Archive for July 11th, 2009

Aplazado 24 Horas el Lanzamiento del Endeavour…

Saturday, July 11th, 2009

EE.UU. (NASA)-  Los responsables de la NASA han decidido aplazar 24 horas el lanzamiento del Transbordador Espacial Endeavour para poder examinar detalladamente el transbordador y asegurarse de que ninguno de sus sistemas ha sufrido algún tipo de daño tras la fuerte tormenta del viernes por la tarde. Varios rayos cayeron sobre la zona de lanzamiento del Endeavour, aunque ninguno impactó directamente contra el transbordador ni los tanques de combustible. “Queremos asegurarnos de que todos los sistemas están al cien por cien,” dijo Mike Moses, responsable de las operaciones de prelanzamiento del transbordador. Así pues, y si todo se encuentra en perfectas condiciones, el Endeavour está programado para despegar mañana domingo a las 23:13 GMT.

La Misión STS-127 continuará con la construcción de la Estación Espacial Internacional. Durante los cinco paseos espaciales programados para los 16 días de misión, los astronautas instalarán el último de los tres segmentos del módulo laboratorio japonés Kibo. Además, se llevará a cabo la instalación de una plataforma exterior donde se podrán exponer experimentos científicos en el espacio. La tripulación de la misión estará formada por el Comandante Mark Polansky, el Piloto Doug Hurley y los Especialistas de la Misión Dave Wolf, Christopher Cassidy, Tom Marshburn, Julie Payette y Tim Kopra. Éste último viajará a la ISS a bordo del Endeavour para sustituir a Koichi Wakata y formar parte como Ingeniero de Vuelo de la Expedición 20 a bordo de la Estación Espacial Internacional.

 

Respuesta necesaria a Norberto Fuentes

Saturday, July 11th, 2009

Por Frank Correa

 

Hace unos días, mientras hurgaba en los vastos laberintos de Internet, encontré un artículo del escritor cubano exiliado Norberto Fuentes, donde confiesa que le resulta difícil hablar de la poeta y periodista independiente Tania Díaz Castro.

Acababa de leerme Dulces guerreros cubanos, escrito por Fuentes, donde el autor exorciza sus vínculos con los altos dirigentes de la revolución cubana, libro que tuve que leer varias veces por el caudal informativo que encierra. Incluso permanecí sobre algunos párrafos días enteros, como un forense cuando escudriña los restos de un cadáver. Intentaba comprender qué mueve a los hombres hacia las actitudes mezquinas y creo que lo conseguí con ese libro.

En cambio, el artículo que nos ocupa, escrito por Fuentes sobre la colega Tania Díaz Castro, me resultó falto de ingredientes, aderezado a la carrera, o en el mejor de los casos, mal cocinado. Para los que visitamos la casa de esta periodista en Santa Fé, para los que leemos sus artículos y crónicas en Cubanet y aún permanecemos en Cuba, no la vemos desorientada, ni triste y menos, deshecha o desvencijada. Todo lo contrario. Su voz es alta, sus análisis contritos y sus denuncias son efectivas. Su lucha contra la inoperancia del sistema socialista y su decadencia le sirve a ella y a todos nosotros como guía para nuestro trabajo periodístico.

Norberto Fuentes me incitó a hurgar en la verdadera historia de esa llamada quebrantadura de Tania Díaz Castro ante las huestes comunistas y el aparato de la Seguridad del Estado, que la obligó un día del 1988 a renunciar a su lucha pacífica como Secretaria General del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, del cual fue fundadora, junto a Ricardo Boffil y otros viejos luchadores.

Interrogué a Tania, quise saber por qué se quebró como una rama de árbol, por qué alzó su voz contra sus compañeros, por qué se sentó ante una cámara de televisión y se dejó emplear en uno de esos programas con propósitos desmoralizantes, producidos por la Seguridad del Estado.

