Hasta el daiquirí se cuela en el comercio ‘humanitario’ con Cuba
Friday, May 15th, 2009![]()
MADRID. (AGENCIAS)- “Frascos con mezcla para daiquirí. Nueces finas. Papel para diarios. Pronto, hasta pastel de queso. No constituyen precisamente ayuda humanitaria, pero todas estas mercancías figuran entre los productos vendidos a Cuba bajo exenciones al embargo comercial.
Firmas estadounidenses generan más de $700 millones al año con la venta de estos y otros productos al gobierno cubano al amparo de las exenciones, aprobadas en el 2000 en el Congreso en parte bajo argumentos de ayuda humanitaria y autorizadas ese año por el presidente Bill Clinton”.
“Quienes apoyan las exenciones dicen que ayudarían a ampliar los mercados estadounidenses y a que la isla alimente a su pueblo.
Y la medida ha logrado eso mediante la venta de grandes cantidades de granos, pollo y otros productos alimenticios.
Algunas de las mercancías, sin embargo, van a parar a un grupo de supermercados selectos en los que pocos cubanos pueden comprar, o a los hoteles y centros turísticos exclusivos, que la mayoría de los cubanos no pueden visitar”.
“En momentos en que el presidente Barack Obama ha propuesto relanzar las relaciones con Cuba, la venta de artículos suntuarios y otros productos prescindibles deja ver las inconsistencias en la actual política estadounidense hacia la isla (…)
‘Hay hipocresía en ambos bandos’, sostuvo Andy Gómez, experto en Cuba de la Universidad de Miami.
‘Entre los estadounidenses, (las exenciones) fueron algo promovido por el gobierno para beneficiar a ciertos legisladores (de estados) que querían esas ventas.
Del lado de Cuba, demuestra que el embargo de Estados Unidos no es lo que realmente perjudica al pueblo cubano’”.
“La representante republicana Joanne Emerson, una de las que respaldó las exenciones desde el principio, dijo que en esa época los legisladores no tenían la atención puesta en decidir artículo por artículo qué tipo de productos permitir y cuáles no.
’No creo que sea bueno ponerse a ver cosa por cosa’, dijo. ‘Entre más productos podamos venderle a la isla, mejor’.
Las exenciones crearon todo tipo de oportunidades exóticas para los estados. Una de las primeras compañías que firmaron acuerdos comerciales con Cuba no vende productos agrícolas, sino mezclas para bebidas.
Rich Waltzer, propietario de Splash Frozen Tropical Drinks, de Fort Lauderdale, frecuentemente suministra a los cubanos las mezclas usadas en los daiquiris y margaritas que beben los turistas en el legendario Hotel Nacional”.
“Se cree que el daiquirí fue inventado en Cuba hace un siglo y puede parecer ridículo que Cuba, la cuna de ese trago, esté comprando mezclas en Estados Unidos. Pero Waltzer dijo que a los cubanos les gusta su producto y no cultivan fresas.
’Cuando empecé, lo único que conocía de Cuba era Fidel Castro, la crisis de los misiles, el ron y los puros’, comentó Waltzer.
Él y otros empresarios están contentos con el estado actual de cosas. Las exenciones son tan amplias que incluyen cerveza, gaseosas y una serie de productos no comestibles como objetos de arte, postes de electricidad, armarios para la cocina y papel para diarios, adquirido en Alabama”.
“El comisionado (ministro) de Agricultura de Alabama, Ron Sparks, dijo que el papel ha sido usado para imprimir los diarios oficialistas cubanos, en los que abundan las críticas a Estados Unidos.
La AP intentó hablar con funcionarios del gobierno y del diario Granma, del Partido Comunista, pero nadie respondió a sus llamadas…”.
