Baja consumo en Argentina

Son los primeros síntomas percibidos por la prensa, todavía no reflejados por las estadísticas, en las que el país sudamericano ostenta casi seis años de ininterrumpida recuperación vigorosa tras el histórico derrumbe de 2002.
Las tiendas de ropa lanzaron sus liquidaciones un mes antes de la llegada del verano (austral), los automóviles nuevos exhiben precios 10% inferiores, televisores de última generación ahora cuestan casi la mitad que hace tres meses, según publica este domingo el diario Clarín.
Informa además que el precio de la carne bajó 7% en noviembre y que en la costa atlántica, principal destino turístico de los argentinos, el alquiler de temporada registra entre 15 y 20% menos reservas que un año atrás.
Crítica, por su parte, reporta que en los locales de ropa y calzado hacen rebajas de hasta 70% porque temen “la peor Navidad de los últimos años” y destaca que el transporte público tuvo en octubre 10% menos pasajeros que en el mismo mes de 2007.
“Lo que tenemos es un freno en el consumo y una no convalidación de los precios por los consumidores”, aseguró el economista Miguel Bein.
El experto vaticinó que la inflación terminará el año en 19,5% pero aclaró que ya está frenando a un ritmo de 12% anual, “que podría ser incluso menor: depende de la violencia con que se dé la desaceleración de la economía”, dijo.
Proveedor mundial de alimentos, las exportaciones de Argentina de materias primas agrícolas y productos agroindustriales representaron más de 50% de las ventas externas totales en 2007, pero la caída de precios de commodities encendió una luz roja también en ese sector y en sus proveedores.
Unos 1700 obreros del automotor perdieron sus empleos y 900 sufren suspensiones temporales en empresas que alegan estar abarrotadas de unidades sin vender, tras un año 2007 en que el sector produjo la cantidad récord de 544.600 unidades, de las cuales 316.291 fueron exportadas a 74 mercados.
La construcción mostró en octubre por tercer mes consecutivo un estancamiento, según datos oficiales.
En tanto, el gobierno peronista socialdemócrata de Cristina Kirchner anunció el martes un ambicioso plan de obras públicas por 21.000 millones de dólares que se pondrá en marcha en 2009, y la creación del ministerio de la Producción para fomentar el comercio exterior, del que se esperan más medidas.
“La prioridad es hacer todos los esfuerzos para mantener el nivel de actividad y, consecuentemente, el nivel de empleo”, dijo el sábado la ministra de Producción, Débora Georgi, al hablar en el aniversario de un instituto cooperativo en su primera aparición pública en su nueva función.
La funcionaria adelantó que trabajará al respecto “con todos los sectores: con la industria, los servicios, el comercio, el sector del campo y el turismo” aunque adelantó que no se prevé una reducción de las retenciones (impuestos a la exportación) que reclaman las empresas agropecuarias.
El gobierno envió al Congreso además un proyecto de ley de regularización tributaria y condonación de deudas, que contiene medidas de promoción del empleo y un plan de blanqueo de capitales que fue fuertemente cuestionado por la oposición y economistas.