En primer lugar, Tania me aclaró que es cierto que se quebró luego de permanecer seis meses encerrada en las tapiadas de Villa Marista, amenazada con veinte años de cárcel, mientras sus hijas menores de edad quedaban solas en casa. Que si alzó su voz no fue contra los viejos fundadores de su organización, sino contra los disidentes de última incorporación, quienes emigraron rápidamente y nunca más levantaron su voz en el exilio a favor de los Derechos Humanos, como por ejemplo, Mercedes Parra, Pablo Roberto Pupo, Lidia González, Rita Fleitas, Gladys Padilla, Cecilia Romero Acanda, Hemérita Helejalde y algunos otros.

–Es duro hablar de esas cosas — me dijo Tania, con la mirada perdida, como si rememorara aquellos tiempos –. Es la primera vez que lo hago.

Por último, me aclaró que nunca pensó, mientras era entrevistada por los coroneles de la Seguridad, que se trataba de un programa de televisión, algo que conoce muy bien Norberto Fuentes. Y que jamás pidió a sus viejos amigos, como por ejemplo, Heberto Padilla, Reinaldo Bragado, Adolfo Rivero Caro y Ricardo Bofill que intercedieran por ella para que su retorno al Movimiento de Derechos Humanos fuera aceptado.

Tania Díaz Castro regresó de donde su corazón nunca había salido. Así me dice y yo le creo, porque esta mujer, ya con setenta años y decidida a morirse en su tierra, me asegura que nunca le han gustado las mentiras.

Un periódico llamado Abuela

Saturday, July 11th, 2009

Por Tania Díaz Castro

 

A ningún empresario serio se le ocurriría fundar un periódico y ponerle de nombre el apócope de abuela, así se haya llamado un barco de su propiedad o su abuela le hubiera dejado una fortuna. Pero en Cuba pasan cosas muy curiosas. Basta saber que el periódico nacional, órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista se llama Granma -”abue” en inglés, el idioma del enemigo sempiterno.

El periódico Abue -lo prefiero en español- fue fundado el 4 de octubre de 1965 por orden de Fidel Castro, el hombre que ha permanecido en el poder mucho más años que Julio César, Calígula, Hitler, Stalin, Franco y Pinochet, cuando desapareció de un plumazo al conflictivo periódico Revolución y el de los comunistas, Hoy. Blas Roca, el director de este último, quizás por estar enfermo y cansado, sin hacer la más mínima resistencia, se dejó arrebatar su tan luchado y vilipendiado órgano de prensa.

Escribir brevemente la historia de Abue es difícil. El 23 de mayo de 1990, cuando comenzó a desplomarse el socialismo soviético, un artista se defecó sobre uno de sus ejemplares durante la inauguración Objetos de cultura, en los salones del Centro de Desarrollo de las Artes Visuales de La Habana. Al día siguiente nada se dijo en sus páginas. Mucho menos que la Exposición se cerró violentamente el mismo día de su inauguración, con la ayuda de la policía.

En la longeva historia de Abue ha habido muy pocos enfrentamientos ideológicos. El único que recuerdo es el del 3 de noviembre de 1990 con la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba con motivo del Premio Caracol. Días después, el 17 de diciembre, experta en dar malas noticias, anuncia en su página principal la eliminación de los mercados paralelos, de los que se valía el pueblo para comer. El 17 de febrero del siguiente año, por primera vez reconoce que a pesar de más de treinta años de socialismo, Cuba es todavía un país agrícola subdesarrollado.

A comienzos de este año, Abue falló en grande. El 16 de enero, muchos de sus ejemplares circularon con páginas tan manchadas de negro que impedía su lectura. En una nota de la Dirección se calificó de gravedad técnica al asunto y separaron de su puesto de trabajo al responsable de esa negligencia. Días después, el 28 del mismo mes, apareció en su primera página la bandera cubana, pero sin estrella. Se debió, según la nota publicada, a un lamentable error de compatibilidad técnica. Por distribuirse ese día el periódico, fueron amonestados el subdirector y el jefe de producción. El 20 de febrero, vuelve Abue a equivocarse. En la página 13 de ese día escribió que Estados Unidos ha gastado en los últimos 18 años 500,000 millones de dólares para mantener TV y Radio Martí. La cifra verdadera era 500 millones. Días más tarde Abüe se disculpa en otra nota de la Dirección.

