar la impresión -escribiendo– que es quien comanda todavía los hilos del poder en la isla, cuando sabe perfectamente que son los generales de Raúl quienes dicen la última palabra, sobre todo después de esta reestructuración. Habrá cambios en la isla en la dirección contraria a la línea de Fidel y habrá negociaciones con Obama sin escucharlo.

Esto naturalmente que implica –claro– que también podrá haber enfrentamientos entre las dos líneas, ahora en pugna. Sin embargo, esta reflexión del dictador sirve, internamente, a los intereses de preservar la tan cacareada unidad dentro de las filas comunistas cubanas, aunque para el mundo sea clara la división dentro del gobierno de la isla, por razones obvias.

Los nuevos dueños del país carecen de pretensiones democráticas. Harán cambios para que las personas no continúen sometidas a las situaciones extremas que el régimen de Fidel las ha sometido el último medio siglo. Por otro lado, esta es la posibilidad de que los generales de Raúl, y los familiares de la nueva clase, puedan disfrutar legalmente del dinero fácil que han adquirido desde sus puestos de comando en el gobierno.

Esta nueva situación representa un paso atrás en la lucha por la democracia, pero al mismo tiempo presenta la posibilidad de unir a la oposición en torno de Instituciones sólidas para enfrentar la dictadura, ahora debilitada por la crisis política decurrente de los cambios en la cúpula máxima de estado y del gobierno cubano y la división evidente en la cúpula.

Convirtamos esta crisis en una oportunidad.

Cuba Libre Digital

Las ataduras democráticas de la oposición venezolana

Saturday, March 7th, 2009

Por Pedro Corzo

 
Venezuela es un país sumido en una crisis muy propia de una sociedad democrática, porque tanto el gobierno como la oposición parece que procuran resolver sus diferencias en el que sin dudas es el lugar ideal para los entuertos de cualquier nación; las urnas, solo que las evidencias indican que el oficialismo no esta dispuesto a perder en ninguna circunstancias y cuando eso sucede, tiene los recursos “legales” suficientes para modificar los resultados cualesquiera que estos sean.

El dos de diciembre de 2007, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, sufrió su primer fracaso al rechazar la población un referendo constitucional que le otorgaba mayores poderes y le daba la posibilidad de reelegirse indefinidamente. Pero esa derrota no le impresionó porque pocas horas después proclamó, “para mí esta no es una derrota. Esto es un por ahora”, algo similar a lo que pronuncio después del fracasado golpe de estado que protagonizo el 4 de febrero de 1992.

En esa ocasión el anuncio de los resultados por parte del Consejo Nacional Electoral se produjo casi ocho horas después de cerradas las urnas, y cuando varios sectores de la sociedad empezaban a exigir que la información fuera revelada. Ese largo silencio del Consejo del que se pueden inferir muchas cosas, contrasta con la rapidez con la que ese mismo organismo reconoció este 15 de febrero, que el referendo para la reelección indefinida de los funcionarios electos había sido ganado por el gobierno.

La propuesta de Chávez reformaba 69 de los 350 artículos de la Constitución de 1999, abarcando desde la reducción de la jornada laboral de ocho a seis horas hasta la transformación de la Fuerza Armada. También establecía nuevos tipos de propiedad social, eliminaba la autonomía del Banco Central e implantaba otras disposiciones que favorecían a su mandato.

Aunque Chávez perdió no se “rajó” y por medio de la Asamblea Nacional, que en mayoría aplastante le es incondicional, logro aprobar muchas de las medidas que la población había rechazado en el referendo. Su voluntad autoritaria y la manipulación que hace de la vía electoral se mostró sin tapujos cuando unos pocos meses después convocó al Pueblo para que decidiera una vez sobre lo que ya se había pronunciado.

En las elecciones regionales que se realizaron el 23 de noviembre de 2008, para elegir gobernadores, legisladores estaduales y alcaldes, la oposición triunfo en cinco estados, Carabobo, Nueva Esparta, Zulia, El Táchira y Miranda y también en la muy importante alcaldía Mayor de Caracas y de la no menos relevante ciudad de Maracaibo.

La derrota de los candidatos del chavismo fue tan aplastante que no pudieron hacer nada para evitarlo, no obstante Chávez ha entorpecido la labor de los funcionarios electos con todos los medios posible como fue el caso de Cesar Pérez Vivas en la gobernación del Tachira y el del gobernador de Carabobo, Henrique Fernando Salas Feo, quien tuvo que recurrir a los tribunales para lograr ocupar el puesto sin que tal decisión impidiera otras muchas obstrucciones del oficialismo incluyendo la de jueces partidarios del gobierno.

