Archive for March 22nd, 2009

!Sueltenlos!

Sunday, March 22nd, 2009

Por Iria González-Rodiles 

SUIZA, BERNA, Somos pocos. Con opiniones diversas, pero con un criterio común, unánime: Cuba precisa de la democracia; los presos de conciencia, todos los presos políticos, el pueblo cubano todo, de la libertad.

No somos muchos, no. Pero cada año somos capaces de reclamar con firmeza y perseverancia, frente a la sede de las Naciones Unidas en Ginebra, la amnistía para los presos de conciencia cubanos que, desde la Primavera Negra de Cuba del 2003, se hallan tras los barrotes de las inmundas Cárceles Pequeñas, en la Gran Isla Prisión.

Sí, somos pocos. Pero muy activos, como afirma en su Blog la escritora cubana exiliada en Francia, Zoé Valdés, quien este año decidió manifestarse junto a nosotros. Ya nos conoció. Por eso lo afirma con propiedad, con certeza. Ya nos conocen ella y sus familiares. Unos y otros, de aquí, de allá, nos van conociendo: saben bien por qué estamos allí, cada año, frente a las Naciones Unidas.

Somos pocos, sí. Pero todo indica que el reducido número de personas libres y activas que somos, inquieta, preocupa, molesta -cual si fuéramos un montón- a los representantes de la dictadura cubana en Suiza y al régimen totalitario en la Isla. ¿La señal? Cada año o cada vez que organizamos cualquier quehacer libertario, pasa frente a nosotros un automóvil de la oficialidad castrista, con rostros ocultos, imperceptibles, tras los oscuros cristales de las ventanillas.

Mientras, los rostros los manifestantes, de nosotros, permanecen al descubierto, expuestos a la luz del sol, al aire fresco o frío, que agita las banderas cubanas y las pancartas con letreros de distintos textos, resumibles en una palabra: ¡suéltenlos!

Cierto, la mayoría de los cubanos residentes en Suiza, no participan. Quizás porque saben que ese auto castrista pasa para chequear los rostros de quienes asisten. Tal vez hasta filmen. Y ello puede costarle algunas represalias: el fin de los viajes a Cuba, las visitas a sus familiares, el pasaporte cubano… Aun aquí llega la inoculación del miedo, el soborno, la opresión totalitarista, prácticas contrarias a lo dispuesto en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Y el vacío de esos cubanos lo llenan ciudadanos de otras nacionalidades: de Chile, de Suiza, de Inglaterra, de Mauritania, de algún país árabe. Este año fue alegremente accidentado: nos visitaron el embajador de Mauritania, el representante de la comunidad musulmana en Ginebra, los alumnos de la Universidad de Cambridge… ¡y hasta una pareja de recién casados chinos, vestidos aún con sus trajes nupciales blancos, junto a sus familiares e invitados! Buen presagio.

No somos muchos, es cierto. Y el hecho lo resaltan en la propaganda castrista televisada, radial, escrita, a nivel interno y mundial. Pero yo recuerdo que el propio Fidel Castro dijo que doce hombres eran suficientes para hacer la revolución que tanta sangre costó… y nosotros somos más de doce para reclamar la libertad de los presos y la democracia para Cuba, en Ginebra y en el mundo entero, sin recurrir a la violencia, ni siquera la verbal.

Y nuestra Mirella, la de Ginebra, me subraya: “Bastó un solo chino, Iria, para detener el tanque en la Plaza de Tianamén”. Al menos, bastó uno, digo yo -aunque eran muchos-, para denunciar ante el mundo los abusos contra los derechos humanos en el inmenso país asiático.

Pero, en realidad, somos más. Cada preso de conciencia, cada esposa, cada familiar de los encarcelados, cada cubano amante de la democracia, de la libertad, está aquí como presente, a nuestro lado, en nuestras banderas, voces y pancartas, en nuestros corazones, reclamando en la fecha que marca el inicio de la prolongada -permanente- Primavera Negra cubana: ¡Suéltenlos! ¡Suéltenlos! ¡Suéltenlos!

