Archive for July 4th, 2009

El grito de auxilio que nadie escucha

Saturday, July 4th, 2009

Por Laritza Diversent

 

Yunia Palacio Sánchez es una joven de 29 años de edad. Aunque su rostro denota juventud, aparenta tener mucha mas edad. Llegó a mí en busca de asesoramiento legal. El padre de sus tres hijos le dio un plazo hasta el 6 de julio para abandonar la vivienda. Ella no tiene a donde ir. Su domicilio y lugar de procedencia están en Santiago de Cuba.

No obstante, desde hace 12 años vive en la capital. Recibe la cuota de los productos alimenticios básicos que subvenciona el Estado por la localidad donde reside y la que siente su hogar. Con la Revolución Energética, y por ser un caso social, le dieron equipos electrodomésticos: un refrigerador, la cocina eléctrica, la olla de presión “Reina” y un calentador.

“Tengo un televisor Caribe que no me han cambiado, porque en una casa no pueden haber dos y el padre de mis hijos cambió uno”, me cuenta, como para probar que todos sus cosas las tiene aquí y no en el oriente cubano.

Su caso está en conocimiento de los trabajadores sociales y la Federación de Mujeres Cubanas, organización a la que solicitó ayuda por los maltratos físicos y psicológicos que sufre por parte del padre sus hijos.

La Dirección Municipal de la Vivienda, la Comisión Provincial de Prevención y Atención Social de Arroyo Naranjo, el Gobierno de este municipio y las instituciones locales de salud, también están al tanto de sus tantos problemas.

Incluso recibe prestación monetaria por asistencia social. Tiene una pensión de 175 pesos moneda nacional (MN). Pero eso solo no resuelve su caso. Su problema de vivienda es grave. Vive hacinada en una casita, si así se le puede llamar. Un cuarto de cuatro metros de ancho por cuatro de largo, sin baño y piso de tierra. Las necesidades sanitarias las hacen en el monte o en jabitas de nailon.

“No tenemos cama, los tres niños y yo dormimos en dos colchones de cuna, que en las noches pongo en el suelo”, argumenta. El padre de sus hijos rompió la cama para obligarla a abandonar el hogar.

“No me deja cocinar, me amenaza con quitarme la electricidad. Me saca los equipos que tengo para afuera, para que me vaya, me golpea, incluso me amenazó con apuñalarme. Yo temo por mi vida y por la de mis hijos”, me confiesa entre lágrimas.

En busca de auxilio acudió al jefe de sector, autoridad policíaca de la localidad. Este respondió a su llamado, pero acompañado de un auto patrullero, la trabajadora social y una inspectora de la oficina del registro de direcciones. La solución que encontraron fue imponerle una multa de 200 pesos MN, en virtud del decreto 217 de “Regulaciones Migratorias Internas para la Ciudad de La Habana”.

Yunia esta desperada y busca ayuda en cualquier parte. Nadie la escucha, parece que todos se han puesto de acuerdo para ignorarla. La respuesta que le dan las autoridades estatales son invariables: “debe retornar con sus tres hijos menores para su origen de residencia, Santiago de Cuba”.

Yunia tampoco puede regresar a su lugar de origen. Su abuela, con quien convivía en Santiago de Cuba, falleció. En la casa ahora vive su tío, un enfermo de esquizofrenia paranoide. El gobierno de Santiago de Cuba no se hace responsable por la seguridad de sus hijos si regresa a convivir con un enfermo mental. Esa situación también la sabe la Comisión Provincial de Prevención y Atención Social de Arroyo Naranjo.

Yunia aún tiene esperanza que alguien la ayude. Sabe bien lo que quiere, necesita y puede aspirar. Se conforma con un cubículo de albergue donde vivir tranquila con sus tres hijos y que las autoridades estatales les permitan realizar el cambio de domicilio legal. Sin embargo, sus peticiones parecen ser un grito de auxilio perdido, que nadie escucha.

