Kirchner jura en el Congreso de Argentina
Thursday, December 3rd, 2009![]()
BUENOS AIRES. (Reuters)- Con un revés electoral a cuestas y escasa popularidad, el ex presidente argentino Néstor Kirchner juró el como diputado con la mira en las presidenciales del 2011, para las que deberá cambiar su estilo confrontacional si quiere volver al poder.
En una sesión inicialmente tensa en la que por primera vez desde el 2003 la oposición logró quórum sin la presencia de la bancada oficialista, Kirchner llegó al Congreso vitoreado por simpatizantes.
En las afueras del Congreso, cientos de personas con pancartas que leían “Los mejores días siempre fueron peronistas” y “Kirchner 2011″ aplaudieron durante la jura del ex mandatario.
El ex mandatario, visto por muchos como quien mueve los hilos en el Gobierno encabezado por su esposa y sucesora, Cristina Fernández, intentará desde su banca reconstruir un liderazgo golpeado y renovar alianzas, en un difícil intento por allanar el camino hacia los comicios del 2011.
Analistas políticos afirman que para lograr sentarse nuevamente en el sillón presidencial el peronista Kirchner deberá cambiar su estilo de confrontación, algo que ven improbable.
También auguran un papel muy discreto para Kirchner en el Congreso, buscando evitar convertirse en el blanco directo de los ataques de la oposición.
“Kirchner está reconstruyendo el poder con mucha eficacia, pero sacrificando para ello su consenso. La gente no acepta ni quiere su estilo del conflicto permanente”, dijo a Reuters Rosendo Fraga, director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría.
“Su participación en el Congreso en términos de debate va a ser mínima o casi nula. No puede someterse a un debate muy fuerte porque lo van a tomar como centro de cualquier discusión que haya”, previó Roberto Starke, de la consultora Infomedia.
“Intimamente lo que quiere es definir las reglas de juego de las elecciones del 2011. Su objetivo de máxima sí es ser candidato a presidente”, agregó.
Kirchner sufrió un duro revés en los comicios legislativos de junio al perder en la provincia de Buenos Aires, el distrito más poblado del país sudamericano, ante al millonario Francisco de Narváez, un peronista disidente del oficialismo.
Con el tropiezo en las urnas, el oficialismo perdió también el control del Congreso, por lo que apresuró la aprobación de polémicos proyectos -como una ley de medios de comunicación y la reforma electoral- antes de que asuma el nuevo Legislativo.
La imagen del ex presidente también se ha debilitado de la mano de la de Fernández en los últimos meses, en medio de protestas de argentinos descontentos con la alta inflación y el creciente desempleo.
Su imagen positiva cayó hasta alrededor del 20 por ciento, según una reciente encuesta de la empresa Management & Fit, similar a la de Fernández. El matrimonio tiene además una imagen negativa en torno al 60 por ciento, según la misma encuesta.
Las turbulencias financieras mundiales impactaron fuertemente en la tercera economía de Latinoamérica, que enfrentó un período de desaceleración desde el último trimestre del 2008 hasta octubre, tras altas tasas de expansión desde el 2003.
Según analistas, el actual panorama traza un 2010 complicado para los Kirchner, en medio de ajustados ingresos gubernamentales y abultados vencimientos de deuda.
Y un recrudecimiento del malestar en el país empañaría aún más los planes presidenciales de Kirchner.
RIVALES
Durante su Gobierno, Kirchner se caracterizó por un estilo agresivo con el que defendió a capa y espada medidas para elevar el control del Estado en la economía, como las que fijaron controles de precios y restringieron exportaciones para frenar la inflación.
“Para intentar ganar la elección, tendría que cambiar este estilo y no va a cambiar”, dijo Fraga, para quien el vicepresidente devenido en opositor, Julio Cobos, es el político con mejor imagen y más intención de voto en Argentina “porque es el opuesto a Kirchner”.
Cobos, ex gobernador de la rica provincia de Mendoza, llegó a la vicepresidencia en el 2007, pero un año después tuvo un quiebre con Fernández cuando bloqueó en el Senado una controversial alza tributaria al poderoso sector agrícola.
Asimismo, las divisiones surgidas dentro del peronismo, que pusieron en jaque el liderazgo del oficialismo en el Congreso, seguirían siendo una piedra en el camino de Kirchner.
Actualmente, la pulseada se centra en quién se quedará con el control de la Cámara de Diputados y las principales comisiones, como la de Presupuesto y Hacienda.
El oficialismo dice que de no lograr el control se vería afectada la gobernabilidad de Fernández en los próximos dos años.
“Van a ser años donde se van a ir definiendo los perfiles y las ideas de la conducción futura hacia el 2011″, dijo el senador peronista José Pampuro a una radio.
El nuevo Congreso iniciará labores el 10 de diciembre.