Así, cada año -seis, han transcurrido desde la represión primaveral- un grupo de cubanos responde presente a la convocatoria de la Sociedad Cultural Cubana en Suiza, que preside el señor Reynaldo Díaz Ballina, porque la Naturaleza prueba que la constancia logra maravillas: pule las piedras del río, convierte en arena los arrecifes, remueve el paisaje de los desiertos, llena gota a gota los espacios vacíos…

Allí estaremos hasta el día que la primavera en Cuba deje de recordar este período oscuro de nuestra historia, para iluminarlo todo y llenarse de variados colores, de diversos matices, de distintas fragancias naturales, como la democracia misma.

Llegará ese día en que iremos a celebrar, en vez de protestar, bajo la monumental Silla Rota, frente a las Naciones Unidas. Porque -y robo la frase a un gran amigo platónico- “el tiempo del miedo ya terminó y comienza el tiempo de la esperanza”.

Victor el hombre nuevo

Sunday, March 22nd, 2009

Por Adela Soto Alvarez

 

Víctor no fue siempre este hombre con la ropa rasgada y en muletas  que vemos por las calles pinareñas a la caza de unos centavos, o pidiéndo un pedazo de pan para poder calmar los  jugos gástricos.

Tampoco fue el mendigo que todos apodan “Mala sangre”o Chuleta” que duerme sobre el primer banco de un parque o en los asientos de la terminal de ómnibus provincial, donde a la hora de realizar el aseo del inmueble lo levantan a gritos e improperios, tildándolo de loco.

Víctor una vez fue niño, adolescente y hombre dedicado por entero a su especialidad en números.

Dirigió con valentía una de las tantas empresas cubanas, se aferró a los planes anuales y del quinquenio, y defendió con uñas y dientes los sobre giros económicos cada vez que a su director se le encaprichaba formar un precio, sin tener presente esta política y los pasos a seguir en la modalidad financiera, la que por muchas veces se llevó a la banca rota el presupuesto estatal.

Todo esto lo enfrentaba Víctor, pero no se quejaba, porque era fiel a sus principios y lo importante y sagrado era el deber cumplido y hacer todo lo posible por su país, aunque sus hijos carecieran de su presencia en las noches de descanso y en los fines de semana.

A pesar de que su esposa Maria estuviera embarazada y presentara cualquier dolencia, porque su tiempo estaba siempre cronometrado.

Y así se le veía por las calles de Pinar del Rió, con su maleta en mano repleta de papeles y sin tiempo ni para dar los buenos días a sus vecinos, ni compañeros de trabajo.

Muchas veces almorzaba o comía en la oficina donde laboraba y encima del buró a causa de los intensos proyectos que empezaba afanosamente y tenía a mitad del camino por órdenes superiores que cambiar por otros, pero no se quejaba porque como buen cubano y revolucionario callar, soportar, y cumplir eran sus mejores virtudes.

Muchas veces nuestro Víctor fue seleccionado por la masa sindical como “Trabajador ejemplar” “Vanguardia del mes” Vanguardia del año” “Destacado” y hasta “Héroe del Trabajo” por su destacada labor y participación en todas las tareas asignadas por el PCC

Sin exagerar puedo decirles que Víctor integró las filas del partido como militante desde muy temprana edad, gracias a su actitud y disciplina partidista, y todas las zafras supieron de su presencia voluntaria, porque llegó a ser uno de los mejores macheteros y recolectores de tabaco. También apoyó las microbigradas, e hizo cuanto trabajo productivo o voluntario se le asignaba.

Era todo un hombre nuevo, sin manchas del pasado, por eso un día fue seleccionado para ir a cumplir una misión internacionalista a Angola.

_! Eres lo máximo!- Le decían sus amigos y colegas de trabajo, y el se sentía feliz, dichoso, e importante y con todos estos sentimientos una mañana del mes de julio salió a defender otros parajes del mundo, dejando por detrás sus cuatro hijos y a Maria la fiel esposa a punto de dar a luz.

En Angola estuvo por dos años y tres meses, enfrentado las tropas enemigas. Sufrió de inmensas heridas de balas, y por muchos meses tuvo que estar hospitalizado a causa de la malaria y el tifus, pero no desmayaba en su intento, y seguía al frente de la encomienda como todo un soldado cubano.

