Archive for May 23rd, 2009

La dictadura ante la apertura democrática

Saturday, May 23rd, 2009

Por Jorge Hernández Fonseca

A partir de los desencuentros entre Raúl y Fidel –relacionados a las conversaciones con la dictadura cubana planteadas por Obama– dentro de los laboratorios del partido comunista cubano se ha cocinado un nuevo caldo. Está lleno de remiendos e hipérbolas, destinado a sustentar los argumentos que la dictadura enarbolará públicamente con relación al reto norteamericano de discutir con la isla sus diferencias, así como los “gestos” de buena voluntad que Cuba está debiéndole a la proclamada nueva política norteamericana, que ya ha hecho los suyos.

Es evidente que faltaba en la isla este nuevo manual de respuestas a EUA, porque la “guía” anterior, llena de estereotipos y consignas, ha dejado de funcionar con un negro en la Casa Blanca y un presidente que tiende su mano pacífica hacia una isla belicosa. La falta de esta nueva línea interna, de cómo afrontar “los nuevos tiempos” con Obama como jefe del “imperio”, fue lo que motivó la desmentida de Fidel a Raúl, lo que se intenta evitar con el nuevo enfoque.

La flamante y nueva posición cubana se estrenó en el discurso de Raúl ante los cancilleres de los ‘No Alineados’ en la Habana recientemente. Allí Raúl habló de los aspectos básicos y el contenido del “paquete” que la dictadura ha comenzado a difundir, seguido por la entrevista que Alarcón dio a CNN, donde abundó en los detalles e intríngulis del nuevo embuste fidelista.

La nueva defensa es una pared de mentiras, difíciles de desenmascarar, y una sucesión de enunciados que la dictadura cubana estima tener por derecho propio. La base de la nueva secuencia de hilvanaciones es que Cuba no tiene que hacer ningún “gesto” ante EUA, porque “nada le ha hecho” y como que EUA ha agredido a Cuba, es éste quien tiene que dar los pasos unilaterales (todos) respecto a Cuba –sobre todo– levantándole el embargo. Analicemos.

Cuba ha hecho mucho contra EUA. De hecho, cualquier conocedor de la ideología fidelista sabe que el factor común de todo lo que Cuba ha hecho en este más de medio siglo, ha sido contra los Estados Unidos. Las acciones de Cuba contra EUA comenzaron en el terreno económico, con la confiscación sin compensaciones de todas las empresas norteamericanos en la isla, contrariando las leyes cubanas de entonces. El castrismo había anulado sin base legal la Constitución cubana (de 1940) y basó la confiscación que hizo contra EUA (por valor de miles de millones de dólares en la época, hace medio siglo) en una “ley fundamental”, escrita por el propio dictador, sin haber sido refrendada por nadie más que por él mismo. Una arbitrariedad.

Esta confiscación es el origen real del diferendo actual entre Cuba y EUA. Norteamérica, como corresponde a una acción confiscatoria, respondió “embargando” todas las propiedades cubanas en EUA, con vistas a tratar de compensar las pérdidas originadas en el acto unilateral de agresión económica. De manera que, Cuba sí le debe “gestos” a EUA en función de que el embargo es una acción reactiva a la hostilidad fidelista con los intereses norteamericanos. EUA no puede levantar el embargo sin una compensación económica. Esta es la esencia real.

Alarcón por su parte, de visita en Canadá, concedió una entrevista a CNN en la que abundó sobre la línea defensiva preparada por Cuba para hacerle frente a este nuevo período, donde no valen los estereotipos del pasado. Alarcón expuso que Cuba tiene sus “características propias” y que sólo discutiría con EUA si este respetaba “en igualdad de condiciones” el actual estatus cubano, aspirando a que EUA reconozca finalmente la legalidad de la dictadura.

Alarcón insistió en que EUA no tenía “ningún derecho” a opinar, y mucho menos a sugerirle acciones políticas dentro de la isla, lo que según Alarcón implicaría una “injerencia en los asuntos internos” cubanos, aspecto que era necesario respetar. De hecho, Cuba no tiene moral para pedir a país ninguno que no se inmiscuya en sus asuntos internos, porque Cuba ha basado su política “internacionalista” en el principio de apoyar la lucha armada (léase, imponer una guerra desde el exterior) que la dictadura cubana ha practicado incluso contra EUA, cuando apoyó, financió y entrenó “panteras negras” y “black powers” contra Norteamérica.

