Archive for July 5th, 2009

El Hondurazo

Sunday, July 5th, 2009

Por Jorge Hernández Fonseca

La crisis hondureña estalló con toda su carga política-ideológica dividiendo las ópticas de los actores del drama latinoamericano.

 Desde el ciudadano común hondureño, hasta las esferas intelectuales regionales, pasando por todas las naciones americanas –incluyendo a los Estados Unidos– todos, han tomado parte por uno de los dos grandes puntos de vista respecto a los acontecimientos: los que condenan la asonada y los que la apoyan, sea o no golpe de estado.

En Honduras, el enfoque mayoritario de condena al golpe militar no ha existido, sobre todo -repito– dentro del país, donde existe una mayoría institucional (y aparentemente popular) que apoya lo sucedido.

Externamente sin embargo, el enfoque es diametralmente opuesto, sobre todo entre los gobiernos del área, temerosos que se extienda el dudoso procedimiento usado.

No obstante la fuerte división de criterios existente, hay tres enfoques más o menos unánimes, comunes en ambos grupos de opinión: primero, que la manera como Zelaya fue destituido es inconstitucional; segundo, que las Instituciones del estado hondureño apoyaron la destitución del presidente Zelaya; y tercero, que el castro-chavismo jugó un papel relevante en lo sucedido.

Basado en estos tres elementos argumentales, reconocidos por “griegos y troyanos” (sobre todo entre los hondureños, la opinión pública latinoamericana y los gobiernos del área no comprometidos con el castro-chavismo) pasaremos a profundizar en los acontecimientos.

La base de discusiones ha sido centrada –astutamente por uno de los grupos– en aspectos maniqueos de ‘apoyo o condena’ a un “golpe militar”, lo cual deja sin razones a una de las partes.

 Sin embargo, discutiendo precisamente este argumento, vale la pena profundizar en los “valores” asociados al mismo:

 ¿Cuál es la jerarquía en el orden de ‘valores’ implícitos? Por ejemplo, en tres preguntas: ¿Es el principio de ‘inconstitucionalidad’ jerárquicamente superior al principio de ‘no intervención’?

¿Para una Nación específica, tiene más validez sus compromisos internacionales, que la decisión unánime de sus Instituciones internas? ¿La acción internacional decurrente de sus compromisos, está por encima del criterio unánime de sus Instituciones?

Profundizando en la primera pregunta –sobre la ‘inconstitucionalidad’ y la ‘no intervención’– vemos que hay dos aspectos diferentes:

Por un lado, la intervención externa fidelo-chavista en la política hondureña, que violó la Constitución y que el presidente Zelaya siguió a pesar del veto de las autoridades competentes (la “consulta” que le costó el cargo). Esta violación fidelo-chavista es doble: es inconstitucional e es intervencionista.

Por otro lado, la intervención de dignatarios extranjeros (y la OEA) imponiendo acuerdos decurrentes de compromisos previos de Honduras.

Como la intervención de la OEA es decurrente de sucesos motivados por la intervención fidelo-chavista previa, ésta significaría que, al aceptar las decisiones de la OEA, Honduras santificaría la intervención fidelo-chavista originaria, lo cual es un absurdo, tanto para las Instituciones hondureñas, como para el resto de los demócratas latinoamericanos.

Un mandatario latinoamericano, el presidente colombiano Álvaro Uribe, se ha pronunciado contra la intervención externa en Honduras.

 Es claro que esta intervención extrapola los derechos de la OEA, cuando determinados presidentes extranjeros se han dispuesto a viajar a Honduras para tratar de imponer un presidente ya depuesto por el Congreso.

Este cuestión nos lleva de la mano a la tercera pregunta formulada arriba, referida a jerarquizar la intervención internacional por sobre los intereses internos de la sociedad hondureña.

Ningún país, ni ninguna Constitución, colocan ni pueden colocar los intereses políticos decurrentes de compromisos legales contraídos en el exterior, por encima de los intereses nacionales, sobre todo si los compromisos internacionales apoyan el rumbo de cambiar la Constitución, según lineamientos reconocidamente ideológicos del foco fidelo-chavista. Es el caso de Honduras.

En Honduras, Zelaya cometió sucesivas violaciones de la ley contra el obligatorio balance entre los poderes del estado (con lo cual violó la Constitución), junto a acciones que incluyeron el incentivo y apoyo al asalto a una unidad militar por parte de elementos ajenos a las fuerzas armadas, todo lo que provocó ‘otra’ violación de la Constitución por parte del ejército contra el presidente.