En Angola perdió a la esposa, porque se cansó de ser la última y alguien le ofreció compañía. Los hijos se acostumbraron a no verlo nunca y como es natural escogieron cada uno su destino y fueron pasando su presencia a segundo plano. En fin en Angola perdió todo vínculo filial y dejó uno de sus miembros inferiores, así como un dedo de la mano derecha, aunque el pecho se lo llenaron de medallas por el deber cumplido, y varios diplomas de congratulación.

Cuando Víctor regresó a su país, ya no era el hombre fuerte que enfrentaba todas las batallas, ya no era el trabajador destacado, ni el hombre integro que dedicaba horas enteras al trabajo, se había convertido en un mutilado de guerra, en un estorbo para la sociedad, un jubilado, pensionado con una mísera chequera que no le alcanzaba ni para empezar el mes.

A causa del tiempo que ahora si le podía dedicar a la vida, fue descubriendo cual había sido su trayecto por ella, y se dio cuenta que lo había dado todo a cambio de una inmensa soledad y desamparo.

Muchas fueron las realidades que tuvo que enfrentar nuestro Víctor, hasta que la decepción lo invadió de pies a cabeza y decidió tomar otro camino con el objetivo de mejorar su autoestima tan lastimada, pero por mucho que trató de enmendarlo, todo le fue imposible porque una enfermedad mental se estaba apoderando de su cerebro.

Médicos, especialistas en psiquiatría, sicoterapias colectivas, psicotrópicos, calmantes, sedantes, en fin hasta 10 electrochoques, para mejorar sus psicosis de guerra, pero las respuestas fueron todas negativas y no le quedó otra opción que engrosar la fila de los enfermos mentales.

Como es de imaginarse el hospital no fue su salvación, por lo que decidió vagabundear de un lugar a otro. Unas veces ausente presente, otras pensando que le era necesario conocer de cerca el mundo que lo rodeaba, perdido en las tinieblas de sus responsabilidades hasta ese momento.

En fin todo lo había perdido, hasta el hogar lo cambio en medio de sus crisis por una botella de guarfarina para ahogar las penas del alma.

Quienes lo conocieron no se detienen a su paso, ni le brindan protección alguna. Los que no lo conocieron lo ven como un mendigo más de la sociedad cubana.

Pero quién fue este hombre, lo que dio y lo que hizo por su país, de acuerdo a su intocable ideología, eso nadie lo pregunta, y si lo sabe cada cual responde a su propio criterio.

Lo cierto es que Víctor se ha convertido en un guiñapo humano, un hombre con las fieras vencidas y en un país donde lo que hiciste no es importante, sino lo que estas haciendo ahora.

Méritos y medallas, diplomas y de condecoraciones pasaron al olvido, su vida descansa dentro del alcohol y los disturbios mentales, donde unas veces se cree El Rey del mundo, otras Napoleón, o Ulises, mientrás sus ojos redondos y cansados se afanan en buscar un rostro amigo

Dictador Venezolano desmiente haber conspirado contra gobierno cubano

Sunday, March 22nd, 2009

 

AGENCIAS, El dictador venezolano negó estar peleado con su par cubano y refutó las versiones que aseguraban que había intervenido para debilitar el gobierno del dictador sucesorio de la isla.

Hugo Chávez, negó que esté peleado con Raúl Castro, en medio de versiones de que intervino para debilitar el poder del gobernante cubano. “Por ahí andan diciendo que si Raúl (Castro) y yo estamos peleados, que no sé que más”, dijo Chávez en un mensaje al país.

Chávez afirmó que Castro es un hombre “sencillo”, que en un viaje suyo a Cuba lo llevó a conocer una casa donde vivió varios años el militar rebelde dominicano Francisco Caamaño.

El mandatario venezolano eludió hacer más comentarios sobre las versiones difundidas durante la semana por el ex ministro de Relaciones Exteriores mexicano Jorge Castañeda, quien afirmó que Chávez conspiró con varios cuadros del Partido Comunista Cubano para detener el acercamiento de Raúl Castro a Estados Unidos.