Es universalmente sabido que Cuba impuso una guerra a Bolivia, enviando a Ché Guevara, soldados y oficiales cubanos en una invasión militar. Lo mismo hizo con Venezuela, Argentina, Perú, Brasil, Colombia (hasta hoy hay guerrilleros entrenados y financiados en Cuba), siendo el caso más evidente el de Nicaragua, donde los guerrilleros eran cubanos. Siendo así, ¿cual es la base moral de Cuba para enarbolar principios de no intervención que ella no practica?

Actualmente existe unanimidad internacional en cuanto a la necesidad de cambiar el fracasado sistema político-económico cubano, aspecto que hasta los hermanos Castro se han referido –sobre todo Raúl– que ha hablado y prometido “cambios”. Siendo así, ¿por qué no puede EUA, la comunidad internacional, la ONU y/o la OEA, opinar sobre un aspecto sobre el cual hay semejante unanimidad? Ya estas organizaciones internacionales (incluyendo a EUA y a la propia Cuba) han promovido acciones sobre países (África del Sur, contra el apartheid y Haití contra la dictadura) encaminadas a presionar por cambios hacia regímenes democráticos; ¿por qué tendría que ser diferente respecto a la dictadura más larga que ha sufrido Latinoamérica?

La dictadura cubana tiende ahora a defenderse dentro de un escudo falso, lleno de principios que se ha cansado de violar, incluso, con enunciados cuya transgresión ha sido su política. No es posible ahora enarbolar el raquítico argumento que Cuba es un país con características políticas “especiales”. ¡Mentira! El pueblo cubano mayoritariamente repudia la dictadura que lo oprime; no podía ser diferente. En la isla ha habido una sangrienta lucha interna que dura hasta hoy. Hay dos millones y medio de exiliados (el 20-25% de la población de la isla ha emigrado) y el gobierno se empeña en no reconocer la oposición política, asociándola a EUA. ¡Falso!

Cuba trató durante 50 años de imponer su sistema dictatorial al Tercer Mundo, exportando lo que llamaba su “revolución”. Su sistema fue derrotado globalmente y ahora se empecina en querer ser reconocida como un “régimen especial” aceptable. El sistema cubano no lo aceptan ni los propios cubanos, que tratan de huir de balsa cuando tienen una oportunidad. Cuba jamás ha hecho elecciones libres supervisadas. Cuba nunca ha reconocido a la oposición política, siendo ahora pacífica. Cuba estructuró un sistema que no produce lo que sus ciudadanos deben comer. Cuba importa tres cuartas partes de lo que consume. ¡Es un verdadero fracaso!

De manera que, si el sistema cubano es cuestionado públicamente por dos millones y medio de cubanos (20-25% de la población de la isla en el exterior) y en privado es criticado por una parcela mayoritaria de los residentes en la isla, ¿por qué la dictadura no convoca a la oposición para una disputa electoral? Regímenes simpatizantes ideológicamente con el castrismo, como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, adoptan el mecanismo electoral para dirimir las diferencias y aceptan la oposición pacífica de otros partidos, ¿por qué Cuba no lo puede hacer?

Así las cosas y a pesar de la nueva línea creada por la Habana como cortina de humo ante la política norteamericana hacia la isla, es claro que la comunidad internacional, igual que interviene en los asuntos internos de EUA pidiéndole que derogue la ley del embargo a Cuba, también tiene el derecho a pedirle (entre ellos Estados Unidos) a Cuba que libere presos políticos, que derogue el discriminatorio “permiso de entrada y de salida” para cubanos, que permita la libertad de opinión, que admita otros partidos políticos, y que haga elecciones libres.

Detrás de todo este andamiaje de falacias y respuestas del tipo “haz lo que yo digo, pero no hagas lo que yo siempre he hecho y seguiré haciendo” la dictadura cubana se ve acorralada por un nuevo e inédito componente: el “imperialismo” y su presidente son más populares en Cuba que los jóvenes (sólo en el periódico) guerrilleros de “la sierra”. Castro ha dicho en privado que “el poder que conquistamos por la fuerza, por la fuerza tienen que quitárnoslo”. Esta es la verdadera política que se esconde tras los titubeos a las conversaciones con Obama y se constituye en la última y final trinchera de la dictadura en su postrer y difícil momento ante el empuje democrático de la comunidad internacional y de los cubanos de dentro y fuera de la isla.

