Por Pedro A Riera Escalante

LA HABANA. (AGENCIAS)- Por orden del Mandatario cubano Raúl Castro, se difunde en estos días, en círculos selectos del Partido Comunista y del Gobierno Cubano, un video en el cual se acusa al Ex Vicepresidente del Consejo de Estado Carlos Lage y al Ex Ministro de Relaciones Exteriores Felipe Pérez Roque, de presuntos delitos de asociación conspirativa con vistas a llevar a cabo una política de apertura en contraposición a la actual, delitos de ofensas al Presidente Raúl Castro y al actual Vicepresidente José Ramón Machado Ventura y actos de corrupción de aceptación de comisiones de un empresario español en cuentas bancarias, entre otros delitos contra la Seguridad del Estado.
En el video se proyectan imágenes de una fiesta de celebración anticipada, de la que esperaban como posible designación de Carlos Lage como Primer Vicepresidente del Consejo de Estado.
Esto sitúa los hechos en una fecha anterior al 24 de febrero del pasado año cuando el General fue elegido Presidente en la sesión de la Asamblea Nacional
Siguiendo el viejo y tradicional estilo neoestalinista de l ex mandatario Fidel Castro, se difunde este video, que evidencia un trabajo secreto anterior de la Seguridad del Estado, de persecución y vigilancia sobre ellos.
Debe tenerse presente que supuestamente ambos por sus altos cargos, tienen inmunidad y su investigación solamente puede ser autorizada por el Presidente, según procedimientos legales que nunca han estado clara y públicamente legislados.
Según conocimos inicialmente Felipe Pérez Roque adoptó una posición de enfrentar y desafiar las acusaciones cuando fue llamado por el General, pero al serle presentada las pruebas en un tradicional manejo de interrogatorio policíaco, aceptó las acusaciones y desistió de su posición, y esto lo llevó a escribir la carta de renuncia. Inferimos que en el caso de Carlos Lage se aplicó un procedimiento policíaco similar.
No compartimos los puntos de vistas, de aquellos que se alegran cada vez, que algún ex funcionario cubano es purgado.
Procedimientos como estos, son condenables y lamentables pues significan una burla a las leyes y las instituciones del Estado cubano y una falta de respeto al pueblo cubano, por lo que no creo que sean motivo para que alguien que se considere cubano y quiera lo mejor para el pueblo cubano, se alegre de castigos arbitrarios e ilegales como estos, que ejemplifican la realidad de un gobierno dictatorial y totalitario que gobierna en nuestro país.
Por otra parte resulta en extremo penoso, que antes de dar ninguna información oficial, el Primer Secretario del Partido Comunista Fidel Castro, se refiera en la reflexión ya divulgada con anterioridad, de manera indirecta, sin señalar nombres: a quienes disfrutaron las mieles del poder, sin méritos y asumieron posiciones indignas; sin que se haya dado entonces, ni hasta la fecha, al pueblo una información oficial y conforme a lo establecido en las leyes, sobre las acusaciones y los hechos que llevaron a Carlos Lage y a Felipe Pérez Roque a presentar sus cartas de renuncia.
Esperemos a ver si en la próxima sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular se da una información oficial sobre estas destituciones encubiertas con cartas de renuncia.
Sin duda son hechos sumamente graves y contribuyen a aumentar el estado de terror represivo en que vive sumida toda la población cubana, si esto le pasa a quien podría haber sido el segundo hombre en importancia de este país, que puede esperar un ciudadano común y corriente, qué puede esperar un disidente, o un expreso político, podemos estar seguros que solamente cabe esperar lo peor, la cárcel o la muerte.