Castañeda basó su análisis en la reciente salida del ex canciller Felipe Perez Roque y el ex vicepresidente Carlos Lage, quienes eran piezas de frecuente contacto con el gobierno venezolano.

 

Tabaco clantestino, afamado puro cubano

Sunday, March 22nd, 2009

Por Fhilippe Zigel

LA HABANA, ( AFP) -En su taller clandestino, Pedro se gana la vida apropiándose de un producto emblemático en Cuba como el habano, pero sabe que es un delito que lo puede llevar a prisión: “Vivo en el susto permanente”, afirma.

El dinero que se gana bajo riesgo representa la otra cara del afamado puro cubano. Se les llama “chinchales”, pequeños talleres de reparación o fábricas artesanales, que operan en total ilegalidad en barrios de La Habana.

En la penumbra de su desvencijado apartamento, Pedro pasa los días torciendo las grandes hojas de tabaco negro. “No es un negocio, sino una necesidad para sobrevivir”, dice.

En las fábricas del Estado, de donde salen los prestigiosos “Cohiba”, “Romeo y Julieta” o “Montecristo”, este hombre de 33 años, con arete en la oreja y traje deportivo, ganaba cerca del salario promedio en Cuba, de $17.

Aunque no precisa cuánto le deja vivir del chinchal tras pagar a otros que forman la red del negocio, sus hábiles manos confeccionan medio centenar de habanos por día, de irreprochable calidad, que en el mercado negro se venden en cajas de 25 por entre $30 y $40, la cuarta o quinta parte de lo que cuesta en una tienda en la isla.

El gobierno admite que los salarios son bajos y que hay que revalorizarlos, pero recuerda que la educación y salud son gratuitas, y la canasta básica y muchos servicios, subsidiados.

Desde hace unos meses libra una lucha contra los talleres ilegales del extendido mercado negro que se nutre de los robos al Estado y en el cual los cubanos compran alimentos no incluidos o escasos en la canasta y otros productos necesarios, pues las tiendas legales tienen precios por las nubes.

Una pequeña escalera de cemento conduce al entrepiso de paredes corroídas por el salitre del mar y cubiertas con frazadas; pero detrás de un modesto chinchal, como el de Pedro, no se esconde solo un artesano.

Campesinos de la occidental provincia de Pinar del Río, cuna del prestigioso tabaco cubano, suministran las hojas, empleados de las fábricas roban las cajas de madera, las anillas de papel y otros certificados y sellos oficiales.

“Abastecerse en la fábrica no es lo más complicado, todos los servicios administrativos están separados, lo que no favorece a los controles”, explica Juan, de 42 años, uno de los muchos revendedores clandestinos, el último eslabón de la cadena.

Pedro argumenta que tomó el camino de la ilegalidad cuando su padre enfermó hace cinco años, para mantenerlo. Instaló en su casa al octogenario, que raramente se levanta de una butaca, y transformó su cuarto en chinchal.

“Nadie sabe lo que hago acá, ni siquiera mis familiares. Es muy peligroso”, susurra mientras agrupa mecánicamente los cigarros en una esquina de la mesa, oyendo el chirrido de un viejo radio, entre las hojas de tabaco secas esparcidas en el suelo.

Sabe que si es descubierto, lo espera la cárcel. “Quisiera dejar esto, o trabajar fuera de Cuba donde te pagan lo que vale tu trabajo”, afirma el hombre.

La ofensiva del gobierno de Raúl Castro contra las ilegalidades proclama la necesidad de resguardar la ética y principios de la revolución, así como acabar con la corrupción que gangrena la economía y, en el caso del tabaco, afecta un ingreso anual de $390 millones.

“Tanto la falsificación como el mercado paralelo son dos flagelos que afectan enormemente la imagen del habano, por un lado porque el producto es falso y por otro porque lacera la red de distribución comercial que con tanto trabajo creamos”, dijo Adargelio Garrido, director jurídico de Habanos S.A.

Cada viajero puede llevar hasta dos cajas de habanos sin certificación, pero mensualmente las autoridades confiscan en el aeropuerto entre 1,500 y 1,700 salidas de pequeños chinchales como el de Pedro.