El alcalde mayor de Caracas, Antonio Ledezma, todavía continua enfrentado numerosos problemas incluyendo el que no puede despachar desde la sede de la alcaldía porque esta ocupada por los partidarios del mandatario. La ceremonia de juramentación de Ledesma debió posponerse en dos ocasiones. Por otra parte prácticamente fue despojado de los atributos más importantes de su cargo como el control de la policía metropolitana, la administración de hospitales y el saqueo de los bienes de la alcaldía.

Es evidente que el gobernante venezolano sabotea y obstaculiza la labor de los funcionarios electos que pertenecen a la oposición, que juega sucio y que es un tramposo que recurre a todos los poderes del Estado y de la delincuencia oficial para imponer su voluntad.

 Para Chávez el más “constitucionalista” de todos los déspotas que ha conocido el hemisferio es muy sencillo convocar a elecciones las veces que le haga falta, porque aunque su poder no es monolítico y es razonable que entre sus operadores políticos hayan serios conflictos, él es el único denominador común de la ecuación bolivariana. Después de Chávez no hay mas gobierno y los chavistas lo saben, por eso le soportan todas sus patanerías, incluyendo sus ridículas interpretaciones musicales en los actos oficiales.

La oposición venezolana tiene ante si un serio dilema. Participar en elecciones en las que el gobierno utiliza los recursos económicos del estado, moviliza los empleados públicos y dispone de los servicios armados en la medida que determinen su necesidades, en fin, cuenta con todos los recursos del estado y dicta las reglas de lo que conocemos como el juego democrático.

La confrontación electoral es una demanda de la democracia pero el problema es que Hugo Chávez no es un demócrata, aunque recurra a los votos y a la participación de la oposición en los comicios que convoca para legitimar sus poderes.

Chávez y esta es la novedad que percibo, cumple todas las prácticas aberrantes de cualquier dictador típico: presos políticos, asesinatos políticos, intimidación y represión, abusos de poder, corrupción, control de los poderes públicos y una lista interminable de arbitrariedades que agota de solo pensarlas.

Pero por otra parte choca con el modelo del clásico Jefe americano porque gusta de elecciones, por supuesto que hechas a su medida, le agrada tener una oposición organizada que le legitime, pero que no sea tan poderosa que pueda poner en peligro su autoridad. Acepta una oposición plural a la que no cesa de desacreditar y acusar de estar supeditada a factores extranjeros.

Difiere de los líderes del desaparecido socialismo real en que cuando estos permitían partidos políticos de oposición eran solo copias a carbón del oficial. Además aunque procura controlar la sociedad civil no la asfixia, como se hacia en los antiguos países socialistas, incluido el régimen cubano.

Reprime a la prensa de manera selectiva aunque a toda le hace saber que tiene el garrote listo para ser usado cuando sea necesario. Inicialmente procura imponer su voluntad por medio de legislaciones que favorecen sus intenciones, y no duda en recurrir al chantaje de la masa enfebrecida contra un objetivo u objetivos determinados cuando las soluciones a sus planes se complican.

Chávez y sus pares, no son enemigos de los capitalistas ni de las transnacionales, siempre y cuando estos favorezcan sus pretensiones. El Socialismo del Siglo XXI como le llaman, gusta del dinero, el lujo y el confort. Favorece la creación de nuevos ricos que tengan la conciencia de que sus bienes son producto de la gracia del Caudillo.

Es sin dudas un juego duro y en cierta medida nuevo, aunque no del todo porque hay que recordar los tiempos en que hombres como Raúl Haya de la Torres, eran elegidos en países como Perú y derrocado por los militares que le repudiaban. Por supuesto que eso no solo ocurría en Perú, es un ejemplo entre otros muchos.

 Los retos que generan los socialistas del Siglo XXI cuando acceden al poder demandan estrategias que tal vez todavía no se encuentren en los arsenales de los demócratas. Rafael Correa en Ecuador y Evo Morales en Bolivia, han copiado las formulas del caudillo venezolano, también en esos países han triunfado las propuestas oficiales, no son hechos aislados, es una concertación antidemocrática en pleno desarrollo; es lo que algunos denominan el post totalitarismo.

Es indudable que el deber de un demócrata es participar en elecciones cuantas veces sea necesario y esforzarse al máximo para vencer las dificultades, pero también hay un cuestionamiento obligado sin que haya una aproximación al Ser o no Ser de Shakespeare: Vale la pena echar una pelea como aquella del mono amarrado y el león en la urna electoral, cuando la derrota anunciada solo sirve para legitimar al déspota.
Es una pregunta que deja a cualquiera fuera de juego porque si no participas, en el caso venezolano el 45 por ciento de los ciudadanos rechazaron la propuesta oficial, un número importante que refleja una nación dividida, abandonas el campo sin luchar y los milagros a veces ocurren.

 El Kremlin se desmoronó cuando menos se esperaba, y todavía cincuenta años después, los cubanos seguimos en la brega de acabar con el totalitarismo insular contra el que hemos usado de todo, menos los votos, porque el castrismo proviene de aquella escuela de ¿Elecciones para qué?

