LIMA. (Reuters)- La guerrilla de Sendero Luminoso amenazó con más ataques sorpresivos contra las fuerzas armadas de Perú, cinco días después de que mataran a 14 militares en el peor atentado en varios años.
Según un audio de quien se autodenominó el jefe máximo de la zona central del valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), Víctor Quispe Palomino, alias “camarada José”, Sendero Luminoso fue el que emboscó y mató a los militares la semana pasada.
“Las acciones militares del partido tienen que continuar desenvolviéndose”, afirmó Quispe Palomino en una grabación de una conversación telefónica con el diario Jornada, de Ayacucho, haciendo referencia a una represalia contra las intervenciones del Ejército en el VRAE y la zona andina de Vizcatán donde operan los rebeldes en alianza con el narcotráfico.
La cinta fue difundida por un canal de televisión de Lima.
En agosto del año pasado, fuerzas del Ejército iniciaron una ofensiva denominada “Excelencia” con el objetivo de acabar con los rebeldes, pero éstos han respondido con fuerza y más de 30 militares y policías han muerto en los enfrentamientos.
“No atacaremos a ninguna institución, organización no gubernamental, ni empresa transnacional. Militarmente vamos a combatir a quienes defienden los intereses del imperialismo y del Estado, y esos son las fuerzas armadas, policiales y todos los recalcitrantes que se confabulan con ellos”, precisó Quispe Palomino.
Desde hace algunos años, los rebeldes se han convertido en los guardianes de los narcotraficantes que le proveen de armas, municiones y alimentos y hasta tienen sus propios laboratorios de producción de cocaína, según datos de la policía.
El presidente Alan García rechazó los ataques rebeldes, calificándolos como “la mano diabólica del terrorismo”.
“No se puede conceder un centímetro a la distracción, ni cometer errores, pero se está retomando para el Perú cientos de kilómetros cuadrados que habían sido dejados como santuarios a los terroristas por muchos años”, dijo García.
“Nuestro Ejército está ocupando esas zonas para devolverlos a la patria”, agregó el mandatario durante la inauguración de obras en la región de Arequipa, en el sur de Perú.
SIN INTELIGENCIA
Según expertos, Quispe Palomino es uno de los autores de la matanza de Lucanamarca en abril de 1983, cuando unos 80 rebeldes de Sendero Luminoso armados con hachas, machetes y armas de fuego asesinaron a 69 campesinos, mujeres y niños de cinco pequeñas comunidades de la región andina de Ayacucho, en venganza de la muerte de un guerrillero a manos de pobladores.
“Las operaciones militares son justamente para sorprender, por eso aprovechando que ellos están en movimiento, hacemos planes de emboscadas, asaltos y ataques. Este ataque ha sido resultado de uno de nuestros planes”, dijo Quispe Palomino.
Opositores y expertos han criticado la política antisubversiva del Gobierno, que -según afirman- se ha focalizado en tomar áreas donde están asentados los rebeldes y han dejado de lado la operación de inteligencia para capturar a los dirigentes rebeldes y a cabecillas de las bandas de narcotráfico.
Perú es el segundo mayor productor mundial de cocaína y hoja de coca, después de su vecino Colombia.
“En el año 2001 desarticularon la inteligencia, la inteligencia requiere continuidad; en el 2008 se busca re-crear el arma de inteligencia del Ejército”, dijo el comandante general del Ejército, Otto Guibovich.
“Es difícil hacer inteligencia cuando ha habido un paréntesis grande. Ahora este año estamos creando un batallón de inteligencia, con una compañía para el VRAE”, agregó.
Guibovich refirió asimismo que la lucha contra la guerrilla se ve frenada por la acción de algunos organismos de derechos humanos, que han denunciado a muchos oficiales y soldados de presuntos abusos contra detenidos como sospechosos en la zona.
“Hay un caso patético, hace unos días se capturó a siete presuntos miembros terroristas, dos de ellos convictos y confesos, que habían integrado la columna que emboscó y mató a un infante de la marina (…), se pasa al fiscal y la fiscalía lo denuncia por tenencia ilegal de armas y los jueces lo liberan”, dijo el oficial de alto rango a un canal de televisión.