Sin éxito la entrega de tierras ociosas a campesinos cubanos

Sunday, March 22nd, 2009

LA HABANA, La inexperiencia y la escasez de aperos e insumos agrícolas pueden frustrar el empeño del gobierno de Raúl Castro de aumentar la producción de alimentos, a partir de la entrega de tierras ociosas a los campesinos, opinaron este domingo un experto local y productores, informó AFP.

“Si no se capacita a ese nuevo productor puede crearse obstáculos importantes para alcanzar una disponibilidad de alimentos”, señaló el profesor de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Ciego de Ávila, Félix Palau, en un extenso reportaje que dedicó al tema el diario oficial Juventud Rebelde.

“Se les están entregando tierra a muchas personas que no tienen conocimiento alguno sobre ella. Por lo tanto, están necesitados no sólo de una capacitación sino de una alfabetización agrícola”, añadió Palau.

Palau dijo que ha observado “quema de terrenos para prepararlos, con la consiguiente degradación de los suelos, y un mal manejo de los fertilizantes con un impacto en el medioambiente, en el deterioro de los cultivos y su rendimiento y en la propia salud de las personas”.

La entrega de las tierras fue aprobada en julio por Raúl Castro como parte de los cambios que impulsó desde que asumió la presidencia en febrero, y tras declarar la producción de alimentos asunto de máxima seguridad nacional, en un país con el 50% de las tierras agrícolas ociosas, y con importaciones de alimentos de 2.500 millones de dólares en 2008.

Desde que en septiembre comenzó el proceso de entrega de tierras a particulares, se distribuyó “casi un millón de hectáreas” a “cerca de 56.000″ personas, pero “el proceso reclama mejor estructuración”, asegura Juventud Rebelde.

“Los usufructuarios empiezan a formar parte del gran sistema de la agricultura cubana, una cadena con muchos de sus eslabones oxidados que no siempre se articulan bien”, apuntó el periódico, al subrayar que “un gran por ciento” de las tierras entregadas llegaron a este mes sin estar “listas para plantar”.

Al desconocimiento de las técnicas agrícolas por los nuevos productores, se suman las dificultades para obtener semillas, y la carencia de aperos e insumos agrícolas, según el testimonio de varios campesinos citados por el rotativo.

“Es muy difícil, sobre todo para nosotros que empezamos ahora y no contamos nada más que con la fuerza de voluntad”, expresó la campesina Olga Cabrales, quien solicitó 2,2 hectáreas de tierra.

Fermina Rodríguez, otra productora, comentó que “es imposible que en cinco meses alguien pueda (…) limpiar y preparar la tierra y además tener producciones; eso es un chiste.

Hace tres años yo estaba reclamando estas mismas tierras que estaban abandonadas y no tuve respuesta”.

Según EFE, las tierras son entregadas a campesinos, asociaciones o cooperativas hasta 13,4 hectáreas, e incluso 40,3, si ya poseen algún cultivo en producción.

La entrega no cambia la titularidad de la tierra, que sigue siendo estatal, pero las personas naturales las reciben en usufructo por 10 años y las jurídicas por 25.

En ambos casos con revisión anual del contrato y el cumplimiento de metas, y con la posibilidad de prórroga por períodos similares.

Los adjudicatarios deben acordar con las autoridades los planes de producción de cada parcela y el 90% de lo cosechado deberán venderlo al Estado, al precio fijado por éste.

Cerca de 40 mujeres asistieron este domingo a una misa en la iglesia de Santa Rita cerrando la jornada de la Primavera Negra

Sunday, March 22nd, 2009

Las Damas de Blanco, familiares de los 75 opositores pacíficos condenados a prisión en la llamada Primavera Negra de 2003, terminaron este domingo con una caminata por La Habana seis jornadas de protesta en el sexto aniversario de los encarcelamientos, reportó EFE.

Laura Pollán, esposa del preso político Héctor Maseda, condenado a 20 años de cárcel, calificó de “satisfactorias” las actividades realizadas desde el martes, que incluyeron recorridos por varios puntos de la ciudad.

Las mujeres, alrededor de 40, asistieron este domingo a una misa en la iglesia de Santa Rita, en el barrio de Miramar, y luego marcharon sin incidentes por la Quinta Avenida.