Cuba Libre Digital

Víctimas de la no institucionalidad

Saturday, May 23rd, 2009

Por Guillermo Fariñas

La historia conocida hasta ahora muestra y recopila a millones de víctimas en las fallidas construcciones del comunismo. La recurrencia en cuanto a la factibilidad de hacerle daño a sus semejantes es una condición sine qua non para edificar al socialismo.

Dentro de los sacrificados en este tipo de errático sistema social llaman poderosamente la atención aquellos que en su momento fueron fervientes partidarios del comunismo que finalmente los devoró. Estos mártires a manos de sus antiguos compañeros de ruta se hacen hechos degradantes por paradójicos.

Recuerden aquella anécdota al regreso del avión de Cubana de Aviación, con el diplomático José Imperatori, recién expulsado de Estados Unidos de América. Cuando al pie de la escalerilla Otto Rivero Torres trató de dar el parte al Dr. Fidel Castro, este le ordenó: “Sigue, sigue…. que me dé el parte Carmen Rosa”. Era una franca referencia a Carmen Rosa Báez, una de las personas de mayor confianza de las cercanas al líder histórico de la Revolución Cubana. Sin embargo, Rivero Torres era la persona de más jerarquía política en aquella aeronave y la sola voluntad de Castro lo anuló como fuente legal de poder.

Los miembros del llamado “Grupo de Apoyo al Comandante en Jefe” se convirtieron en un estado dentro de otro. Eran percibidos como entes supra poderosos, incluso por encima de ministros e integrantes del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (CC-PCC).

Al necesitarse dirigentes político-administrativos para asumir tareas en el aparato del estado castrista, precisamente eran escogidos los asociados de mayor veteranía en el Grupo de Apoyo. Esta entidad, creada para satisfacer las necesidades de poder egolátrico de Fidel, también era un trampolín hacia altos cargos.

Así, grandes personajes de la política fidelista se formaron al interior del Grupo de Apoyo, como son los casos de Carlos Lage Dávila, Roberto Robaina González, Felipe Pérez Roque o Carlos Manuel Valenciaga Díaz. Ellos eran una especie de cófrades secretos que usaban y abusaban del mando en nombre del comandante.

De ellos algunos ya poseían cargos de un modo institucionalmente establecido por las leyes nacionales vigentes, pero la fuente de su autoridad ante los cubanos de a pie provenía de su proximidad a Fidel. No eran ministros o integrantes del Comité Central cualesquiera, eran los hombres y mujeres que miraban por Fidel.

Unos salieron de la palestra política cubana sin hacer mucho ruido, como si se tratase de fantasmas silenciosos, mientras que otros aparecieron defenestrados en el propio periódico oficial Granma, como para dar comienzo a la próxima y recurrente cacería de brujas en el sistema castrista.

A pesar de los costos políticos cayeron en el oprobio de ser descalificados personalmente por ese tótem político que todavía es el Dr. Fidel Castro Ruz. Ahora sus nombres equivalen y son equiparados a los tantos y tantos traidores inmundos con que cuenta la historia de la Revolución Cubana.

El problema en sí, de ellos y de otros que ya fueron, así como de los muchos que pasarán en el futuro por esto, mientras exista el castrismo cual sistema estatal. Es que la validez de ser “revolucionario” o “contrarrevolucionario” depende de las calificaciones de los hermanos Castro.

Edificar al socialismo se asocia a aquella fatídica doctrina de José Stalin que rezaba: “En la medida que avanza la construcción del socialismo, más enemigos internos surgirán y se le opondrán”. De ahí, el aplastamiento mediante una brutal represión de los disidentes al interior del Partido Comunista Soviético.

Aquí en Cuba, ha gobernado un excelente discípulo de Stalin por la nimiedad de algo más de media centuria. Cierto es que los recién vapuleados ex dirigentes dejaron de contar con el aval del líder histórico Fidel Castro: ya con eso es suficiente para ser víctimas de la no institucionalidad.