Reblandecidos fidelistas de barrio

Saturday, July 4th, 2009

Por Guillermo Fariñas Hernández

 

Hay en la sociedad cubana un status socio-político permanente: ser fidelista. Son personas que reconocen los errores del sistema implantado, pero defienden a ultranza y tratan de justificar las acciones criticadas por la mayoría de la población. Este tipo de personalidad se puede encontrar en cualquier estamento de la sociedad cubana. Vemos seguidores a toda costa del gobierno, tanto en los cargos de mayor envergadura de la nomenclatura castrista, como hasta en las más humildes responsabilidades a nivel de las barriadas.

Por su repercusión ante los medios de prensa nacionales e internacionales, toda corruptela que es destapada en las máximas esferas gubernamentales, es de un rápido conocimiento público. Los análisis son casi inmediatos ante los visos de descomposición en las más elevadas cotas de los mando estatales.

Sin embargo, no ocurre así con los desvíos de recursos o abusos de responsabilidades que hacen los dirigentes de base. Ellos no cayeron de otro planeta y mucho menos están encerrados en una urna de cristal, por lo que la corrupción como problema social también los absorbe como a cualquier nacional.

Estos representantes de Fidel y Raúl Castro en cada una de las cuadras que habitan, sacan partido a las cotidianas ilegalidades que acontecen en todas las jurisdicciones. Mas allá de combatir las violaciones de la ley, estos probados fidelistas se hacen de la vista gorda a conveniencia. Razonan que una cuestión es la indiscutible fidelidad al proceso de la familia Castro y otra bien distinta constituye sobrevivir materialmente dentro del mismo.

Se observa una dicotomía entre el discurso retórico-político de fidelidad a la revolución cubana, siempre en contraste con la cotidianeidad de vivirlo día a día.

Con sus menguadas jubilaciones de oficiales retirados del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias o el Ministerio del Interior no pueden comer ni vestir medianamente. Ellos reconocen, sólo ante sus más íntimos familiares, que con lo garantizado por el estado no se puede vivir adecuadamente.

Tienen que recurrir a pesar de sus avanzadas edades y disímiles enfermedades a aceptar subcontratas, generalmente como custodios nocturnos y otras labores menores. Trabajos que indiscutiblemente les aceleran sus dolencias físicas, le reducen su calidad de vida y le acortan sus existencias como hombres o mujeres de la tercera edad.

Recurren a la presión indirecta y hasta al chantaje explicito a sus vecinos-conciudadanos que saltan sobre las leyes, para obtener un nivel de vida cercano a los autorizados dirigentes fidelistas. Ven estas coacciones a los quebrantadores legales que tienen a mano como una manera natural de subsistir en la selva que es Cuba. Las dadivas de las jineteras para no ser delatadas a la policía, los regalitos de los “macetas”, las medicinas ofertadas por los familiares de los exiliados en Estados Unidos, las ganancias provenientes de los buenos informes a verificaciones realizadas a aquellos aspirantes a trabajar en el área de divisas libremente convertibles…

Ya nadie pone en duda que entre los partidarios del castrismo existe una total corrupción. Con las recientes defenestraciones de los más cercanos y antiguos colaboradores del doctor Fidel Castro Ruz, hasta el mismo líder ha tenido que reconocerlo en sus reflexiones.

A todos los niveles se vive de la simulación y doble moral, porque la intolerancia de la estructura comunista no permite hacer críticas abiertas, incluso aquellas bien intencionadas. Los teóricos del marxismo-leninismo dicen que esto es reblandecimiento ideológico. Entonces se trata de los reblandecidos fidelistas de barrio.

Mala sangre

Saturday, July 4th, 2009

Por José Antonio Fornaris

 

El 14 de junio en Cuba se celebró el Día Internacional del Donante de Sangre. Hubo un acto central en que hizo uso de la palabra el ministro de Salud Pública y miembro del Buró Político del Partido Comunista, José Ramón Balaguer.

Balaguer destacó el indiscutible valor humano que tiene el gesto de ofrecer de forma voluntaria la sangre propia para ayudar a salvar la vida de alguien totalmente desconocido.

Desde 1972 en la isla, a través de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), una presunta ONG, se llevan a efecto campañas de donación voluntaria de sangre. Los donantes más destacados reciben merecido reconocimiento público. Y en algunos casos han tenido la oportunidad de ver materializada sus peticiones de contar con un teléfono de línea fija en sus hogares.

