Poderoso terremoto deja más 300 muertos en Chile

* Tsunamis dañan puerto de Talcahuano

* Japón teme olas de tres metros por sismo

* Terremoto paraliza algunas minas de cobre

Por Mario Naranjo

CONCEPCION, Chile. (Reuters)- Chile buscaba el sábado sobrevivientes entre los escombros de los edificios demolidos por uno de los sismos más potentes de la historia, que dejó más de 300 muertos y provocó tsunamis cuyas olas pusieron en alerta a Japón en la orilla opuesta del Pacífico.

Los chilenos, ya aterrorizados por el sismo de magnitud 8,8 que destrozó hospitales, autopistas y fábricas en la madrugada, sufrieron con varias potentes réplicas al caer la noche.

“Estamos frente a un cataclismo de proporciones históricas”, dijo el ministro del Interior chileno, Edmundo Pérez Yoma.

Más de 300 personas murieron como consecuencia del sismo, dijo la Oficina Nacional de Emergencias en la noche del sábado.

Pero el número podría ser mayor, pues decenas de personas se encontraban desaparecidas. En la noche del sábado, la presidenta Michelle Bachelet dijo que hasta el momento hay dos millones de damnificados por el sismo.

El panorama a la entrada de Concepción, la segunda ciudad de Chile a unos 500 kilómetros al sur de Santiago y a sólo 100 del epicentro del sismo, era apocalíptico, con casas de adobe por el piso, calles bloqueadas por escombros y llamaradas de incendios iluminando la noche cerrada.

Algunas personas deambulaban por la ciudad empujando sus pertenencias en carros de supermercado. Otras montaron tiendas de campaña para pasar la noche en descampados.

“Me dicen que se perdieron mis muebles, mi televisor, mi refrigerador. No me importa. Lo bueno es que mi familia está bien. