Funcionarios de EE.UU., discutirán con Corea del Norte comunista en Seúl, Tokio y Pekín

WASHINGTON. (Reuters)- Un equipo del Gobierno de Estados Unidos viajará a Seúl, Tokio y Pekín la próxima semana para discutir sobre Corea del Norte, pero no prevé visitar la pobre y aislada nación ni reunirse con sus funcionarios, dijo el martes el Departamento de Estado.

La delegación estará integrada por el representante especial de Estados Unidos para política sobre Corea del Norte, Stephen Bosworth; el funcionario del Departamento de Estado Sung Kim; y el miembro del personal del Consejo de Seguridad Nacional Daniel Russell.

El equipo visitará Seúl del 12 al 14 de septiembre, Tokio del 14 al 15 y Pekín del 15 al 16.

El portavoz del Departamento de Estado, P.J. Crowley, quien anunció el viaje, sugirió que Estados Unidos no tenía prisa por reanudar las llamadas conversaciones de seis partes, que buscan persuadir a Pyongyang de que abandone sus programas nucleares.

“Continuaremos con nuestras consultas con partes claves en este proceso, pero sugeriría, como lo hemos hecho en el pasado, que es Corea del Norte quien necesita hacer lo posible por crear un mejor ambiente para nuestro progreso”, dijo Crowley.

Las conversaciones, que se llevaron a cabo por última vez en 2008, involucran a Corea del Norte, Corea del Sur, China, Japón, Rusia y Estados Unidos.

Washington ve las capacidades atómicas de Corea del Norte, que probó artefactos nucleares en 2006 y 2009, como una amenaza para sus aliados Corea del Sur y Japón, además de como un riesgo de proliferación.

Las relaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte se han deteriorado desde que Obama asumió la presidencia. Sus asistentes están profundamente descontentos por la decisión de Pyongyang de conducir pruebas nucleares y de misiles el año pasado, además del hundimiento del 26 de marzo de la corbeta surcoreana Cheonan.

En el incidente murieron 46 marineros surcoreanos. Estados Unidos, Corea del Sur y otras naciones culpan directamente a Corea del Norte del hundimiento.

Pyongyang niega la responsabilidad.

Funcionarios estadounidense no han dicho precisamente qué es lo que Corea del Norte debe hacer para que Washington esté dispuesto a volver a la mesa de negociaciones.

Entre otras cosas, han pedido a Pyongyang que cese su “comportamiento provocador”, detenga su beligerancia hacia sus vecinos y de pasos irreversibles para cumplir sus compromisos de desnuclearización.

En 2005, Corea del Norte aceptó abandonar todos sus programas nucleares.

 


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