En solo los años 1998- 99, Bárbara Lorenzo de Armas y su esposo Juan Carlos Sánchez realizaron 26 donaciones cada uno. Eran personas bien vistas y citadas como ejemplo ciudadano por el CDR de su cuadra de residencia en el poblado Managua, en La Habana. Eran buenos y solidarios.

Pero en el 2001 Sánchez emigró hacia estados Unidos. Y Lorenzo, que quedó en Cuba, en estado de gestación, poco tiempo después de haber tenido una niña a la que puso por nombre Jessica, comenzó a tratar de reunirse con su esposo.

Probó de varias formas irregulares para salir del país junto a su pequeña, desde rústicas embarcaciones hasta tratar de pagar por una visa a través de una empleada cubana de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana.

De acuerdo con sus afirmaciones (es una historia larga), la estratagema fue casarla con un ciudadano de la provincia Holguín (zona oriental del país). Le proporcionaron un carné de identidad permanente y la incorporaron a ella y a su hija a la libreta de racionamiento de su nuevo esposo. En esos momentos ya había abonado 5 000 dólares y le restaba aún por pagar otros 3 000.

Pero algo salió mal. El día de la entrevista en la Sección de Intereses, la funcionaria estadounidense le dijo que tenía que presentar más pruebas de su matrimonio.

Se sintió estafada, rompió de manera brusca su “contrato” de compra de visa y comenzó a reclamar a viva voz la devolución del dinero. Y en un momento dado, llorando casi sin poder consolarse y a punto de una crisis de nervios, contó que una oficial de la Seguridad del Estado, en una oficina de una estación policial de su lugar de residencia, la había tocado de manera lesiva, mientras que otro agente le decía que si contaba lo sucedido a la prensa independiente cualquier día iba a amanecer con la boca llena de hormigas.

El colofón es que hace cinco años le retiraron a ella y a su niña los documentos de identidad permanente. La pequeña tiene que asistir a la escuela como oyente porque es imprescindible la Tarjeta del Menor para cualquier trámite oficial, y ella ni siquiera puede conseguir empleo para limpiar piso.

Asegura que se siente vigilada y acosada permanentemente. Ninguna entidad estatal, ni el CDR recuerdan que ella fue una destacada donante voluntaria de sangre. De pronto su gesto altruista careció de valor y se convirtió en una gente con mala sangre.

Las cartas de Jruschov o el destino de Cuba

Saturday, July 4th, 2009

Por Paulino Alfonso

 

Cuentan (en broma, por supuesto) que al despedirse del Kremlin, Nikita Jruschov le dio a sus sucesores 2 cartas. La primera, decía que si algo salía mal, le echaran toda la culpa, la segunda aconsejaba preparar las suyas.

Aunque comencé con una broma, no voy a usar un tono jocoso. El tema es muy serio, se refiere al futuro de mi país.

Soy contador y no economista, mi trabajo consiste en analizar resultados y no proyecciones. Es lo mismo que el ingeniero y el arquitecto. El segundo diseña la belleza y funcionalidad de un edificio, el primero como hacerlo. Juntos, en fraterna emulación, crean maravillas.

La crónica es muy pragmática y objetiva. Es necesario un poco de historia con tal de sacar conclusiones.

Mi país, la República de Cuba, tenia en 1958, el 3er lugar en nivel de vida en el Hemisferio Occidental, incluso por encima de Canadá, México y Brasil, a los que superaba en más de 10 renglones.

Era el 1er productor de azúcar de caña del mundo, el 4to de níquel y cobalto, el 6to en volúmenes de tabaco pero el 1ro en calidad.

Su actividad comercial generaba (en USD de la época) no menos de 3 billones anuales en construcción de viviendas e infraestructura. Era el 5to del Hemisferio, sólo superado por Estados Unidos, Brasil, Argentina y Méjico.

Era el destino turístico de 3 millones de norteamericano y si no lo era de los europeos, era porque una parte de estos se recuperaban de la pesadilla de la 2da Guerra Mundial y la otra vivía bajo la pesadilla del comunismo. Este turismo generaba, ingresos por 600 millones de USD (a la cotización actual, serian 4,2 billones) con un costo de competencia de cerca de 100,000 empleos.