 Es un violador de la Constitución, al que se le paga con acciones que también violaron la ley magna de la Nación. Hasta ahí las ilegalidades. Acto seguido el ejército salió del escenario y el Congreso destituyó al presidente Zelaya y nombró a su sucesor constitucional.

Está claro para todos por ejemplo, que el ejército violó la Constitución al apresar y expulsar a Zelaya del país sin haber sido previamente destituido por el Congreso.

Está claro también para todos que Zelaya previamente violó la Constitución al pasar por alto ordenes constitucionales de los otros poderes del estado (Judicial y Legislativo) pasando por encima de normas y atributos propios de tribunales electorales.

Violó además peligrosamente las leyes cuando promovió un asalto civil a una unidad militar. Una violación sobre otra, ha provocado la crisis.

En la actualidad, ni el más acérrimo crítico o enemigo de Zelaya duda de que el mismo fue electo democráticamente por el pueblo hondureño.

Lo que se objeta es, que esa elección fue ganada por un Zelaya que detentaba una ideología y un plan de gobierno que posteriormente cambió –engañando a sus electores– por otra ideología foránea, el fidelo-chavismo, condenada por la abrumadora mayoría de la sociedad y el pueblo hondureño, como se desprende del apoyo que su destitución tiene entre las Instituciones del país y las diversas clases sociales.

En Honduras ha habido una prisión y una deportación inconstitucional de su presidente, que posteriormente el Congreso y el Poder Judicial, además de los partidos políticos, la Iglesia y otras Instituciones de la sociedad civil hondureña, han refrendado, aprobándola.

En el contexto latinoamericano, el análisis es más simple. Ha habido una asonada militar contra el presidente de Honduras, inmediatamente sacramentada legalmente por el resto de los poderes del estado.

 Si bien ha habido golpe de estado, todas las Instituciones hondureñas, incluyendo las de la sociedad civil, han sacramentado el golpe, nombrando un sucesor civil constitucional del presidente depuesto.

Hurgando en la razón de este extraño proceder, sale a la luz la intervención extrajera previa del fidelo-chavismo, que conspiraba desde la presidencia de Zelaya contra el estado democrático hondureño, para imponer un régimen ajeno a los intereses de la sociedad nacional y apoyando el golpe contra Zelaya, porque lo interpretan como la manera de librase de una ideología ajena en implantación desde la presidencia.

La demostración de que el castro-chavismo ha sido el causante de la crisis hondureña, viene dado por varias razones: primero, son los países agrupados en esa ideología (Venezuela, Nicaragua, Cuba, Ecuador y Bolivia) los que con más virulencia atacan las autoridades hondureñas actuales; segundo, Chávez se ha sentido en el derecho de amenazar militarmente al país; tercero, la dictadura cubana enarbola nada menos que la Carta Democrática de la OEA.

Esta inédita situación político-ideológica demanda una postura consecuente, no sólo apoyando o condenando el “golpe”, sino en fase con el conocido intento castro-chavista de imponer un régimen fracasado a toda Latinoamérica, origen de este intento de asalto solapado a las Instituciones hondureñas.

Los que apoyan el castro-chavismo en la región, harán votos en favor de derrocado presidente Zelaya.

Los que prefieren la libertad e independencia de sus países, apoyarán a los demócratas hondureños frente a los intentos político-ideológicos foráneos e injerencistas, que mereció este rotundo “hondurazo” propinado contra el castro-chavismo.

La disyuntiva no es a favor o en contra del golpe. Es a favor o en contra del castro-chavismo.

 Cuba Libre Digital

La tele cubana emite su propio CSI

Sunday, July 5th, 2009

Por Fernando García

 LA HABANA. (AGENCIAS)- La fórmula de la teleserie y los métodos indagatorios de los policías parecen calcados de la propia ‘Crime Scene Investigation’ norteamericana.

 Y ahí se terminan las semejanzas y empiezan las particularidades del ejemplarizante, hiperrealista y siempre revolucionario serial isleño.

Los especialistas de ‘Tras la huella’ pueden descubrir a un asesino porque perdió una pestaña en la escena del crimen, pero tan normal como eso es que enchironen a un charcutero al hallar en su trastienda una osamenta de vaca sacrificada sin permiso.

 Así ocurrió en el capítulo de hace dos domingos. Uno de los hombres del teniente coronel Raúl, jefe del Grupo Especial de la serie, plantaba un pedazo de esqueleto bovino en la mesa del chacinero sospechoso como prueba de su implicación en un delito fuertemente perseguido en Cuba: “sacrificio de ganado mayor”, castigado con hasta 10 años de cárcel.

En el mismo episodio, la unidad especial atrapaba a los responsables de varios “desvíos de recursos” del Estado, como cemento, medicinas y alimentos del agromercado, así como de casos de “actividad económica ilícita” (negocio ilegales) y de “alteraciones de pesos en establecimientos comerciales”: delitos muy comunes hoy día en Cuba.

Otros capítulos de ‘Tras la huella’ han mostrado operaciones contra las mafias que viven de los balseros o contra redes de directivos corruptos. Tras relatarse el desenlace de cada caso, la pantalla muestra la condena que le fue impuesta al culpable, indefectiblemente atrapado y condenado.

Todo lo que se ve en ‘Tras la huella’ es cierto, salvo los nombres de policías y delincuentes. No en vano la serie está producida por el Ministerio del Interior, cuya sede con la fachada cubierta por la silueta del Che es la imagen final de cada episodio. Lo que parece de ciencia ficción son los sofisticados medios con las que cuenta el Grupo Especial.

Objeto de frecuentes críticas a favor y en contra, ‘Tras la Huella’ es una serie popular. Algunos sondeos sitúan su tasa de audiencia en torno al 90%. Puede que su éxito tenga que ver con el hecho de que la serie compensa la ausencia en los medios de lo que aquí se llama “crónica roja” o de sucesos: un género proscrito en la Cuba de los Castro.

La primera mulata que hizo carrera en el Ballet Nacional de Cuba

Sunday, July 5th, 2009

Por Armando López

NUEVA YORK. (AGENCIAS)-  Caridad Martínez, la primera mulata que hizo carrera en el Ballet Nacional de Cuba (BNC), la bailarina para quien los coreógrafos Brian Mac Donald y Alberto Méndez crearan a su medida, no aparece en el Museo del Ballet Nacional. Como tantos cubanos en el exterior, ha sido borrada de la memoria de la revolución.

A la hija de René, el percusionista de Arcaño y sus Maravillas, no le perdonan sus protestas a los métodos de dirección de Alicia Alonso, su deserción del Ballet Nacional, ni que arrastrara a Rosario Suárez y a Jorge Esquivel en la creación del experimental Ballet Teatro de La Habana.

No le perdonan que el Ballet Teatro mezclara el ballet, la danza, la actuación, la pintura y la música, y desbordara el Teatro Mella con un público que aplaudía a rabiar las burlas a cisnes y príncipes desvaídos. Y muchos menos que se atreviera a ser libre y hoy sea la flamante directora de la Escuela de Ballet de Brooklyn.

Para entender a Caridad, hay que decir que nació en el bullanguero barrio habanero de Cayo Hueso, que se la pasaba repiqueteando las tumbadoras de su padre; que cayó en el ballet porque Obdulia, su madre, además de cantar bolerones, tenía su “lado fino”.

La llevó ver bailar a Maya Plisétskaya La muerte del cisne. Esa tarde, Alicia, ¡cómo olvidarlo! bailó La fille mal gardée.

Desde entonces, Caridad Martínez despertaba en puntas. El pasillo, la sala, hasta la calle, eran su escenario. Su padre, sus tíos, sus abuelos (convivían en la casona con barbacoas) gozaban. Obdulia hacía planes.

 A ella no la dejaron ser artista. Pero la pequeña Caridad, aún de trenzas y lazos, ya había pegado una estrella de colores, con su nombre, en la puerta de su cuarto.

Su primera audición se la tomó Josefina Méndez, en la sede del Ballet Nacional. Le subió las piernas, la dobló para el cambré, la volteó para el turn-out. Pero la recepcionista, que era negra, le advirtió a Obdulia: “que no se embulle, nunca he visto aquí bailarinas solistas negras”. La madre, volada como una cafetera, le respondió: “Pues estás viendo a la primera”.

Caridad recuerda a estudiantes llorando en las aulas de la Escuela Nacional de Arte. Los habían expulsado por homosexuales. Un compañero les había “tendido una cama”. Tenía diez años y ya tropezaba con el rostro oscuro de la revolución. Pero aprendió a callar. Quería que su estrella brillara en los escenarios.

Para una bailarina, ¿es doloroso envejecer?

Me enorgullece. Me mantengo en forma. Entreno diariamente. Hago pilates, boxeo, pesas, entreno ballet dos veces por semana, pero ya no bailo. Me dedico a la enseñanza. En Brooklyn tengo alumnos de todas las edades y procedencias. Impartimos ballet clásico y contemporáneo, y también jazz y hip-hop.

¿Enseñas por la metodología cubana?

Soy formada en Cuba. Fernando y Alicia Alonso, Joaquín Vanegas, Ramona de Saa, Josefina Méndez, Azari Plisétski fueron mis maestros.

