
GAZA. (Reuters)- Militantes palestinos lanzaron el jueves su primer ataque letal con cohete a Israel en más de un año, causando la muerte de un trabajador tailandés, en un hecho que desafió al grupo Hamas que controla Gaza y llevó al Estado judío a amenazar con una poderosa respuesta.
El proyectil destruyó un invernadero cubierto de plástico en la comunidad de israelí de Netiv Ha’asara, una hora después de que la jefa de Política Exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, realizara una inusual visita de un alto diplomático a la bloqueada Franja de Gaza.
La funcionaria condenó el ataque, al igual que el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, que tiene previsto visitar la Franja de Gaza, Israel y Cisjordania el sábado y domingo.
Un grupo antes desconocido, Ansar al-Sunna, que se cree comparte la ideología de línea dura de Al Qaeda, se adjudicó la responsabilidad por el asalto, el primero lanzado desde la Franja de Gaza en causar la muerte de una persona en Israel desde el fin del conflicto en el enclave, en enero del 2009.
“Esto cruzó el límite, lo cual no puede ser aceptado por Israel. La respuesta israelí será apropiada. Será fuerte”, dijo a periodistas el viceprimer ministro Silvan Shalom.
Granjeros en la comunidad de Netiv Ha’asara afirmaron que la alarma de aviso de cohete sonó cerca de 20 segundos antes del impacto. No estuvo claro por qué el trabajador tailandés no llegó a tiempo hasta un refugio cercano.
ESFUERZO DIPLOMATICO
El ataque fue lanzado un día antes de que el Cuarteto de mediadores internacionales de Oriente Medio se reuniera en Moscú para discutir formas de reanudar las negociaciones de paz en la región, congeladas desde diciembre del 2008.
Pero el incidente podría tener mayor impacto en la política interna palestina que en el proceso de paz de Oriente Medio, el cual Hamas de rehúsa a apoyar y que se encuentra estancado debido a la política de asentamientos de Israel en tierras que los palestinos desean para formar su propio Estado.
El movimiento islámico Hamas, que capturó la Franja de Gaza en el 2007, ha estado pidiendo a otros grupos militantes que no ataquen a Israel, expresando su preocupación sobre una posible respuesta del Estado judío.
En los últimos meses, los denominados grupos Salafi, cuya agenda de “jihad” o lucha armada contra Occidente es contraria a los objetivos nacionalistas de Hamas, han estado desafiando al movimiento islámico con una serie de asaltos con bombas en contra de sus funcionarios e instalaciones.
Sin embargo, el viceministro de Defensa israelí, Matan Vilnai, dijo que su país considera responsable a Hamas por cualquier ataque transfronterizo porque el grupo radical controla la Franja de Gaza.
“Israel no está interesado en una confrontación militar pero no permitirá que sus ciudadanos sean atacados”, declaró Vilnai.
Asaltos similares desde la última gran ofensiva en Gaza han sido afrontados por Israel con redadas aéreas en contra de militantes palestinos o supuestas instalaciones de fabricación de armas.