En la Biblioteca Nacional es tan difícil adquirir un viejo ejemplar de Abue como cualquier otro periódico o revista de los años de la República. Es que la pobre anciana de papel ha dicho cosas que no conviene recordar. Por ejemplo, cuando Fidel Castro llamó a Mao Tse-tung “monarca absoluto, fascista y viejo senil” en las páginas del 13 de marzo de 1966 o cuando hace apenas tres años publicó que La Habana es la capital más sucia del país.

Tomar notas

Saturday, July 11th, 2009

Por Jorge Olivera Castillo

Ricardo Martinelli ha tomado posesión como presidente de Panamá. Su antecesor Martín Torrijos, de tendencia socialdemócrata, aceptó la derrota en las urnas sin contratiempo alguno. Cumplió con lo estipulado en la Constitución al pie de la letra. Por fortuna, durante su mandato no quiso sumarse a la comparsa bolivariana comandada por Hugo Chávez.

Entronizar el llamado socialismo del siglo XXI en todos los países comprendidos entre el Río Bravo y la Patagonia es el más caro anhelo del caudillo venezolano. Con delirio y pasión infatigable, el ex militar devenido en cuasi dictador, ha creado el ambiente necesario para propagar sus ideas de redención para las clases más pobres. Para lograr sus fines, acude al discurso de barricada contra los Estados Unidos, demoniza a sus opositores internos, compra conciencias en ultramar con barriles de petróleo y confisca bienes a los propietarios que no se adhieran a sus postulados tendientes a crear un país bajo el dominio absoluto de un solo partido. Todo como parte de una escenografía por medio de la cual es posible imbricar el sainete con la tragedia. Chávez dirige y actúa, canta y amenaza, declama y vitupera sin comedimientos.

Bolivia, Nicaragua, Ecuador y Cuba conforman las principales piezas del eje continental que busca sacar del olvido las ideas bolcheviques y adaptarlas al contexto geopolítico regional.

Quieren, a toda costa, abrir un frente de hostilidad permanente contra la democracia representativa y darle un vuelco a la historia a favor de una entelequia que huele a fascismo, aunque se trate de vender el producto como algo esencial para reestructurar la sociedad y eliminar la diferencia de clases.

El socialismo del siglo XXI, es la coartada en una trayectoria inspirada en La Habana y que encuentra en Chávez la personalidad, tal vez no idónea, pero sí con la suficiente ambición, voluntad y poseedor de los recursos para poder llevar adelante el proyecto de expansión de una izquierda revolucionaria que bien podría despertar a medio y largo plazo sentimientos contrarios a lo que se promulga a diestra y siniestra.

Apostar por el radicalismo, sin calibrar con lógica y sentido común los objetivos a alcanzar, es uno de los caminos hacia el fracaso. Poner en el colimador a la clase media y alta como dos de los más acérrimos adversarios, no es una actitud que promueva el aplauso. Asestarle un puntapié a la libertad de expresión y a otros derechos fundamentales tampoco es un asunto para observar con indiferencia o con una sonrisa de oreja a oreja.

Martín Torrijos llegó un día a la presidencia de Panamá y se fue en buena lid. Martinelli, perteneciente a las filas de la centroderecha, recibe el mandato juramentando lealtad a la Carta Magna que especifica la imposibilidad de reelegirse en dos períodos consecutivos. Es decir que solo puede gobernar durante 60 meses.

Esteban Lazo, uno de los vicepresidentes del Consejo de Estado cubano, fue el representante que las máximas autoridades de la Isla decidieron enviar a la investidura de Martinelli. Haría falta que tomarán nota de esta necesaria alternancia en el poder y de una vez decidieran desmontar las estructuras totalitarias.

Esa alianza con Chávez y compañía traerán nuevos lodos. No hay que ser un erudito para anunciarlo con la mayor certeza del mundo. Tanto maestros como discípulos de la escuela dictatorial cuya cátedra está en La Habana, se embarcan en una docencia funesta.

La perseverancia en este caso no es sinónimo de virtud, más bien viene asociada con la insensatez o la locura. No importa que Martinelli sea un defensor de las ideas conservadoras. Su gestión tiene marcada la fecha de vencimiento.

Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa miran con envidia el medio siglo de la revolución cubana. Por eso es que poco a poco han ido armando el tinglado en sus respectivos países para hacer la boda con el poder absoluto.

En las noches antes de irse a la cama con discreción y delicadeza, no se olvidan de practicar el archiconocido compromiso: hasta que la muerte nos separe.

Derecho a espiar

Saturday, July 11th, 2009

Por José Antonio Fornaris

Tras la anunciada decisión el día 15 de junio de la Corte Suprema de Estados Unidos de no revisar el caso de los “Cinco Héroes Cubanos” (espías presos desde hace más de diez años en ese país), se ha producido un desfile de declaraciones de ONGs radicadas en la isla.

Los medios han reflejado de forma diaria, como en una carrera de relevo, una de esas declaraciones. La secuencia sólo fue interrumpida para clamar por Manuel Zelaya y sus seguidores tras el golpe de Estado en Honduras.

Entre las ONG que han realizado su declaración, se encuentran: los Comités de Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas, el Consejo Nacional de Iglesias, la Unión de Periodistas de Cuba, la Asociación de Agricultores Pequeños, la Asociación Cultural Yoruba de Cuba, la Central de Trabajadores de Cuba y varias otras.

Todas las declaraciones tienen más o menos el mismo corte y los argumentos son casi idénticos: la Corte Suprema ha cometido una infamia, ha cedido a la demanda del gobierno norteamericano, continuaremos reclamando la libertad de nuestros Cinco Héroes. Y el imperio descarga en nuestros cinco antiterroristas cubanos su impotencia por no haber podido destruir la Revolución.

Se podían haber ahorrado, lo digo sin ironía, el esfuerzo. Si hubieran redactado una sola nota y se les hubiera indicado a los máximos representantes de ese grupo de organizaciones que la firmaran, hubiera sido igual. De todas formas, en todo el planeta se sabe que en Cuba no existen verdaderas ONGs reconocidas oficialmente.

Por su parte, Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular -lleva tiempo que nada más que habla de los “Cinco “Héroes”. Quiere responsabilizar a Barak Obama con el asunto.

“El Presidente Obama puede y debe retirar los cargos falsos en contra de nuestros compañeros. El mandatario estadounidense tiene la faculta de poner fin a la injusticia”, asegura Alarcón.

Desde que Fidel Castro afirmó hace un poquito más de un lustro en un acto público: “Sólo les digo una cosa, volverán”, La Habana ha desarrollado una desenfrenada campaña propagandística a favor de sus cinco espías.

En ese maremágnum, una de las frases más utilizadas es: “Los cinco jóvenes antiterroristas prisioneros políticos del imperio”. Parece que en las cárceles de Estados Unidos la gente no se pone vieja, porque el menor de ellos tiene 43 años.

Detrás del miles de veces repetido, “Son inocentes, libérenlos”, hay mucho más que el presumible deseo de que sean puestos en libertad. El objetivo, no es tan difícil percibirlo, es lograr el reconocimiento al derecho, implícito o explícito, de espiar en Estados Unidos.

La pretensión a simple vista pudiera parecer una locura, pero cuando se reconoce que los agentes estaban infiltrados en “organizaciones contrarrevolucionarias” con existencia legal en Estados Unidos para presuntamente evitar acciones terroristas contra Cuba, y que por lo tanto son inocentes, lo que se exige es una patente de corso para esa actividad. Pero no hay indicios ni existen antecedentes que entre adversarios o enemigos algo semejante a eso, haya sido admitido. Eso de un santuario para espías en una sola orilla no se ha visto ni en la ciencia ficción.

Y así las cosas, fuera de la imagen creada por la propaganda, en la vida real, “el volverán” para los cinco “jóvenes” va a demorar bastante.

Crisis revolución permanente

Saturday, July 11th, 2009

Por Juan González Febles

 

El teórico marxista y revolucionario profesional ruso-judío, León Trotsky, esbozó por primera vez la tesis que denominó ‘revolución permanente’. Las tesis y teorías trotskistas chocaron dramáticamente con las posiciones sostenidas por Stalin. Este terminó por asesinar a Trotsky y por combatir de forma tenaz y sistemática a sus teorías a las que calificó como ‘revisionistas’ y de forma más concluyente, contrarrevolucionarias.

