Bolivia dice terroristas tenían también fines separatistas
Wednesday, April 22nd, 2009![]()
LA PAZ. (Reuters)- El Gobierno de Bolivia advirtió que la unidad del empobrecido país sudamericano estaba todavía en peligro, pese a la reciente desarticulación de una supuesta banda terrorista internacional a la que vinculó con planes de magnicidio y de separatismo.
El vicepresidente Alvaro García, en funciones de primer mandatario por ausencia del presidente Evo Morales, dijo en un mensaje radiotelevisado que una declaración póstuma del líder de la banda, Eduardo Rozsa Flores, era una prueba “contundente” de la conspiración denunciada la semana pasada por La Paz.
Rozsa Flores, un boliviano con pasaportes húngaro y croata, dijo en una entrevista con la televisión húngara, reproducida el miércoles por medios locales, que fue llamado a Bolivia para “defender” y hasta proclamar la independencia del distrito oriental de Santa Cruz, cuyos líderes se oponen a Morales.
“Estas declaraciones contundentes, terribles, brutales, confirman y validan con una nueva prueba las informaciones preliminares que el Gobierno había brindado al país respecto a las intenciones violentas, ilegales, antidemocráticas y separatistas que tenía la célula desarticulada”, dijo García.
Por esta razón, afirmó que los líderes opositores de Santa Cruz, bastión de la derecha local, estaban “conminados” a “manifestarse públicamente si defenderán la unidad y la integridad de la patria (…) o si por el contrario socaparán, apoyaran, encubrirán a quienes han intentando y a quienes intenten dividir la sagrada unión de la Patria boliviana”.
El supuesto comando terrorista, que según el Gobierno planeaba asesinar a Morales, fue desarticulado la semana pasada en Santa Cruz, capital del distrito homónimo, en una operación policial que dejó muertos a Rozsa Flores, el rumano-húngaro Arpad Magyarosi y el irlandés Michael Dwyer.
Otros dos miembros del grupo -el húngaro-croata Elot Toazo y el boliviano Mario Tadic- fueron detenidos en la misma operación, descrita como enfrentamiento por el Gobierno y denunciada como “ejecución” por sectores de oposición.
Los gobiernos de Hungría e Irlanda expresaron también dudas sobre la denuncia de La Paz, lo cual provocó el martes el enojo de Morales, quien sin embargo aseguró que no se oponía a que la comunidad internacional conozca las investigaciones realizadas por el Gobierno boliviano.
DEBATE INTERNO
Dando por ciertas las afirmaciones de Rozsa Flores a la televisión húngara, el vicepresidente García remarcó que “la Patria está en peligro” y llamó a “todos los bolivianos (…) a mantenernos unidos para rechazar el brutal intento de afectar la unidad del Estado”.
Rozsa Flores concedió la entrevista a una cadena húngara con la condición de que sea divulgada “sólo en caso de que no retorne de Bolivia”, dijo el diario La Razón, que reprodujo la declaración del supuesto terrorista bajo el título “En Hungría, Rozsa afirmó que buscaba la secesión cruceña”.
Líderes políticos, cívicos y empresariales de Santa Cruz, a quienes el Gobierno ha atribuido varias veces intenciones separatistas, negaron el martes cualquier conexión con el supuesto complot para asesinar al mandatario indígena y pidieron una investigación internacional independiente del caso.
Los opositores cruceños, que rechazan las políticas indigenistas y socialistas de Morales y encabezaron el año pasado protestas que dejaron una quincena de muertos, criticaron al Gobierno por supuestamente no presentar pruebas contundentes de la acción terrorista.
En respuesta, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, dijo que lo dicho por Rozsa dejaba sin argumentos a la oposición.
“¿Qué dicen ahora? Tendrían que retractarse (…). A todos esos que piden pruebas sobre el magnicidio, les digo ¿qué están esperando?, ¿la prueba definitiva?, ¿el cadáver del Presidente?”, agregó el ministro.
