Según la prensa agentes del servicio secreto español investigaban la isla sin autorización

ESPAÑA. (AGENCIAS)- Los agentes del Centro Nacional de Inteligencia de España (CNI, servicio secreto) que tuvieron que abandonar Cuba la semana pasada cuando investigaban a una veintena de miembros de la organización terrorista vasca ETA, no tenían autorización de La Habana para realizar sus actividades, informó este jueves el diario español El Mundo.

De acuerdo con la publicación, la inteligencia cubana no había recibido información oficial de la visita de los miembros del CNI.

Fuentes cercanas a los servicios de inteligencia españoles, citadas por el diario, dijeron que los agentes se habían desplazado a la Isla hacía apenas unos días. El viernes pasado fueron “invitados a abandonarla”.

“El problema básico, según estas fuentes, es que nadie informó a Cuba de la llegada de un grupo especial de agentes (…) De hecho, este grupo estaba al margen del despliegue que el CNI tiene en Cuba y que cuenta ya con el visto bueno diplomático del gobierno cubano”, indicó El Mundo.

El equipo de agentes españoles trabajaba en la elaboración de un “dispositivo especial sobre la colonia de miembros de la organización terrorista ETA que residen en la Isla”.

La operación incluía “un detallado seguimiento” de esa colonia, cuyos miembros están en Cuba tras un acuerdo al respecto entre los gobiernos de Fidel Castro y Felipe González en 1984.

El Mundo dijo que Cuba y Venezuela “son dos de las grandes preocupaciones de los servicios de inteligencia españoles, porque es donde se estima que la colonia etarra es más numerosa y peligrosa”.

Los servicios de inteligencia españoles “siempre han sospechado que la colonia etarra de Cuba mantenía buenas relaciones con miembros de los servicios secretos de Fidel Castro”, señaló el diario.

Este grupo es el más cerrado de todas las colonias de ETA existentes en América. Sus integrantes evitan relaciones con gente del exterior, añadió.

La publicación señaló que no hay un censo muy claro del número de integrantes. “En una ocasión el propio Fidel Castro habló de media docena de etarras, pero los servicios de inteligencia elevan la cifra a más de una veintena”, indicó.

Los militantes de ETA asentados en Cuba crearon un entramado de sociedades que aportaron beneficios a la organización, desempeñando labores de logística para ETA, dijo El Mundo. Pese a que tienen prohibido salir de la Isla, ello no les ha impedido durante años recibir a miembros de la banda que se desplazan desde México o Venezuela.


the attachments to this post:

cni1
cni1


No Comments so far.

Leave a Reply