El Rey ha muerto; ¡Viva el Rey!

Saturday, March 7th, 2009

Por Juan González Febles

Los últimos cambios realizados por el sucesor dinástico, dan la medida de que la ausencia de Fidel Castro es definitiva. Sólo queda uno, entre los jefes de ejército nombrados por Fidel Castro: El general de cuerpo de ejército, Leopoldo Cintra Frías, (Polito) quien en arranque de inaudita guataquería (léase fuera de Cuba: adulonería) dijo que si la Asamblea Nacional destituía a Fidel Castro, él, con sus tanques le caía a cañonazos y lo restituía en su puesto.

Sólo queda Polito. Como no queda nada que restituir, quizás deje sus tanques en el garaje y espere con paciencia el pijama rosado con flores. Ese que destina el sucesor dinástico, para el retiro de los generales buenos y obedientes del estilo de Polito. Eso, si no tiene que mirarse al espejo, llorar, hablar ‘con-mi-mismo’ y fusilar.

Quedan fuera de la nómina, Carlos Lage Dávila, Felipe Pérez Roque, Carlitos Balenciaga y Otto Rivero entre otras brillantes y corruptas nulidades. No me parece adecuado el término ‘liberado’ que usa el metalenguaje oficial. En Cuba, sólo se libera el que se va o nos liberamos todos cuando muera el sistema.

La buena noticia es que el diseño raulista contempla un trabajo de consolidación lento e institucional, sin los saltos teatrales a que fue aficionado en vida, el Anciano Fidel. Los políticos-presidentes de la Izquierda-letrina de América Latina, más el apoyo del Puma Zapatero y los Chacales-Inversionistas-Socialistas de España, junto a otros canallas de las derechas, las izquierdas o el centro, que para el caso es igual, dan la medida de un indiscutido éxito inicial para los raulistas.

Bruno Rodríguez Parrilla, el nuevo canciller, nunca demostró cualidades que le permitan clasificar como exitoso bufón político. A diferencia del trío que tanto hizo reír, Roa-Robaina-Pérez Roque, Parrilla que procede de los predios de la Inteligencia Militar, es más grave y no sabe sonreír o hacer reír. Tampoco interpreta pensamientos ajenos, es pragmático y sólo cumple órdenes. ‘La vida’, insiste en demostrar que es más saludable elaborar un pensamiento propio, que interpretar otro ajeno. Esta parece ser la lección para Felipe Pérez Roque. Quizás hoy en la soledad de su caída, haya aprendido esta necesaria lección para un futuro hipotético y de ahora en lo adelante, se equivoque con su cabeza.

Dicen que Carlos Lage no es exactamente una mala persona. Se destacaba por sus camisas de cuadros de mangas cortas, baratas y al alcance de todos, por sus pantalones corrientes y por cierta empatía con el de abajo, que ganó en sus días estudiante de medicina y el brevísimo tiempo que sirvió como médico. Paradójicamente, fue además el heraldo del odio al cubano del Comandante. Puso en marcha las medidas más impopulares concebidas por Fidel Castro. Inexplicablemente el pueblo no le recuerda con ira. Esto a pesar de que en las últimas de las llamadas Reflexiones, atribuidas a Fidel Castro, este le llame hoy, entre otras cosas, ‘ambicioso’. ¡Que cosa!

Otto Rivero era un bandidazo. La gente olvidó con demasiada facilidad su rostro, tan intrascendente como su trabajo, en esa perdida y costosa ‘Batalla de Ideas’. Lo que nadie olvida son los episodios de divertida corrupción en que se dice, estuvo involucrado. Fue el ‘Chivichana’ de ‘La Tremenda Corte’ castrista, castigado y vuelto a colocar en la escena, hasta la última vez.

Carlitos Balenciaga, fue el hijo que Dios le negó a Fidel Castro. Eficiente y escurridizo, hay poquísimas fotos de este eficientísimo secretario. Junto al hierático y fiel jefe de su escolta, fueron los perros más fieles del infierno de Fidel Castro. Patrocinador de autores, libros y una profusa iconografía fidelista, Carlitos era como aquellas célebres nulidades que sirvieron como ayudantes de Hitler y como testigos de ciertos rasgos que identificaron al monstruo germano, como parte incierta del género humano. Si no sufre un oportuno accidente, servirá de fuente fidedigna de información sobre una época.

En relación con el resto de los fidelistas caídos, no habrá lamentaciones. Una serie de nombres grises, que no serán echados de menos. Que no marcaron la diferencia con cosa alguna. Unidos en el imaginario popular bajo el rubro, ‘esta gente’, les espera ciertamente el olvido. Esperemos que además encuentren perdón.