Las importaciones cubanas no rebasaban el 15% de las exportaciones, que tenían un mercado asegurado en su totalidad.

La producción industrial cubría el 50 % de las necesidades del pueblo. El nivel de inversión extranjera era de 2 billones de USD. El peso era equivalente al USD.

La deuda externa no rebasaba los 400 millones de USD (hoy serian 3 billones), solo el 10% de la actual y se concentraba en bancos americanos que tenían una liquidez que envidiarían los jeques árabes.

Cuba era autosuficiente en producción agropecuaria, y agroindustrial, solo importaba productos alimentarios como complementos.

La situación de los más desposeídos hoy seria envidiada por el pueblo (no me refiero a la nomenclatura y sus miñones). ¿Quieren un ejemplo? Un trabajador de los muelles habaneros se podía dar el lujo de desfilar en una comparsa de carnaval con un traje de dril 100 Taylor y una cadena de oro como el Blin Blin de Daddy Yankee y zapatos Florsheim blancos que costaban 30 pesos. (Hoy serían 200 USD).

Era un destino migratorio donde encontraban oportunidades lo mismo un judío que un español, sin discriminación alguna.

¿Qué tenemos hoy a 50 años de experimentos castristas? De esto han hablado prestigiosos economistas opositores, con meridiana claridad y enfoques. Baste citar a Carmelo Mesa, Oscar Espinosa y Jorge Sanguinetti, entre otros, que en su momento, cifraron grandes esperanzas en la recuperación de nuestro país, de la oscura noche castrista. Por eso y con mucha humildad, expongo mi nada optimista punto de vista.

Actualmente, la productividad nacional se ha hundido ,al extremo que El Heredero entrega a regañadientes tierras ociosas a los campesinos para ver si obran el milagro de recuperar el 30% de la producción agropecuaria del año 1989 (sic), que en relación a la del 58 ( con los Castro, Che Guevara y comparsa alzados en el territorio nacional ) era sólo el 10 % de aquella, para alimentar a 11.5 millones de cubanos, no 6.5 millones como por entonces.

Producto de la siembra indiscriminada de caña salida de los “laboratorios castristas” de bajísima calidad y rendimiento, con una baja atención cultural, salinizaron los suelos al igual que los antiguos idiotas del estalinismo hicieron en su momento en la Europa Oriental.

Hoy quieren que el guajiro se convierta en Merlín y con un chasquido de sus dedos, haga producir la tierra de la noche a la mañana, sin insumos de ningún tipo, sin maquinaria para trabajarla y además por el 20% del valor real de la producción obtenida, como la leche de Raúl, que paga a 0.02 centavos el litro cuando cuesta 0.08 producirlo.

Solo hay 654 empresas que malamente, califican dentro de los parámetros de las PyMES, (calificación internacional de la empresas) por la rentabilidad tan baja que muestran. En estas se incluyen las turísticas, tabacaleras, niquelíferas y biotecnológicas.

Lo mismo ocurre con la producción pecuaria. Hoy hay 10,5 habitantes, por cabeza de de ganado. En 1958 había 1.5 cabezas por habitante.

A pesar de haber creado “cooperativas” agropecuarias, todas, sin excepción, arrastran una irrentabilidad promedio del 60 % y como el estado les traspasó las deudas de las antiguas empresas estatales y reciben muy poco por sus producciones, (con excepción de las tabacaleras) todas son subsidiadas.

El turismo no rebasa el 56% del de 1959, sólo que con el triple del costo y no por culpa del embargo, sino por los ingresos del mismo. En su 90% es turismo lagarto o caracol (entiéndase, el ultimo por estudiantes que viajan con la mochila al hombro) o enfermos del ALBA y participantes en los innumerables eventos políticos, subsidiados por el castrismo, que se contabilizan como tal.

La producción azucarera descendió en 50 años en 5 millones de toneladas y el rendimiento industrial del 14 al 7%. La pesca, de 100 000 tons anuales, (uno de los pocos logros productivos del castrismo) pasó a 0.00, lo que obliga al régimen a adquirir el poco pescado que se le da a los enfermos, a través de firmas pesqueras rusas que operan en Chile y Sudáfrica, convertir su flota pesquera en chatarra y alquilar sus tripulaciones a extranjeros en un negocio digno de los coyotes mejicanos.

