Guerra por territorio de capo Juárez alienta violencia en México
Thursday, February 25th, 2010CIUDAD JUAREZ, México. (Reuters)- El rechazo de uno de los mayores capos mexicanos de la droga a ceder su territorio a cárteles más poderosos ha fomentado un incremento de asesinatos en la frontera con Estados Unidos que amenaza con rebasar la ofensiva antinarco del presidente Felipe Calderón.
Vicente Carrillo Fuentes, el jefe del cártel de Juárez con sede sobre la frontera con El Paso, Texas, está eludiendo una virulenta ofensiva del poderoso capo Joaquín “El Capo” Guzmán por el control de Ciudad Juárez, lo que ha convertido a esa urbe en uno de los sitios más violentos del mundo.
A pesar de dos años de ataques de los fuertemente armados sicarios de Guzmán contra Carrillo Fuentes, por el que Estados Unidos ofrece 5 millones de dólares de recompensa, el líder del cártel de Juárez ha cedido poco terreno.
Sus huestes han replegado con torturas y decapitaciones a sus rivales mientras continúan los envíos de toneladas de cocaína hacia Estados Unidos, de acuerdo con funcionarios antidrogas estadounidenses.
La guerra por las lucrativas rutas de la droga ha dejado más de 4,600 personas muertas en los últimos dos años en Ciudad Juárez y ha forzado al Gobierno a desplegar en ella a 8,000 militares y policías federales.
La creciente violencia amenaza con minar la confianza sobre la ofensiva antidrogas de Calderón .
“Vicente está todavía controlando las rutas de la droga en el corredor Juárez-El Paso”, dijo Michael Sanders, agente especial en Washington de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA). “El se mantiene como uno de los objetivos prioritarios de la DEA”, agregó.
La violencia ligada al narcotráfico, que ha dejado más de 18,000 muertos desde finales del 2006, preocupa a inversionistas extranjeros. Algunas empresas de Estados Unidos han frenado sus inversiones en Ciudad Juárez y el turismo en México también ha sido golpeado.
¿CAPO DEBILITADO?
Carrillo Fuentes, un entusiasta jinete que usa una red de ranchos ganaderos en el norteño estado de Chihuahua para almacenar envíos de cocaína colombiana, tomó el control del cártel de Juárez en 1997 luego de que su hermano Amado -apodado “El señor de los cielos”- murió en una cirugía plástica.
Funcionarios mexicanos antidrogas y medios en el país han descrito a Carrillo Fuentes, de 47 años y un devoto católico más discreto que su ostentoso hermano, como un capo debilitado por la atroz violencia en Ciudad Juárez.
Calderón también ha dicho que fue un gran golpe contra su organización cuando el año pasado soldados arrestaron en la Ciudad de México al sobrino de Carrillo Fuentes, Vicente Carrillo Leyva, acusado de ser el número 2 del cártel de Juárez.
Pero expertos en narcotráfico dicen que Carrillo Fuentes, apodado “El Viceroy” y que ocupaba un rol secundario en el cártel de Juárez cuando vivía su hermano, aún maneja alrededor de una quinta parte del negocio de las drogas en México, calculado en 40,000 millones de dólares al año.
Los especialistas lo acreditan como un capo disciplinado que ha huido de la justicia en los últimos 13 años, desde que falleció su hermano.
“Vicente no es un hombre presuntuoso, viste como vaquero y se mueve con pocos guardaespaldas. El habla con otros suavemente, pero no hay dudas de quién es el jefe”, dijo Charles Bowden, un especialista en narcotráfico en Arizona y quien tiene fuentes cercanas al cártel de Juárez.
