
SANTIAGO. (Reuters)- Un multimillonario de la derecha opositora vencería en las elecciones presidencial del domingo en Chile y en un reñido balotaje en enero podría poner fin a dos décadas en el poder del bloque de centroizquierda que derrotó al dictador Augusto Pinochet.
En su segundo intento por la presidencia, Sebastián Piñera, dueño de una fortuna de 1.000 millones de dólares según Forbes y que propone mayores incentivos a los privados, se acerca al primer triunfo electoral de la derecha chilena desde 1958.
La mandataria socialista Michelle Bachelet está terminando su período con la mayor aprobación ciudadana desde que en 1990 se iniciaron los gobiernos de la coalición Concertación, pero pese a las promesas de continuidad, su candidato, el ex presidente Eduardo Frei, corre segundo en las encuestas.
Piñera, de 60 años de edad, ha pedido una oportunidad para “demostrar que las cosas las podemos hacer mejor”, tras dos décadas de la Concertación en el poder, el bloque que recuperó la democracia y dio prosperidad al país, pero que ha sufrido desgaste y divisiones internas.
Frei, de 67 años y quien gobernó entre 1994 y el 2000, ha dicho que seguirá adelante con los planes de protección social que impulsó Bachelet para los chilenos de menores ingresos y que quiere extender a la enorme clase media.
“Creo que Piñera gana la elección. Eso significa una reorganización de la Concertación, eso significa un cambio significativo en la política”, dijo Marta Lagos, directora de la encuestadora MORI.
Aunque se trataría de uno de los mayores hitos en Chile desde el plebiscito de 1988, que dijo “no” a una continuidad de Pinochet, que murió en el 2006, y abrió las puertas a la Concertación, los chilenos -acostumbrados a las definiciones en balotajes- parecen más preocupados por las compras de Navidad.
“Después de 20 años que hemos estado en la izquierda, pasemos a la derecha a ver qué pasa”, dijo Sonia Alvarez, una secretaria, en el centro de Santiago.
La última semana de la campaña fue sacudida por la revelación de un juez de que el padre de Frei, el ex presidente Eduardo Frei Montalva, fue asesinado a inicios de 1982 por agentes de la dictadura que utilizaron toxinas mientras se recuperaba de una operación en una clínica de Santiago.
Observadores dicen que la revelación sobre Frei Montalva, que se alzaba como líder en contra de Pinochet, podría favorecer, aunque en forma menor, al oficialismo en las elecciones.
LUCHA VOTO A VOTO
La segunda vuelta, en la que se medirían Piñera y Frei, se realizará el domingo 17 de enero y clave serán los votos de un carismático candidato que marcha tercero en las encuestas, el independiente de izquierda Marco Enríquez-Ominami, hijo de un guerrillero asesinado durante la dictadura (1973-1990).
El diputado Enríquez-Ominami, quien ha criticado a “los dinosaurios” de la política y renunció al Partido Socialista -que junto a la Democracia Cristiana y radicales forman el bloque oficial-, ha negado la posibilidad de una negociación con Frei, pese a su rechazo a Piñera.
Un cuarto candidato, el independiente socialista Jorge Arrate, marcha más abajo en los sondeos de intención de voto.
Chile intenta ponerse de pie desde su primera recesión en una década, asestada por la crisis global, y Piñera ha planteado crear un millón de empleos aunque sus posturas empresariales podrían chocar con sindicatos y con un Congreso que posiblemente será más fragmentado.
“Si gana la derecha, la Concertación termina y la crisis va a venir en un ajuste de cuentas entre todos los partidos”, dijo Carlos Huneeus, director ejecutivo de Corporación CERC.
De todos modos, no se anticipan modificaciones de fondo en el modelo social de mercado vigente tras profundas reformas neoliberales decretadas durante la dictadura de Pinochet.
“Dado los fuertes pilares económicos que se forjaron en este país, no debería de haber un cambio en lo que es disciplina macroeconómica y las finanzas”, dijo César Pérez-Novoa, director ejecutivo de Estudios de la firma Celfin Capital.
Una proyección dada a conocer esta semana por la encuestadora CERC dio como triunfador en primera ronda a Piñera con un 44,1 por ciento, seguido por Frei con un 31 por ciento y más abajo Enríquez-Ominami con un distante 17,7 por ciento.
Sondeos, que ponen como vencedor a Piñera en el balotaje, indican que los partidarios de Enríquez-Ominami tenderían a favorecer más a Frei que a Piñera en la segunda vuelta.