El castrismo nunca fue marxista. Tampoco fue un cuerpo de ideas dotado de elementos o herramientas de carácter filosófico. No fue tan siquiera un cuerpo estructurado de ideas, organizado de forma coherente. Se trató de lo que se improvisó sobre la marcha para retener el poder. En unos casos contramarchas, en otros, algo efectista, espectacular, efímero pero de resultados prácticos inmediatos para sustentar la próxima consigna.

La dictadura cubana se inspiró en la revolución permanente trotskista y creo la crisis y confrontación permanente ciudadana. Nunca antes en la historia política cubana se lidió con un modelo político más cerrado a la voluntad ciudadana y dirigido de forma directa a la promoción narcisista de la personalidad del jefe de estado. Para ello, se alteró de forma artificial la vida de la nación y de cada ciudadano enfrentado a la crisis permanente, que crea un estado concebido a la medida del deseo personal del líder y de su élite.

Si la revolución fue un sofisma, la crisis devino su única realidad. Esta crisis entronizada desde 1959, postergó con carácter indefinido la realización de las metas personales y la búsqueda de soluciones individuales, para los cubanos durante cincuenta largos años.

Los recursos de la nación y el estado cubano, se orientaron a la proyección internacional del líder. Se dirigieron a la consecución de los planes faraónicos de un Fidel Castro, a quien la Isla de Cuba y el propio marxismo, siempre quedaron demasiado estrechos.

La llamada revolución cubana y su crisis permanente, ocultaron el hecho básico de que el régimen cubano nunca estuvo interesado en mejorar las condiciones de vida material del pueblo.

La crisis permanente cubana con sus recurrentes altas y bajas, representa el periodo más estéril e improductivo de la nación. Los cincuenta años de permanencia del régimen cubano, en términos temporales pueden ser comparados con los cincuenta y siete años de vida de la república democrática. El balance final es decepcionante.

Curiosamente, las ideas trotskistas convenientemente soterradas durante la era soviética, tuvieron su repunte con las mascaradas orquestadas más cerca en el tiempo, por el presidente bolivariano Hugo Chávez. En Cuba, tales ideas y la revolución permanente trotskista, fueron recibidas con entusiasmo por intelectuales de izquierda. Algunos entre ellos, tuvieron una mayor o menor participación en el promocionado show conocido como tormenta de e-mail.

La Isla ciertamente no fue grata para Trotsky o los trotskistas. Su asesino hizo una de las primeras paradas al salir de prisión en Cuba. Su madre, una agente de Stalin, dicen que fue cubana. El presidente Raúl Castro nunca ocultó sus simpatías por Stalin y su rechazo por Trotsky. Nunca llegó a comprender su discurso político, demasiado intelectualizado para su gusto.

Para concluir, los dos promotores más promocionados del trotskismo en Cuba, los hermanos Celia y Enrique Hart Santamaria, hijos del ideólogo castrista Armando Hart y de la heroína revolucionaria Haydee Santamaria, murieron juntos, en un extraño accidente de tránsito en La Habana.

En la actualidad, la revolución permanente continúa como sueño inalcanzable para los círculos trotskistas desperdigados a lo largo del mundo. La crisis permanente cubana se mantiene inamovible, sostenida por los mismos que la impusieron cincuenta años atrás.

Los ricos de Ravsberg

Saturday, July 11th, 2009

Por Luis Cino

 

En mayo de 2005, entrevistado por Elena Regoyos, el corresponsal de BBC Mundo en La Habana, Fernando Ravsberg, aseguró que reportaba libremente desde Cuba, sin más limitación que la de decir la verdad. Sólo lamentaba tener poco o ningún acceso a fuentes oficiales. Por lo demás, se cuidaba de mentir, exagerar o equivocar datos, para evitar que lo expulsaran del país.