El jueves, las Damas de Blanco fueron acosadas por simpatizantes del régimen cuando se manifestaron frente al Tribunal Supremo de Justicia de La Habana para “demandar la libertad inmediata e incondicional” de sus familiares y de “todos los presos políticos”, apuntó Pollán.

Por su parte, Loyda Valdés, esposa de Alfredo Felipe, que cumple una condena de 26 años de cárcel, dijo que aparte de la libertad de los presos, las Damas de Blanco reclaman una “actitud más decente y tolerante hacia las personas que tienen posiciones diferentes a las del gobierno”.

De los 75 condenados, 54 siguen en prisión y 19 tienen licencias extrapenales por motivos de salud, de los cuales diez se han marchado de la Isla.

 Además, Reynaldo Labrada salió de prisión en enero, tras cinco años y diez meses de cárcel, y Miguel Valdés Tamayo falleció en enero de 2007.

Crónicas de la República de Cuba: 1902-1958

Sunday, March 22nd, 2009

Por Luis de la Paz

De alguna manera la historia es el resumen, unas veces minuciosamente detallado, otras a grandes rasgos, del acontecer de un lugar.

El desarrollo urbanístico, los estancamientos políticos, los avances sociales, las inquietudes de los intelectuales, los conflictos morales, los períodos electorales, la pérdida de libertades, en fin, un gran todo, una suma de referencias, que conforman un país y su gente, tiende a ser la historia.

Escudriñar datos, rebuscar las pinceladas más sobresalientes, es la labor de historiadores, académicos y sociólogos.

Pero hay que añadir a los profesores y periodistas que, sin perder el concepto, tienden a narrar lo acontecido en el pasado de una manera más amena, sencilla y clara. De esa forma grata cuenta Uva de Aragón la historia de Cuba en Crónicas de la República de Cuba: 1902-1958 (Ediciones Universal, 2009), un recorrido por los momentos definitorios de la vida nacional.

La escritora cuenta en su libro que en el 2002, año en que se conmemoraba el centenario de la instauración de la República de Cuba, se propuso dedicar su columna semanal (sale los jueves) en Diario Las Américas, a enfocar los distintos aspectos que tejieron la historia cubana, desde esa memorable fecha del 20 de mayo de 1902, hasta el 31 de diciembre de 1958, año que se establece el gobierno que aún, medio siglo después, permanece en el poder.

Si la Republica fue un acontecimiento esperanzador para los cubanos, las luchas internas de partidos políticos, los intereses económicos de ciertos sectores y la proverbial corrupción, entre otros males, dañaron severamente los pasos positivos que encaminaban a la isla hacia una democracia sólida y duradera.

Primero Machado con su idea de perpetuarse en el poder; luego el catastrófico golpe de estado dado por Batista el 10 de marzo de 1952, resultaron errores devastadores, que sentaron las bases para la tiranía que hoy se vive.

De estos y otros muchos aspectos tratan los artículos de De Aragón, ofreciendo una panorámica de 56 años (apenas una corta etapa en términos históricos) de la vida cubana.

La escritora expone, analiza y subraya los logros, comenta los errores, documenta con amplitud los episodios nacionales, como los relacionados con la industria azucarera o los que atañen a la mujer cubana.

Cada artículo, de dos o tres páginas cada uno, conduce al lector a un aspecto determinado, abarcando en pocas palabras y con precisión, un tópico específico.

Destaca Trinchera de papel, donde se aportan datos sobre el desarrollo cultural que se alcanzaba en la isla. Sobresalen además Desarrollo urbano y artístico y Caída de Machado, relevo generacional y El costo de la democracia, entre otros muchos.

Se trata de un libro de fácil acceso para el lector, proveyendo un aprendizaje de la historia cubana, sin necesidad de recurrir a doctos documentos (no por ello menos importantes).

Creo que los deseos expresados por la autora en la introducción del libro se han cumplido: “Si estas crónicas sirvieran al menos para despertar el interés de algunos en el estudio de la primera mitad del siglo XX cubano, mis esfuerzos no habrán sido en vano”.