 Tenían una manera muy particular de enseñar. Sus alumnos logramos un nivel técnico y artístico que no hubiéramos alcanzado de ser entrenados por otros métodos. Tomaron de las escuelas italiana y rusa de Vaganova, pero le agregaron la pasión del Caribe.

Alicia fue tu mentora en el BNC, ¿tuviste algún encontronazo con ella?

Sobre Alicia tengo sentimientos encontrados. La admiraba como bailarina. Me parecía muy divertida. Disfrutaba la manera en que enseñaba. Pero al mismo tiempo, era tan injusta, tan egoísta. Fue la fundadora, sí, pero cometió un gran error. Impuso un molde rígido, donde te asignaban tu lugar para siempre.

¿Sacrificaba al individuo?

El individuo no importaba, todo estaba en función de la compañía. Pero sucedió lo inevitable. La escuela de danza generó tantos bailarines, cada uno con sus propias potencialidades, que demandaban diferentes compañías con diferentes estilos. Pero eso nunca se dio. Iba en contra del monopolio de Alicia. Y el Ministerio de Cultura era su cómplice.

A las bailarinas principales de tu generación -Rosario Suárez, Ofelia Gonzalez, Amparo Brito, tú misma-, Alicia les impuso los personajes románticos que ella bailaba. ¿Tenían que ver contigo?

Me gustaban los ballets románticos, pero teníamos que interpretarlos al calco de Alicia. Eran camisas de fuerza.

Un día, Menia Martínez pasó por mi ensayo de Sílfides y me enseñó unas variaciones de brazos que hacían en el Kirov de Leningrado y que se adaptaban a mi personalidad, y Alicia casi me mata. Estábamos presas en una manera ajena de bailar. No podíamos ser nosotras mismas.

¿Te sentiste discriminada en la compañía por ser mulata?

Más que eso. Me dijeron que yo tenía unos rasgos muy duros para hacer Giselle, que no podía dar la fragilidad de una willi o la escena de la locura con mi pelo duro. Fue humillante, frustrante.

Tenía la técnica para bailarlo todo, pero por negra nunca me dieron el papel de Giselle. De Bella durmiente sólo me permitieron hacer el Pas de Deux del segundo acto. Tampoco bailé un Lago de los cisnes completo.

Pero protagonizaste Plásmasis, primer premio de coreografía en Varna; Alberto Méndez creó para ti Muñecos; Mac Donald, te hizo Tiempo fuera de la mente y bailaste una rumba en punta con tambores batás, en el Festival de Ballet de La Habana, que paró al Teatro García Lorca. ¿No fue Alicia quien aprobó esos proyectos?

También fue ella la que tronchó mi carrera. En Varna, unos ingleses me propusieron contratarme para el Ballet de Londres, y Alicia me dijo que no hablara con ellos, que eran agentes de la CIA.

Y la rumba que recuerdas, Al tercer día de lluvia, coreografía de Humberto González, sobre un cuento de García Márquez, fue debut y despedida. Nunca la repuso. Alicia quería un repertorio de cisnes, princesas melancólicas y hadas.

Y yo era una mulata con tambores sonando dentro, no lo olvides. Como me dijo una vez la asistente de Alicia, de manera burlona: “Tú eres la étnica de la compañía”.

¿No podías liberarte del Ballet Nacional?

¿Y dónde iba a bailar? En Cuba, o pertenecías al BNC, al de Camagüey, o no bailabas. Hasta pensé en irme a Danza Nacional, donde coreografiaban temas de nuestro folklore, pero no me atreví. Había crecido en la compañía. Tenía una técnica conformada para el ballet. Sería comenzar de nuevo.

Pero escapaste y fundaste el Ballet Teatro de La Habana.

En 1985, Rosario Suárez, Amparo Brito, Mirtha García y yo le escribimos una carta de protesta a Alicia, donde planteábamos que no teníamos ninguna decisión artística sobre nosotras mismas.

Ya Jorge Esquivel se había marchado, cansado de ser el eterno partenaire de la prima ballerina assoluta.

Cuando sucedió la Perestroika en la Unión Soviética, pareció abrirse una ranura de libertad en Cuba. Las firmantes de la protesta (con excepción de Amparo Brito), decidimos renunciar al BNC y fundar el Ballet Teatro. Queríamos hacer el ballet que correspondía a nuestra generación.

¿Qué respondió la Alonso? ¿El Ministerio de Cultura las apoyó?

Alicia nos acusó de resentidas, de creernos más de lo que éramos. Y claro, el Ministerio de Cultura la respaldó incondicionalmente.