Hoy tenemos el 20 % de la población en el extranjero, desde EE.UU hasta Australia y si no hay cubanos en la Luna, es por lo caro del pasaje.

Lo único que da ganancia es el níquel y esto por Sherrit, pero al tratar de aumentar la producción hasta 90 000 toneladas antes de 2012, se invirtió fuerte. Esto generó gastos que afectan la tasa de rendimiento de esta inversión, que no están compensados con el precio actual del producto.

La deuda externa de 29.3 billones USD contraída por el castrismo obligará a cada cubano a pagar al Club de París la modesta cifra de $ 2584.07 USD.

Yo creo en mi Patria, pero sinceramente, estos resultados son los más desalentadores que haya enfrentado cualquier país en los últimos 50 años. Si hubo un milagro alemán, yo imploro a Dios, por el milagro cubano. A mi modo de ver la cosas, sólo así se salvaría lo que un día fue un país próspero y feliz.

Una vieja foto de la guerra contra Chapitas

Saturday, July 4th, 2009

Por Luis Cino

El dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo fue el primer adversario externo que enfrentó el quijotismo castrista. Un mes después del triunfo revolucionario de enero de 1959, militares cubanos comenzaron a entrenar en un campamento de las lomas de Pinar del Río a una fuerza invasora de 151 dominicanos y 27 hombres de otras nacionalidades.

Tras el fracaso en 1947 de la expedición de Cayo Confites, Fidel Castro se quedó con las ganas de pelear contra Trujillo. En diciembre de 1958, cuando el dominicano Enrique Jiménez Moya condujo un cargamento aéreo de armas desde Venezuela hasta la Sierra Maestra, el comandante barbudo, en gesto de gratitud, se comprometió gustoso a armar y entrenar a los antitrujillistas.

Cuando Batista huyó de Cuba y Trujillo le dio asilo momentáneo en Santo Domingo, Fidel Castro halló el motivo para declararle la guerra. Desde entonces, un poco antes que al Tío Sam, culpó al dictador de la isla vecina de estar detrás de todos los complots que se tramaron contra el régimen revolucionario.

Trujillo era el villano perfecto. Un tirano esperpéntico, de tricornio emplumado y pecho constelado de entorchados y medallas auto-conferidas que le ganaron el apodo de Chapitas. La mayoría de los cubanos no tuvo reparos en echárselo de enemigo. Recuerdo que las rondas de niños en los patios de las escuelas los niños cantaban acerca de Chapitas: “¿Qué quiere Guevara?… Llenarlo de balas… ¿Qué quiere Menoyo?… Meterlo en el hoyo”. Menoyo era el Comandante Eloy Gutiérrez, varios años antes de que pasara a integrar la lista de “los que traicionaron al Máximo Líder”.

La expedición antitrujillista partió de Punta Arena, en la costa norte de Holguín, la tarde del 13 de junio de 1959. Los dos yates en que viajaron los invasores fueron escoltados por tres fragatas de la Marina de Guerra cubana. De los 198 hombres, 20 eran militares cubanos, integrantes de la que fuera la columna guerrillera del comandante Camilo Cienfuegos. Antes de incorporarlos, les ordenaron que se pelaran y afeitaran las barbas.

Camilo Cienfuegos, que acudió personalmente a despedirlos, ordenó que tiraran muchas fotos. Supongo sería para recordar siempre a sus soldados. No se sabe que hicieron con las fotos. De cualquier modo, ni entonces ni durante varias décadas se habló mucho de la expedición para derrocar a Trujillo. Pasó medio siglo para que el periódico Granma, al conmemorar el aniversario 50 del suceso, publicara una de aquellas fotos.

En ella, los expedicionarios, con uniforme verde olivo, desaliñados y felices, sonríen como si fueran de fiesta. Camilo, muy flaco, posa, las manos en la cintura, con gorra y sin camisa. Es el único que conserva la barba. No ríe. O no se nota su risa. El copioso bigote oculta su boca. La foto es de muy mala calidad. Lo más probable es que, por muy optimista que intentara mostrarse, definitivamente no riera. Tal vez Camilo Cienfuegos presentía el trágico final de la expedición o el suyo propio, apenas cuatro meses después.

