Cubanos usan cada vez más la ruta mexicana para emigrar a EEUU

Lázaro Méndez recibió una llamada en medio de la noche para alertarle que habían robado su embarcación de un muelle de los cayos de la Florida. Sin saberlo, acababa de ser arrastrado al drama de los cubanos que intentan irse de su país a cualquier costo.

Méndez conectó su laptop y comenzó a seguir el rumbo de la embarcación mediante señal satelital. Observó cómo su querida “Tranquility” se detenía para reabastecerse de combustible en altamar y luego se encaminaba hacia Cuba.

La embarcación había pasado a engrosar la lista de lanchas pesqueras rápidas, con motores potentes, robadas en la Florida para ser usados en el contrabando de personas.

La Guardia Costera estadounidense prácticamente cerró la ruta que iba de Cuba a la Florida desde que se puso en vigor la orden de devolver a los cubanos interceptados en el mar, que no hayan pisado tierra.

Por ello, los cubanos pagan ahora entre 5.000 y 10.000 dólares a bandas que los transportan por mar a México y por tierra a Texas. Los contrabandistas pueden ganar hasta 250.000 dólares con un solo viaje, el costo de una de las lanchas.

El contrabando de cubanos a través de México ganó popularidad desde que la Guardia Costera estadounidense intensificó la intercepción de isleños que intentaban llegar directamente por mar a la Florida desde la isla.

Ahora la mayoría de los cubanos enfilan primero hacia México y luego se dirigen por tierra a Texas, donde son bien recibidos. El año pasado, 11.126 cubanos usaron esa ruta, comparado con los 1.055 que llegaron directamente a Miami y sus alrededores, según el Departamento de Seguridad Interior.

Méndez convirtió la recuperación de la embarcación en una verdadera cruzada personal. Terminó lidiando con algunas de las figuras del bajo mundo que han hecho de México la escala preferida para los cubanos que intentan llegar a Estados Unidos.

Los embarcaderos de la Armada mexicana en este tranquilo pueblo veraniego sobre el mar casi no tienen espacio para acomodar las lanchas de la Florida que son confiscadas. Durante una visita reciente, corresponsales de la AP observaron ocho embarcaciones super-rápidas, con un costo de hasta 250.000 dólares cada una y todas con registros de la Florida.

En un esfuerzo para frenar el tráfico de inmigrantes en la zona, el ministro de relaciones exteriores cubano anunció el domingo un acuerdo por el cual México se compromete a repatriar a los inmigrantes cubanos que lleguen a su suelo sin documentos.

Las autoridades mexicanas no ofrecieron comentarios sobre el tema, pero el ministro cubano Felipe Pérez Roque dijo que el acuerdo se firmará el lunes.

México sólo atrapa a una décima parte de los cubanos que llegan ilegalmente al país, y los arrestados se resisten poco porque están seguros de que serán liberados. Si México inicia deportaciones, es posible que muchos cubanos, y sus traficantes, respondan con más resistencia.

El robo de embarcaciones para usar en el tráfico de inmigrantes es tan frecuente que las compañías de seguros le exigen a los clientes de la Florida que instalen sistemas de rastreo mediante satélites.

Fue así que Méndez, personalidad radial de Miami conocido como “DJ Laz”, descubrió que su bote había sido robado: cada 15 minutos el sistema de posicionamiento global hacía llegar a la computadora señales que daban la ubicación de la lancha.

“Estuve pegado a la laptop todo el tiempo, siguiendo todos sus pasos”, declaró Méndez a la AP. Cuando se dio cuenta de que los ladrones se encaminaban desde Cuba a México – la ruta empleada por más del 90% de los cubanos que se van del país -, decidió que “había llegado el momento de subirme a un avión y recuperar mi bote”.

Con la ayuda de la policía mexicana, Méndez se acercó a los tripulantes de la embarcación en la Isla Mujeres, cerca de Cancún.

“Pasaron junto a mí. ¡Estaban usando mi gorra de pescar! ¡Mis gafas!”, relató Méndez. “Dieron cinco pasos y antes de que llegasen al extremo del muelle, estaban rodeados de ametralladoras”.

“Les mostré mi computadora y les dije ‘aquí robaron mi bote, estos son ustedes en el océano, aquí es cuando llegaron a Pinar del Río (en Cuba), aquí es donde recogieron a la gente, aquí es donde la dejaron”, agregó.

Méndez llevó su barco al atracadero policial y recibió una gran sorpresa.

“Anclé en el muelle federal y vi la cantidad de lanchas (confiscadas) que había allí. Conté 19″, dijo Méndez. Todas eran lanchas de pesca estadounidenses, rápidas, con tres motores de 900 caballos de fuerza.

En Isla Mujeres, otrora una plácida isla pesquera, popular entre los veraneantes, abundan hoy los relatos de lanchas caras abandonadas o incendiadas en el mar luego de descargar dos decenas de cubanos.