Del Comité Central nos acusaron de estar en contubernios con la CIA. Nos suspendieron los salarios hasta que los fanáticos del ballet recabaron dinero para pagarnos. Fue tal el escándalo, que nos devolvieron nuestros sueldecitos.

Pero autorizarnos un nuevo grupo, de eso nada. Pasaron meses, hasta que poco a poco aparecieron voces de apoyo. Nisia Agüero y Angela Grau nos defendieron. Miguel Iglesias nos prestó su estudio.

Se nos unieron el teatrista Carlos Díaz, los actores Adolfo Llauradó, Raúl Durán, Cary Ravelo, Pedro Sicard, Selma Soregui, Cristóbal González, Maribel Diardez. Por último, Sergio Vitier nos ofreció el Teatro Mella.

Surgió el grupo Ballet Teatro, del que fui directora. Debutamos (1987) con Hallazgos y Hablas como si me conocieras (filmado por Irene Kuchilán y Tomás Gutiérrez Alea), donde la ironía y la crítica al centralismo jugaron un papel fundamental.

Con Eppure si muove logramos el premio de la UNEAC a la mejor puesta. Cuando Esquivel salió a escena con dos enormes patos en sus hombros, burlándose de El Lago de los cisnes, el teatro se vino abajo.

El Ballet Teatro sólo duró cinco años. ¿Por qué?

Todo iba viento en popa, pero vino el período especial y más represión. Raquel Revuelta, entonces presidenta de Artes Escénicas, nos dijo que los contratos que teníamos para la Feria de Sevilla había que cancelarlos, que yo no podía viajar, que pondrían a otra persona al frente de la compañía.

Argumentó que venía un período muy difícil para la revolución y había obras mías que no se podían poner más, porque eran muy críticas. No nos quedó otra que matar el proyecto.

Y con el barco que se hunde, en el Ballet Nacional vino el “sálvese el que pueda”, la estampida de bailarines, maestros y coreógrafos hacia Madrid, Nueva York, Londres. Unos fueron exportados en busca de dólares, otros escaparon, como yo. Cuando me ofrecieron dirigir el Ballet de Veracruz, comuniqué a Cuba que no regresaba. Me amenazaron.

Me dijeron que me convertiría en una disidente. Les respondí que ya era una mujer libre.

¿Cómo te radicas en Nueva York?

El pintor y cineasta Julián Schnabel llegó a Veracruz para filmar Antes que anochezca, sobre la autobiografía de Reinaldo Arenas.

 Bailé en la película, hice la coreografía y le ayudé con los ambientes cubanos del filme. Me embulló a venir a Nueva York. Una ciudad muy dura, pero exuberante, fabulosa, llena de posibilidades. Dirigir la escuela de Ballet de Brooklyn ha sido una de ellas.

En esta época de juegos de videos, ¿cómo ves el futuro del ballet?

No soy pitonisa, pero todo indica que habrá obsesión por el virtuosismo. El nivel técnico se desarrolla por día. Los críticos quieren estilo, pero el público exige acrobacias. Ahora cualquier bailarina abre los treinta y dos fuetés con cuatro piruetas y termina con seis. En mi tiempo eso era algo extraordinario.

En medio de una crisis galopante en Cuba y la ancianidad de Alicia, ¿consideras que el Ballet Nacional sigue siendo una compañía de primer nivel?

Los fui a ver cuando se presentaron en Nueva York, y sentí pena. La técnica de sus bailarines sigue siendo excelente, pero en sus puestas se ve la miseria por la que está pasando Cuba. La textura y el color del vestuario no corresponden con la época en que se desarrolla la obra, toda la factura es de muy mal gusto. Y lo peor, el mismo repertorio de hace cincuenta años.

¿No montan nuevas coreografías?

No deben ser buenas, cuando tienen que presentarse en Nueva York con la misma Fille mal gardée de hace medio siglo. Si al menos repusieran los clásicos de Alberto Alonso: La rebambaramba, El güije, El solar, que son exponentes de un verdadero ballet nacional… He hablado con bailarinas jóvenes, sienten lo mismo que sentíamos Charín y yo: se sienten frustradas.

Bailarines, maestros y coreógrafos cubanos integran las grandes compañías internacionales. ¿Eso habla bien o mal del Ballet Nacional de Cuba?

Habla bien de la escuela, pero no de la compañía, donde las opciones al desarrollo artístico y la diversidad de estilos no existen. Los jóvenes bailarines cubanos aprovechan una gira del BNC para cruzar fronteras, pedir asilo, quedarse en terceros países.