El exterior siempre es culpable

Saturday, May 23rd, 2009

Por José Antonio Fornaris

El día 11 se anunció la existencia del virus de influenza A (H1N1) en Cuba. Una nota oficial del Ministerio de Salud Pública informó que el infestado era un joven mexicano que estudia medicina en Jagüey Grande, Matanzas.

“Por el riesgo epidemiológico que constituía la entrada de personas procedentes de México y ante la probabilidad de encontrar posibles enfermos o infectados, se procedió a la vigilancia estricta de los síntomas respiratorios entre dichos estudiantes, detectándose a partir del 26 de abril dos estudiantes (mexicanos) con síntomas respiratorios, los cuales fueron ingresados y aislados de inmediato”, dijo la comunicación publicada como “Nota oficial”.

Sin embargo, en otra nota, también oficial, hecha pública el 27 de abril, se aseguraba que no existía en la isla ningún caso con ese tipo de influenza. A su vez, al día siguiente, el diario oficial Granma, en un gran titular de portada, afirmaba: “Ni un solo caso de influenza porcina en Cuba”. Y agregaba en el primer párrafo de una larga información a dos columnas:

“En Cuba no se ha producido hasta el momento un solo caso de influenza (gripe) porcina, ni existen pacientes sospechosos de la enfermedad ingresados en centros asistenciales, aseguró anoche a la prensa el doctor Luís Estruch Rancaño, viceministro del área de Higiene, Epidemiología y Microbiología del Ministerio de Salud Pública (MINSAP).”

Setenta y dos horas después de de haberse anunciado la existencia del primer caso, se informó de dos nuevos infectados con el virus. También estudiantes mexicanos.

Días antes de la declaración oficial de que en Cuba no existía ningún caso de influenza porcina, había rumores que afirmaban que en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí estaban ingresadas varias personas con influenza porcina.

Además, personal de salud pública estuvo haciendo visitas a domicilio donde preguntaban si había alguna persona que estuviera padeciendo fiebre.

Cuando en 1982, La Habana reconoció la primera muerte por VIH -SIDA, decenas de miles de tropas estaban asentadas en África. En ese continente, el índice de la enfermedad alcanzaba altas cifras.

Las tropas estaban formadas, en su inmensa mayoría, por jóvenes. Las apetencias sexuales eran una necesidad fisiológica muy propia de la edad. Cuba estaba a miles de kilómetros, la posibilidad de dar riendas al instinto de apareamiento en la tierra natal era bastante lejana.

Pero la primera víctima del SIDA en la Mayor de las Antillas, no fue un soldado, ni había estado nunca en África. Fue un joven, de nombre Carlos, gay, integrante del grupo teatral Antillana de Acero, que residía en el reparto Bahía, del municipio Habana del Este. Carlos, gracias a un intercambio cultural inter países, estuvo de visita en Nueva York. Y en esa ciudad yanqui se contagió.

Durante el último medio siglo, cada vez que en Cuba se ha encendido el bombillo rojo de una situación seria o preocupante de salud pública, el culpable siempre ha sido el exterior. Por su puesto, en ese “exterior” no se incluye a los países y gobiernos amigos.

Con saltimbanquis y congas

Saturday, May 23rd, 2009

Por Luis Cino

Cuba celebró por segunda vez, en esta ocasión con 24 horas de antelación, el Día Mundial contra la Homofobia. La premura no fue motivada por el exceso de entusiasmo o el remordimiento de los mandantes homo fóbicos de ayer, que casi en pleno son los mismos de hoy y siguen sin arrepentirse absolutamente de nada. El Día del Orgullo Gay se celebró (sin llamarlo así) el sábado 16 de mayo porque el domingo 17 se cumplían los 50 años de la Primera Ley de Reforma Agraria. “Ese tipo de gentes”, que no hace tanto eran tenidos por enfermos, pervertidos y antisociales, podía empañar la celebración del medio siglo de un acontecimiento que el Comandante alguna vez calificó como “el comienzo de nuestra verdadera independencia”. No importa que ahora mismo los campos estén invadidos por el marabú, haya que comprar al contado la mayor parte de la comida a los yanquis y los guajiros pidan a gritos una nueva reforma agraria.

Los festejos en el Pabellón Cuba empezaron con saltimbanquis y congas. Fue como todo lo que semeje algún tipo de apertura: con destino al exterior. Lo demás, películas, folletos, condones, banderas con los colores del arco iris y una función del Ballet de Liz Alfonso. El lema, aunque no tanto el jolgorio, fue el mismo del año pasado: “La diversidad es natural”.