Nota: El Sr Juan González Febles, reside en la isla, por lo que RM asume que sus escritos gozan de realismo y patriotismo.

En el ghetto

Saturday, March 7th, 2009

Por Luís Cino

Quisiera responder el artículo de Ivette Leyva Martínez “El muro de la disidencia” (El Nuevo Herald, febrero 25), pero tengo que confesar que no es fácil. El artículo, por duro que sea admitirlo, dice unas cuantas verdades. Hay muchas afirmaciones desafortunadas, prefiero pensar que producto del desconocimiento de la autora, en los que no vale la pena detenerse.

De inmediato me pregunté por qué este trabajo y por qué ahora. La conclusión no demoró: se trata de dinero. Esa combinación de odio-dinero-intereses-añoranza, juega y ha jugado muchas malas pasadas.

A esta bella e inteligente mujer no parecen gustarle los líderes nacionales de la oposición. Tampoco los periodistas independientes y muchísimo menos el gobierno de Raúl Castro. ¿Qué le gusta? ¿Cuál es la solución que propone para pasar la hoja a este tiempo de exilios y cárcel? La solución de la Sra. pasa por blogueros y rockeros punk underground. De políticos en lucha en la Isla nada. De periodistas independientes, tal vez por “inexactos”, menos.

No encuentro forma de rebatir su afirmación de que la dirigencia opositora está tan anquilosada como el régimen. Debe ser por contacto. Pelean a corta distancia. De las peleas cuerpo a cuerpo, Yvette Leyva y sus colegas, sólo conocen las zancadillas, a distancia.

Me abochorna tener que aceptar que en ocasiones, nuestros líderes parecen aquejados por una artritis tan paralizante o aún más que la oficial. El régimen mantiene (aunque sea a la cañona) la disciplina y los criterios centralizados. Y se mueve, aunque sea dos pasos atrás y medio adelante.

No es que el Líder Máximo, el Partido Único y las falsas unanimidades sean rasgos que merezcan ser envidiados por un movimiento pro-democracia. Pero sucede que la dictadura, tan ocupada en ganar tiempo como la disidencia interna, parece estar más al tanto de los riesgos que corre que la oposición a ambas orillas.

Dice una amiga, trasplantada de Guanabacoa a Miami, opositora hasta la médula y alérgica a las unidades monolíticas del Partido Único, que las divisiones en las organizaciones disidentes son, después de todo, estratégicamente convenientes. Según ella, las picadas de varios mosquitos molestan más que las de uno solo. Por mi parte, si de picadas se trata, prefiero la del alacrán.

Protagonismos, acusaciones mutuas, paranoias, conflictos de personalidades. Las épocas de definiciones no son buen momento para arrastrar lastres tan pesados.

Por supuesto, no se trata de enviar, alegremente y desde Miami, a la papelera de reciclaje los años de prisión que acumulan, por citar sólo seis ejemplos, Marta Beatriz Roque, Vladimiro Roca, Héctor Palacios, Elizardo Sánchez , El Negro Bonne Carcassés y René Gómez. Son muchos más de los vividos, en Cuba y en Miami, por la señora Yvette Leyva.

La ola represiva de la primavera de 2003 no fue tan devastadora como supone la dama. El miedo lo puso el régimen. La oposición puso los presos, pero logró recomponerse pronto. La moral siempre estuvo alta. Los periodistas independientes reportaron durante y después de la ola represiva.

El actual tsunami de conflictos, por desmoralizante, es peor. Y ahora el que logra reacomodarse, con la complicidad de alcahuetas y sinvergüenzas de medio mundo sumada a la estupidez nuestra, es el régimen de sucesión.

Los opositores siguen encerrados en un ghetto político. Y lo que es peor, pensando con mentalidad de ghetto. Prestos a arrancar las tiras del pellejo a todo aquel que no apoye en cada detalle la propuesta personal para el cambio; total, lo más probable es que sea un agente de penetración de la policía política. Casualmente, el otro piensa exactamente lo mismo respecto a nosotros.

No culpemos sólo a la represión por el miedo del pueblo. ¿Para qué andar con medias tintas? La falta de madurez política de la oposición ha hecho lo suyo y es en parte culpable de la apatía y la indefensión ciudadana. También la estampida hacia el exilio de esas lúcidas inteligencias que hoy escriben en El Nuevo Herald, tan cerca pero tan lejos, tan seguros y a buen recaudo de cárceles y golpizas.

Antes que alguien se atreva a escribir otro artículo similar, es mejor lavar los trapos sucios en casa. Más vale deponer la soberbia y preguntarse en qué fallamos. Más que buscar justificaciones, el liderazgo opositor debe salir del ghetto y ponerse a la altura de las circunstancias. Todavía hay tiempo.

Nota: El Sr Luis Cino, reside en la isla, por lo que RM asume que sus escritos gozan de realismo y patriotismo.