Los desembarcos por Maimón y Estero Hondo culminaron en una carnicería. El ejército dominicano los esperaba. Casi una semana antes había capturado documentos de la operación a los invasores que viajaron en un avión C-46, de Manzanillo a Constanza, la tarde del 14 de junio. A bordo del avión iba Jiménez Moya, el jefe de la expedición, que fue muerto.

18 cubanos murieron. Sólo sobrevivieron el principal asesor cubano, el comandante Delio Gómez Ochoa, y Pablo Mirabal, que fueron amnistiados y devueltos a Cuba dos años después.

El Comandante en Jefe, al que es harto sabido que no le gusta perder, tuvo su desquite. Gutiérrez Menoyo (el que cantaban los niños) no pudo meter en el hoyo a Chapitas (dicen que finalmente fue la CIA quien lo consiguió), pero en un rocambolesco episodio de agentes dobles y triples, condujo a la captura en Trinidad de un avión cargado de armas enviado por el dictador dominicano a los anticastristas. Al frente de la emboscada estuvo el Comandante, que no perdía por entonces una oportunidad de ser el machazo de la película.

Con la captura del avión, el Comandante empató la pelea con Chapitas. Las futuras guerras internacionalistas, más organizadas y con asesoría y armamento soviético, contra los huachas de UNITA, los somalíes o los sudafricanos, serían más favorables para sus armas. Que los muertos de la pelea cubana contra Chapitas se hayan multiplicado por mil son sólo gajes del oficio de guerrear.

Proposición muy razonable

Saturday, July 4th, 2009

Por Juan González Febles

Durante la velada literaria ofrecida por el Club de Escritores Independientes, la tarde del 30-06-09 en la embajada de la República Checa en La Habana, tuvo lugar un hecho que podría marcar la diferencia para el futuro.

De paso en la Isla se encontraba el Sr. Cyril Svoboda. El Sr. Svoboda es de los que siente como propio el dolor del pueblo cubano y ha hecho patente esa solidaridad siempre que ha podido y esto ha sido necesario. Cyril Svoboda fue ministro de Relaciones Exteriores de la República Checa desde el año 2002 hasta el año 2006. En la actualidad, preside el Partido Demócrata Cristiano del hermano país. Svoboda, participó en la velada literaria y aprovechó la ocasión para hacer una proposición que aunque razonable, no tiene precedentes en el ambiente político cubano.

Ante la notoria sorpresa de su auditorio, el Sr. Svoboda propuso a las figuras políticas allí presentes (lamentablemente, no estaban todos) que eligieran a un representante, para que este se encargara de llevar adelante las conversaciones con la Unión Europea. Pidió que tuvieran listo para septiembre el resultado de la elección.

Fue como si hubieran congelado la escena. Entre las figuras políticas presentes, la proposición no tuvo una buena acogida. A mi juicio, la intervención más sabia fue la del Sr. René Gómez Manzano. ‘El juez Manzano’ como es llamado a sus espaldas y siempre con respeto, expresó que todo estaría bien, “siempre y cuando la elección del representante sea hecha por nosotros, en Cuba”.

El resto de las intervenciones siguió el camino trillado, de todos conocido. Hablaron por turno, Francisco Chaviano, Elizardo Sánchez-Santacruz, Félix Bonne Carcasses, Carmelo Díaz Fernández y Oswaldo Payá Sardiñas, entre otros.

El tono general de las intervenciones estuvo encaminado a ‘defender la diferencia’, exponer que la unidad es rara avis en la política cubana, en la que prima una ‘saludable división’. Esta sería una garantía incierta de pensamiento libre. Otro argumento que se manejó con mayor o menor elegancia, fue el que pidió poner el acento en aquellos puntos en que sí parece haber cierta unidad de criterio entre las figuras opinantes.

El natural desgaste después de cincuenta años de caudillismo totalitario castrista, fue expuesto como otro obstáculo a vencer en las actuales circunstancias. El temor a que el representante se convierta en caudillo inamovible, es una fea percepción que les alcanza a todos por igual.