Buscan nuevos horizontes para desarrollarse, como tuve que hacer yo. Tres generaciones de bailarines cubanos dispersas por el mundo. El individuo no importa todavía.

Circula por la ciudad una tribu urbana que no está a favor ni en contra del gobierno, más bien lo repele

Sunday, July 5th, 2009

Por José Hugo Fernández

LA HABANA. (AGENCIAS)- Aversión, o desdén, en el mejor de los casos, es todo cuanto logran inspirar los “enyerbados” entre los “moñeros”. El hecho no es malo en sí mismo. Malo es lo que le cuelga.

Como “moñeros” se autoreconoce hoy gran parte de los habaneros de edades comprendidas entre la pubertad y la primera etapa de la juventud. Su interés se concentra casi exclusivamente en las cosas con “moña”, y de ahí les viene el apelativo.

Una determinada forma de vestir y de llevar el cabello, el uso de ciertas prendas, algún tatuaje, una jerga, un modo de caminar y de gesticular, un sistema de señales (aparatosas, aunque generalmente inofensivas) para intercomunicarse, y, sobre todo, el reguetón como bandera, única preferencia artística y modelo de comportamiento existencial. Esta es, en síntesis, la moña que identifica a los “moñeros”.

“Enyerbado”, en cambio, es todo lo que los “moñeros” consideran fuera de onda, feo, ridículo, decadente, contrario a sus gustos. Por ejemplo, el régimen, no sólo en su conjunto, como entidad de poder, sino mediante cada uno de los individuos que lo representan, incluso en la suma de sus proyecciones públicas: discursos, consignas, preceptos ideológicos, planes, normas, leyes, instituciones…

No es que los “moñeros” estén contra el régimen, es algo peor, si bien no para el régimen, al menos para los propios “moñeros”: no están a favor ni en contra, lo desestiman, lo repelen igual que a un mal olor o a una enfermedad congénita, asumiendo que es inevitable y resignándose a sufrirlo, aunque sin aceptarlo.

Pero al mismo tiempo, tampoco manifiestan simpatía por algún otro tipo de gobierno o de sistema político. El concepto de civilidad, las tradiciones, la cultura, o fundamentos tales como la democracia y el patriotismo no pintan nada en sus expectativas. Debe ser porque los ven como abstracciones sin beneficio palpable, y sin moña.

Producto en serie de la ingeniería doctrinaria del régimen, los “moñeros” fueron diseñados para no discurrir. Entonces resulta natural que ahora reediten la consabida leyenda del monstruo de la cara cosida, que empieza por liquidar a su creador para liberarse y luego seguirá aplicándosela a todo el que se cruce en su camino. Son nuestro Frankenstein con moña. Sólo que con la moña enyerbada.

Lo malo es lo que le cuelga. Porque no estamos en una película de horror, sino ante algo quizá más temible, ya que resulta mucho menos previsible: el futuro de Cuba.

El dilema de Cuba es la necesidad imperativa de acudir a créditos de corto plazo.

Sunday, July 5th, 2009

  LA HABANA. (Reuters) – Cuba necesita “balancear la economía” y promover la eficiencia y la búsqueda de ingresos externos ante el impacto de la crisis internacional, que ya le está afectando, opinan varios economistas de la isla citados hoy por el periódico oficial Juventud Rebelde.

“Hay que hay trabajar para balancear la economía y buscar internamente todos esos mecanismos que promuevan la eficiencia y los ingresos externos de forma más acelerada”, indicaron los especialistas en un análisis de la situación que enfrenta la economía de la isla.

El artículo advierte que la principal vía de transmisión de la crisis a la realidad cubana es “la comercial”, y que las fluctuaciones de la demanda y la oferta de bienes y servicios y de sus precios, así como la contracción de los créditos, gravitan sobre la vida diaria y la actividad económica en la isla.

El ministro de Economía y Planificación, Marino Murillo, uno de los consultados, señaló que la crisis “ha complicado la obtención de facilidades de precios y fuentes crediticias”, pero aseguró que “nadie va a quedar desprotegido”, aunque “inevitablemente” se van a sentir las restricciones en el consumo.

Murillo indicó que la factura por la importación de alimentos “todavía es muy grande” y puede ser reducida.

Cuba compra en el extranjero más del 80 por ciento de los víveres que consumen sus 11,2 millones de habitantes, lo que cuesta entre 1.500 y 1.600 millones de dólares al año, según datos oficiales.

En opinión del viceministro de Economía y Planificación, Julio Vázquez Roque, los ingresos “han disminuido” y ha sido necesario reajustar el plan de crecimiento, lo que implica reducir consumos como el de la energía eléctrica y los combustibles.

