Reglas de juventud de Mariano Rivera
Monday, March 8th, 2010![]()
por Buster Olney
NUEVA YORK. (ESPN)- Hace más de medio siglo, Satchel Paige publicó sus “Reglas para mantenerse joven” en un artículo en la revista Collier.
Mariano Rivera tiene 40 años ahora, mientras escuchaba el recitamiento de dichas reglas en los vestidores de los Yankees, el panameño se rió de la peculiar lista y de la agudeza de Paige.
Las reglas de Satch para mantenerse joven
1. Evitar las comidas grasosas que afectan la sangre.
2. Si tu estómago te reclama, acuéstate y pacifícalo con pensamientos agradables.
3. Manten los jugos en movimiento al tintinear mientras te mueves suavemente.
4. Ve ligero con los vicios, como el de estar siempre en sociedad — la vida social no da tranquilidad.
5. Evita correr todo el tiempo.
6. Y no mires atrás — algo podría estar aumentando en ti.
A Rivera le gustó la lista, y cuando se le preguntó, el relevista –quien siempre ha seguido un régimen en su preparación, desde sus inicios como profesional– ofreció la suya.
Las reglas de Mariano para mantenerse joven
1. Debes descansar. Debes tener tus ocho horas de sueño. (Rivera dice que trata de asegurarse de estar dormido dos horas después de un partido.)
2. No alcohol, o alcohol ligero a lo sumo. (Rivera dijo que solía beber un poco cuando era joven pero ahora no toma nada.)
3. Corre todo el tiempo. Rivera hace de 10 a 12 sprints de línea a línea todos los días en el diamante. Cuando era joven, algunos lo vieron corriendo alrededor del jardín central durante prácticas de bateo, se convencieron de que Rivera era uno de los mejores jardineros centrales de la Americana.
4. Evita las comidas grasosas. “Sé lo que Satch dice ahí, simplemente no me siento bien cuando como esas cosas”.
5. Haz estiramiento a diario.
6. Respeta a otras de la manera en que quieres ser respetado y respeta al deporte. Y si haces eso, todo lo demás estará cubierto por si mismo.
7. Aparta algo de tiempo para otros (le encanta cuando los jugadores jóvenes le piden consejo.)
8. Trata de rezar a diario. “Tengo una conexión con el Grande”, dice Rivera, y no habla de George Steinbrenner.
Rivera ora en las mañanas la mayoría del tiempo pero se da cuenta que esa conversación se mantiene durante el día.
Rivera es el más grande relevista en la historia del béisbol, segundo en salvamentos y hay algo de canas asomándose en su cabello. Hace diez años, afirmó, ningún jugador joven le preguntaba nada, pero ahora, dice sonríendo, parece que se congregan en un círculo a su alrededor como niños.
No los puedes culpar; ¿quién no quería escuchar del tremendo Dalai Lama de las rectas, hablar del pitcheo, acerca de un compañero de equipo, sobre la vida?
“Al principio -los jóvenes- no me abordaban”, dijo Rivera. “Pero una vez que me conocen, mi personalidad — una vez que me abordan, vienen a mi con confianza. Quiero que puedan acercarse con cualquier pregunta. Me encanta. No me gusta, me encanta. Así es como puedes enseñar.
“Si el maestro no tiene la confianza de los estudiantes, ¿cómo les vas a enseñar”?
Rivera no está seguro de por cuánto tiempo más seguirá jugando — “Iré año por año”, dijo — pero sabe que está pasándola muy bien. “Tengo que estar saludable”, dijo. “Pero me encanta. Cuado no lo quiera, me retiraré”.
Mientras Rivera hablaba, el gran Yogi Berra asomó su cabeza por los camerinos. Le mencioné a Rivera que podría ver pasando el tiempo alrededor del equipo cuando se retire así como lo hace Berra, hablando con los jugadores y representando al equipo en algunos eventos.
Rivera, quien cree seguirá viviendo en Nueva York tras su retiro, estuvo totalmente de acuerdo con la premisa, y que seguirá siendo un miembro activo de la organización en su retiro.
Siente que cuando se jubile, después de plasmar una experiencia extraordinaria en el béisbol, quedará en deuda con el deporte, y le debe al béisbol el continuar ayudando a otros en el juego. “Creo totalmente en eso”, dijo. “No es justo que tu obtengas todo esto, como lo he hecho, y no regreses nada. Tienes que devolver”.