Las autoridades sospechan que en muchos casos, los contrabandistas le pagan a los dueños de las lanchas por el uso de las embarcaciones, y, si los contrabandistas son atrapados, los propietarios denuncian el robo para cobrar el seguro.

México tiene una actitud tolerante hacia los cubanos. Lo considera un tema humanitario y rara vez devuelve a alguien si es detenido.

La mayoría de los cubanos permanecen detenidos muy poco tiempo, a la espera de recibir una visa de tránsito de 30 días que les permite llegar a la frontera con Estados Unidos, pero esto podría cambiar, pues México desea mejorar sus tensas relaciones con Cuba. El ministro de relaciones exteriores cubano, Felipe Pérez Roque, tiene programada una visita para analizar el tema.

México también está molesto con la violencia generada por las bandas de traficantes.

En Cancún y sus alrededores fueron asesinados en años recientes muchos cubano-estadounidenses que se cree estaban involucrados en el contrabando de personas. Y cuando llegan a México, los cubanos a menudo quedan a merced de los temidos carteles de la droga, que ahora se dedican también a otras actividades, incluido el tráfico de personas.

En junio, individuos armados interceptaron un autobús del gobierno que transportaba 33 cubanos a una oficina de inmigración en el sur del país. Muchos de esos cubanos aparecieron luego en Estados Unidos.

En agosto, la Armada detectó un barco de contrabandistas y lo persiguió. Los tripulantes le prendieron fuego a la nave frente a las playas de Cancún, generando una distracción que les permitió nadar hacia la costa y escapar.

Los cubanos que se quedaron en la lancha saltaron al mar y nadaron hacia la costa o fueron rescatados por la gente de la playa.

“Ellos le prendieron fuego y los dejaron abandonados allí”, señaló el vicealmirante de la armada mexicana Carlos Angulo. “Si se ven en apuros, los abandonan”.

Pescadores y buceadores dicen que es bastante común encontrar lanchas abandonadas en las inmediaciones de Isla Mujeres, aunque es imposible saber si fueron usadas en el contrabando de personas.

“Son organizaciones despiadadas, a las que lo único que les interesa es ganar dinero”, afirmó el teniente Matthew J. Moorlag, de una unidad de la Guardia Costera estadounidense que coopera con la armada mexicana. “Hemos visto gente que tira a los cubanos por la borda y los obliga a nadar hacia la costa”.

“Principalmente, estas embarcaciones son robadas en la Florida”, dijo Angulo. Agregó que no hay dudas de que el negocio es manejado por cubano-estadounidenses. Indicó que los seis contrabandistas que su gente detuvo este año “se hacen llamar cubanos-americanos y traen sus identificaciones de residentes americanos”.

Las lanchas pueden cubrir los 190 kilómetros (120 millas) entre Cuba e Isla Mujeres en unas pocas horas.

“Estas lanchas son más rápidas que las de la Guardia Costera”, expresó Andy Lax, director de Guardian Mobility, una firma de San Francisco especializada en seguridad y rastreo. “Las compañías aseguradoras de la Florida no van a asegurar estas embarcaciones de alta velocidad sin aparatos de rastreo”.

Antes los cubanos llegaban mayormente en embarcaciones precarias, debilitados luego de pasar varios días en altamar, pero esa ya no es la norma. En 2007, la unidad de Angulo interceptó 26 embarcaciones precarias con cubanos a bordo y cinco lanchas modernas, pero en lo que va de 2008 su gente dio con 32 lanchas y con apenas seis balsas o botes modestos.

“Lo maneja una banda”, afirmó el pescador de Isla Mujeres José Sánchez, de 42 años. “Los traen a la isla, les cambian de ropa como si fueran un ciudadano común y corriente y los llevan a Cancún”, expresó.

De allí se dirigen a la frontera con Estados Unidos, donde deben presentar documentos de identidad y someterse a un control médico, tras lo cual son admitidos sin problemas.

Esta ruta es tan segura que se cree que las autoridades interceptan apenas el 12% de los cubanos que intentan llegar a Estados Unidos, y al final de cuentas los deja seguir su camino.

En 2007, México detuvo a 1.359 cubanos y les negó el ingreso a 209. Este año fueron detenidos 422 y ninguno fue devuelto, según el funcionario de inmigración Luis Alberto Molina.

Méndez, miembro de una familia de exiliados cubanos de Miami, dice que ya no hay patriotismo en todo esto.

“Lo triste, y lo digo yo, que soy cubano-estadounidense, hijo de cubanos y sé por lo que pasa la gente en la Cuba comunista, es que ya no se trata de ir a ayudar a los familiares de uno”, manifestó. “Ahora lo que quieren es hacer dinero a costa de esta pobre gente inocente. Y si me agarran, los tiro al agua y me salvo”.

 


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