Mariela Castro, a pesar de sus palabras en el Pabellón Cuba y del entusiasmo en su carita adorable, no se hace muchas ilusiones respecto a su cruzada desde que arrancó, no se sabe por orden de quien, la contrarreforma de los retranqueros. Hace unos días, en una conferencia en una universidad canadiense, se quejó de la homofobia entre los soldados y oficiales del ejército de su papá y confesó que a veces tiene la impresión de que libra una batalla perdida de antemano.

Se tiene que sentir así si le han comentado el accionar contra los gays de la policía (también de su papá) y si leyó un reciente artículo de la revista Somos Jóvenes, que parece haber sido escrito en los tiempos del parametraje y es una verdadera joyita de prosa periodística homofóbica.

Se dice que por el Ministerio de Salud Pública andan preocupados por ciertas estadísticas que arrojan cifras extremadamente altas de homosexuales y bisexuales. Tal vez son las que motivaron al autor del artículo de Somos Jóvenes. Pero no hay que alarmarse con el regreso de las cacerías de locas y las Unidades Militares de Ayuda a la Producción. No es que por el MINSAP vuelvan a considerar la homosexualidad como una patología. Lo que preocupa es que producto de los prejuicios y la homofobia, las enfermedades de transmisión sexual aumentan en el país.

De cualquier modo, “la perrísima Mariela” (como la llaman ciertos maricones que disfrutan los llamen así y no de otro modo) no se desanima y hace lo que puede en el intento de convencer a papá y sus generales. Perfecto, aunque la princesa Mariela sólo defienda los derechos de los homosexuales (que por muchos que sean, no son mayoría) aplausos. Donde nadie tiene derechos, por los derechos de alguien hay que empezar. Pero para aliviar las culpas de sus parientes y sus subordinados, que no nos quiera hacer sentir culpables con la historieta de que somos un pueblo muy machista.

Es cierto. Aprendimos desde pequeños que los varones no lloran, no juegan de manos, hablan fuerte y se fajan. Que en las becas había que hacerse respetar y en los cines mantener a distancia a los tipos de modales extraños y mirada rara. Pero jamás golpeé, como hacía la policía, a alguno de los gays que nos acosaban a los pepillos por Coppelia, Guanabo o Santa María del Mar.

Es más, recuerdo haberme fajado más de una vez por defender a mi socio Lazarito Barbachán, un mulato de Luyanó, cuyo único pecado era que sin proponérselo, miraba como Diana Ross. Los profesores y algunos atorrantes que militaban en la Juventud Comunista, querían hacerle pasar el purgatorio y el infierno en aquella escuela de becas. Obviamente, los que usábamos su radio VEF para escuchar la WQAM, compartíamos la comida que traía de su casa y tomábamos prestada su ropa siempre a la moda, no podíamos permitirlo.

Descubrí, muchos años antes de la cruzada de Mariela y el CENESEX, cuando aún los perseguían por antisociales, que los gays, como cualquiera, pueden ser buenos amigos que no necesariamente estén interesados en agarrarte la bragueta o irse a la cama contigo. Pueden ser magníficos vecinos, compañeros de trabajo, profesores, cómplices en la conquista de la mujer de tus sueños, estilistas de tus greñas rebeldes, cocineros providenciales, médicos de cabecera, intérpretes privados al piano de Rachmaninov y Michel Legrand, verdaderas enciclopedias cinematográficas y literarias, expertos en preparar y servir el té, etc.

Pero Mariela Castro descubrió el agua tibia y quiere enseñarnos, con lo machistas que somos, sino a amar a los homosexuales, al menos a tolerarlos. Precisamente ahora, que con tantos problemas y en medio de tal desastre, lo que menos importa es lo que cada cual haga con su…orientación sexual. ¡Qué pena que Mariela fuera una niña en aquellos años en que la revolución olía a pólvora, sangre y testosterona! Tal vez si entonces hubiera conquistado los derechos para los homosexuales, ahora tuviera tiempo de ocuparse de los derechos del resto de los cubanos…

Noticias de hoy

Saturday, May 23rd, 2009

Por Juan González Febles

 

Dicen que vieron a Carlos Lage Dávila en un ómnibus de transporte público. Iba como pasajero, cubierto con una gorra, como un cubano de a pie más. La gente le hizo lugar, se le respetó y se le mostró solidaridad.