Pero he aquí que los blogs, con la libertad y desenfado que otorgan, obran prodigios aún en los periodistas más avezados. Varias personas me han comentado que hoy el blog de Ravsberg resulta mucho más interesante que los habituales despachos que escribe desde La Habana hace 19 años. Creo que tienen razón. Por fin Ravsberg logró pasar por encima del hermetismo oficial, la paranoia de los disidentes y la manía cubana de la intolerancia de la que tanto se queja. Ahora en su blog de BBC Mundo, escribe historias de realismo mágico que por su fabulación y capacidad de generalizar lo insólito, harían palidecer al mismísimo Gabriel García Márquez.

El periodista uruguayo refiere casos de “cubanos residentes en la isla que financian a sus familiares en el extranjero”: una peluquera del Hotel Nacional que mantuvo a su hija mientras convalidaba su título de sicóloga en la Florida, el dueño de una cafetería que costea los gastos de un hijo que vive en España, la propietaria de una casa de alquiler habanera que envía mensualidades a su hija y su yerno para que puedan sobrevivir en Estados Unidos…

En “Pobrecitos los cubanos”, colocado en su blog el día 11 de junio, Ravsberg niega que la pobreza sea la realidad de la mayoría de la población. Afirma que el 50% de los cubanos gana ingresos en moneda dura además de su salario y que hay quienes “ganan mejores sueldos que los que se pagan en Miami”.

Desde que leí eso, me he hecho el firme propósito de conocer mejor a esa mitad de la población cubana que recibe moneda dura. A la mayoría de los que conozco que reciben remesas del exterior (de las que el Estado cubano roba un impuesto del 20%), casi todo se le va en comprar jabón, desodorante, aceite, detergente y algo de comida. Pasa lo mismo con los que cobran estímulos en divisas en sus centros de trabajo (generalmente menos de 20 cuc, que dejan de cobrar si tienen ausencias, llegadas tarde u otros incumplimientos).

Respecto a las remesas a la inversa, de aquí para allá, sólo conocía un caso. Pertenece a la ficción literaria: el travesti Fátima, del premiado cuento de Miguel Barnet, “El Parque de la Fraternidad”.

Pero Ravsberg, sin referirse a jineteras, dirigentes ni artistas famosos, dice conocer muchos cubanos adinerados. Un extravagante marido que, a pesar de que la atención médica es gratuita en Cuba, se dio el gusto de llevar a su esposa embarazada a parir a Miami y pagó 5 000 dólares por ello; él tenía más dinero en su dulce hogar en La Habana, al que regresaron felices a comprar pañales desechables para el bebé en las tiendas por divisas. Hay otro caso: el de un empresario privado que “logró reunir en su cuenta bancaria más de 3 millones de dólares.” ¿No habrá conocido Ravsberg al mecenas de pintores y dueño del súper paladar Hurón Azul antes que lo enviaran a la cárcel?

Supongo que con tales ejemplos, el Compañero Fidel, que tanto teme al enriquecimiento de los particulares, esté más disgustado que cuando Ravsberg en cierta ocasión tuvo la osadía de calificarlo como “el anciano presidente Castro”.

De cualquier modo, las autoridades deben haber tomado cuidadosa nota de uno que Ravsberg conoce y a quien, como dirían en mi barrio, el periodista uruguayo, aunque no revela su nombre, “lo echó palante” con el DTI. Se trata de un avispado comerciante cubano que tiene una empresa que importa mercancía china en contenedores y paga a un socio europeo para que aparezca como dueño nominal del negocio.

Me temo que con tantos conocidos entre el hampa de cuello blanco y el jet set de los macetas habaneros, Ravsberg esté a punto de tener problemas respecto a su corresponsalía en Cuba. No será por mentir ni por falsificar datos. Tampoco por generalizar las excepciones. En definitiva, a cierta prensa extranjera acreditada en La Habana, tanto como al régimen cubano y a otros gobiernos del mundo, les conviene que Cuba se parezca cada día más a cualquier otro país de América Latina. Sólo ocurre que las autoridades cubanas suelen sentir una enfermiza ansiedad por averiguar las fuentes y los protagonistas de las historias referidas a la acumulación ilícita de capital.