El Sr. Svoboda relató cómo las fuerzas democráticas checas alcanzaron la unidad que propulsó los cambios hacia la democracia, en sólo nueve años. De forma muy elegante y sucinta expuso como los patriotas checos hicieron dejación de sus agendas personales, sus egos y sus personalismos por amor a su patria y al pueblo al que se propusieron dar libertad.

Esa fue en síntesis apretada la ‘sorpresa’ que recibieron las figuras políticas presentes en la velada literaria del Club de Escritores Independientes de Cuba. Estuvieron presentes en el evento, Elizardo Sánchez-Santacruz, Francisco Chaviano, René Gómez Manzano, Félix E. Bonne, Carmelo Díaz Fernández, Manuel Cuesta Morúa, Leonardo Calvo Cárdenas, Vladimiro Roca Antúnez y Oswaldo Paya Sardiñas, entre otros. El resto de los invitados contó con escritores, poetas, periodistas y una representación de las Damas de Blanco.

Los grandes ausentes de la tarde fueron, la Sra. Marta Beatriz Roque Cabello, el Sr. Fernando Sánchez y el Sr. Héctor Palacios Ruiz. El epílogo de tan interesante velada, suena como la vieja canción: ‘Dímelo en septiembre’.

Cardenal Hodureño le pide a Zelaya que no regrese…

Saturday, July 4th, 2009

Tegicigalpa. (AGENCIAS)- El cardenal hondureño Oscar Rodríguez pidió este sábado al presidente Manuel Zelaya que se abstenga de regresar a Honduras para evitar un “baño de sangre”, en cadena de radio y televisión.

El prestigioso cardenal, considerado uno de los ‘papables’ tras la muerte de Juan Pablo II, hizo un llamado al “amigo José Manuel Zelaya” y le advirtió que “un regreso al país en este momento podría desatar un baño de sangre”.

“Sé que usted ama la vida, sé que usted respeta la vida, hasta el día de hoy no ha muerto un solo hondureño, por favor medite porque después sería demasiado tarde”, instó el prelado.

Zelaya fue depuesto el domingo 28 de junio por militares, en cumplimiento de una orden judicial, luego de pretender realizar una consulta popular con el objetivo de reformar la Constitución, medida que fue considerada ilegal por el Tribunal Electoral, la Corte de Justicia y el Tribunal Electoral.

La jerarquía de la Iglesia católica hondureña mandó también un mensaje a la Organización de Estados Americanos (OEA), que este sábado se reunía en Washington para decidir si suspende a Honduras por inclumplimiento de la carta democrática interamericana.

De su lado, las autoridades hondureñas se anticiparon y anunciaron que su país se retiraba de la OEA.

El secretario general del organismo, José Miguel Insulza, se reunió el viernes con el cardenal Rodríguez y jerarcas de la Iglesia católica en la sede de la Conferencia Episcopal de Honduras.

Monseñor Rodríguez pidió al club de países democráticos americanos que “preste atención a todo lo que venía ocurriendo fuera de legalidad en Honduras y no sólo a lo sucedido a partir del 28 de junio recién pasado”, día del golpe de Estado que depuso al presidente Manuel Zelaya.

Y espetó: “¿Por qué no han condenado las amenazas bélicas contra nuestro país?”, en clara referencia a declaraciones del presidente venezolano, Hugo Chávez.

El prelado, le recordó a la comunidad internacional que Honduras tiene derecho a “definir nuestro propio destino sin presiones unilaterales de cualquier tipo, buscando soluciones que promuevan el bien de todos”.

“Rechazamos amenazas o bloqueos de cualquier tipo que solamente hace sufrir a los más pobres”, sostuvo antes de añadir: “Si el sistema interamericano se limita a proteger la democracia en las urnas pero no le da seguimiento a un buen gobierno, a la prevención de las crisis políticas, económica y sociales, de nada servirá reaccionar tardiamente frente a ellas”.

También pidió a los nuevos gobernantes “a no dejarse llevar por los egoísmos, la venganza, la persecución, la violencia y la corrupción” y abogó por el diálogo y la reconciliación.