La noticia de hoy, no es que se habla mal del gobierno. Todo el mundo lo hace. Estaríamos en presencia de una noticia, si alguien de pueblo, con corazón y sin nombre, dijera algo a favor. No sucede, no en este momento.

De Lage, se dice que es un hombre decente. Fue acremente criticado porque daba ‘botella’, (forma cubana de autostop) a sus atribulados compueblanos en las paradas atestadas. La crítica provino del general presidente. Calificó lo que todos vimos como solidaridad, como populismo. Desde aquel entonces, se sabía que Lage no le caía bien al general.

Tuve la revelación de primera mano. Fue mucho antes de las más recientes defenestraciones. La policía de Seguridad del Estado orquestó una provocación que tomó como carnada al joven Carlos Lage Codorniú. Este hecho sirvió para evidenciar hasta qué punto el Sr. Carlos Lage vino a menos con la élite de poder, personalizada en Raúl Castro.

¡Imagínenlo! El tirano familiar, doméstico y buena gente, usa al hijo de Carlos Lage para orquestar una provocación contra unos periodistas independientes. Alguien capaz de encumbrar a su hijo, un coronel sin batallas, a las más altas posiciones, es capaz de usar al hijo de uno de sus súper ministros, para una, sin dudas peligrosa provocación. ¡Qué gente!

De todos modos, Lage inaugura un nuevo estilo para las defenestraciones. Ha sido lanzado al mundo incierto de los cubanos de a pie. Le privaron de automóvil y esto es verdaderamente novedoso para el uso habitual de la corte verdeolivo. Lage se convierte en el primer tronado de a pie de los últimos cincuenta años.

Su caso es el primero de los últimos cincuenta años, en que el pueblo premia a un tronado con su solidaridad y un reconocimiento. Quizás la gente quiso ver en él una esperanza. ¡Quién sabe!

En la atmósfera viciada de campamento, surgida a partir de la amenaza asumida por la élite de poder a partir de las más recientes medidas tomadas por el presidente norteamericano Barack Obama, Carlos Lage selló su destino.

Mientras, el general presidente confiere grados y posiciones a su hijo a quien nombró coronel y algo más, en el mejor estilo del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo. Convirtió además, a una criatura frívola y superficial como su hija, en ponente suprema para asuntos de la entrepierna nacional.

Como soy de los que piensa y cree que lo que viene, siempre lo hace por alguna razón, quizás esta experiencia de vivir como lo hacen los cubanos de a pie, sea la cura definitiva para la fe comunista de Carlos Lage, si es que algún día fue verdaderamente comunista.

Como soy un redomado optimista, pienso que el Sr. General-presidente, con tanto odio y todo su rigor contra Lage, Remírez Estenoz y el resto de los defenestrados, sólo conseguirá preparar mejores cubanos para la Cuba que vendrá.

De acuerdo a las noticias de hoy en Cuba, quizás al Sr. Lage le quede poco tiempo para sufrir y el resto de la vida para rectificar. Esto, según los que saben, es de sabios.

Arrestan a José Félix Rodríguez Delegado de la CONIC

Saturday, May 23rd, 2009

Por  María López

LA HABANA. Agentes del Departamento de la Seguridad del Estado, DSE, arrestaron a José Félix Rodríguez Rodríguez, Delegado Nacional de la Confederación Obrera Nacional Independiente de Cuba, CONIC, en la ciudad de Pinar del Río en la mañana del miércoles 20 de mayo, comunicó Virgilio Pita Rivera, Presidente del Frente Democrático por la Libertad de Cuba en esa ciudad.

Virgilio Pita explicó al Centro de Información que en la mañana del miércoles, cuando llegó al domicilio de José Félix, una vecina le notificó que agentes de la Policía Política lo habían arrestado y que lo trasladaron en un auto de color verde a la unidad policial de la ciudad.

“Se desconoce el motivo del arresto aunque debe ser por las actividades que se conmemorarían en este día que celebraremos el 107 aniversario de la independencia cubana”, dijo Rivera.

Al cierre de esta nota el 22 de mayo se confirmó que José Félix no había sido liberado.