“El país no puede sacar más del bolsillo de lo que le entra”, la capacidad inversionista “puede decrecer” y, “de hecho, ya la estamos reduciendo conscientemente, porque hay que concentrarse en lo imprescindible”, apuntó el funcionario.

Uno de los principales problemas que ven venir los economistas cubanos es que el país tiene necesariamente que acudir a créditos de corto plazo con los proveedores para el comercio y, si no se retoman nuevos préstamos mientras se pagan las deudas pendientes, se podría contraer su capacidad para importar.

Para el analista del Centro de Estudios de la Economía Cubana, Omar Everleny, la eficiencia es una de las “cuestiones medulares” para amortiguar la crisis.

Everleny recomienda no comprar lo que se pueda producir en la isla y aplicar un proyecto de desarrollo industrial y agrícola centrado en productos exportables.

El Gobierno que preside el general Raúl Castro tiene actualmente como políticas estratégicas aumentar la producción de alimentos y reducir el consumo energético, con el objetivo de paliar los efectos de la crisis.

Este año Cuba ha visto deterioradas sus fuentes de divisas (productos como el níquel y servicios como el turismo) y las autoridades económicas han revelado que el crecimiento económico del 6 por ciento anunciado para 2009 se prevé ahora entre un 2,4 y un 2,5 por ciento.

Web pro-castrista española la emprende contra el diario ABC Sevilla

Sunday, July 5th, 2009

Por Máximo Tomás

 SEVILLA. (AGENCIAS)- El portal de internet Cubainformación, parte de un grupo de comunicación con televisión y medio impreso, ha colgado varios vídeos en internet en el que carga contra ABC de Sevilla por su «manipulación» con respecto a las supuestas campañas de solidaridad llevadas a cabo desde el Ayuntamiento de Sevilla -envío de fondos a Cuba, básicamente, o a Nicaragua y a organizaciones filocomunistas de Colombia-.

Dicho portal, no obstante, no se realiza en Cuba, pese a su denominación y presentación, sino en España. Concretamente lo hace el llamado Movimiento de Solidaridad con Cuba, creado por el área de comunicación de Euskadi-Cuba, asociación de amistad con Cuba en el País Vasco.

Cubainformación fue aprobado, además, como proyecto de sensibilización en la convocatoria 2006 del Fondo de Cooperación y Ayuda al Desarrollo de la Dirección de Cooperación al Desarrollo del Gobierno Vasco (que entonces dirigía el PNV), que ha subvencionado su diseño y puesta en marcha.

Dinero público, a fin de cuentas, usado para cargar contra un periódico, en este caso ABC. Colabora con esta publicación, según consta en la web, la Asociación de Amistad con Cuba «Bartolomé de las Casas», precisamente de Sevilla.

El discurso que aparece en los vídeos es calcado al usado insistentemente por el portavoz de IU en el Ayuntamiento de Sevilla, Antonio Rodrigo Torrijos, así como el de esta formación en Sevilla durante el momento álgido de sus críticas a este diario tras las informaciones publicadas en torno a la macrosubvención de 990.00 euros desde una delegación de IU a la Fundación DeSevilla para «proyectos humanitarios» en esos destinos. IU, de hecho, es la clara instigadora de estos vídeos, llenos de recortes de prensa -aunque no sólo de ABC sino de más medios a los que no se nombra- y de imágenes del propio Torrijos dando ruedas de prensa.

Aparecen también otros «destacados» de esa formación en la capital andaluza, como el ex concejal Francisco Manuel Silva.

Los argumentos usados son idénticos a los expuestos por el portavoz de IU en comparecencias y en la conferencia que éste dio en una facultad sevillana contra la «campaña de manipulación de ABC».

Con nombres y apellidos

Expone esta publicación en internet que ABC de Sevilla «difama basándose en mentiras» y que, como «brazo mediático de la derecha de la ciudad», va «contra todos los movimientos de solidaridad entre los pueblos» y la «ayuda a los más necesitados» que parte de las arcas públicas.

Señala incluso a varios periodistas de ABC con nombre y apellidos -hasta la imagen se acerca estratégicamente a estos nombres cuando se muestran las publicaciones- y reflexiona en torno a la «campaña» para «ocultar la verdad».

Se ejemplifica esto señalando que «en su despectivo argot», ABC «llama dictadura al gobierno cubano». Y todo para lanzar «una campaña» que cree «una corriente de desconfianza y sospecha acerca del destino de los fondos municipales de cooperación».

Pide Cubainformación, de hecho, una «reforma mediática» -así titula uno de los vídeos- para «eliminar los latifundios en los medios», que «disparan con mentiras por munición contra cualquier espacio de solidaridad que cuestione el sistema capitalista global».

Abogan, de hecho, por la eliminación de medios que sean contrarios a su ideología socialista-comunista, pese a quejarse anteriormente de la «censura de las respuestas u opiniones críticas», que, a su entender, realiza ABC de Sevilla.

«Al igual que los latifundios agrarios son eliminados con justas reformas agrarias, a los latifundios mediáticos sólo se les podrá combatir si se aboga y se lucha por una profunda y radical reforma mediática».

La web alude también a la ONG colombiana Redvivir, donde fue a parar una importante subvención de Sevilla, organización a la que defiende por ser «víctima de la ultraderecha» de ese país.

El 4 de julio

Sunday, July 5th, 2009

Por Oscar Espinosa Chepe

LA HABANA. El aniversario 223 de la firma de la Declaración de Independencia de Estados Unidos se conmemoró el  sábado.

El documento fue redactado principalmente por Thomas Jefferson entre junio y julio de 1776 y ratificado por el Congreso Continental el 4 de julio.

Aunque han pasado más de dos siglos desde su proclamación, los principios establecidos por los padres fundadores no sólo han permanecido y se engrandecido ante el pueblo norteamericano, sino que la Declaración se convirtió en uno de los documentos fundamentales para todas las personas que en el mundo luchan por la libertad y los derechos humanos.

Su grandeza rebasó las fronteras estadounidenses para convertirse en referencia de la humanidad.

Jefferson escribió sobre sus principios: “Afirmamos que estas verdades son evidentes por sí mismas”, y la Declaración recoge que “todos los hombres han sido creados iguales; que su creador los ha dotado de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están los de la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

Que, para garantizar estos derechos, se han instituido gobiernos entre los hombres, que derivan sus justos poderes del consentimiento de los gobernados; que cada vez que alguna forma de gobierno impida la realización de estos fines, el pueblo está en su derecho de alterarlo o suprimirlo, y de instituir un nuevo gobierno, poniendo sus fundamentos en tales principios y organizando sus poderes de la forma que les parezca más conveniente para la consecución de su seguridad y su felicidad”.

Como han dicho muchos ilustres pensadores y analistas, este párrafo resume de manera magistral la filosofía de la democracia, a la cual nunca antes se había dado una expresión tan clara y elocuente.

Los enemigos de Estados Unidos desde aquella fecha señalan que la Declaración no se cumplió en todo su alcance, que persistió la desigualdad entre ricos y pobres, entre hombres y mujeres y por motivos de raza, continúo la discriminación del negro.

Pero el hecho de que una sociedad no esté totalmente a la altura de un ideal, no niega ese ideal, y la doctrina de la igualdad, una vez proclamada, actúa como un fermento en el pensamiento humano.

De hecho Jefferson reconoció la existencia de las desigualdades en la América de su tiempo y dejó para la posteridad la solución de determinados problemas, imposibles de solventar a la altura de su época.

A 223 años de la proclamación de la Declaración, ha sido una constante en la sociedad norteamericana la búsqueda de solución a sus dificultades.

La esclavitud fue abolida a mediados del Siglo XIX y sus lastres se han ido solucionando, sin obviar que debe continuar el proceso de igualdad de derechos. Si hay un país donde prensa, literatura, cine y arte en general son sumamente críticos de su entorno es Estados Unidos.

 Uno de los máximos exponentes de esa manera de actuar es el genial Mark Twain. Esto ha servido para exponer y diagnosticar continuamente los lados oscuros de sociedad, y aclararlos.

Este aniversario se cumple en condiciones especiales, cuando hace unos meses el pueblo eligió un Presidente afro-norteamericano, dando al mundo un ejemplo de tolerancia y racionalidad. Ciertamente, Barack Obama, en modo alguno fue elegido por ser negro, sino por ser el mejor candidato. Hoy, este mandatario ha abierto una nueva época de avance para su nación

No existe en el planeta actualmente un dirigente con su carisma y prestigio, ganado a base de respeto estricto a los principios, ideas progresistas y capacidad de comunicación.

En esta ocasión, la conmemoración de la firma de la Declaración de Independencia de Estados Unidos se realiza en un momento de cambios en la sociedad norteamericana, que deja atrás errores cometidos y con determinación encamina el rumbo hacia una renovada prosperidad y preocupación por los más necesitados mediante el rescate de principios que nunca debieron dejarse a un lado. ¡Felicidades al hermano pueblo norteamericano!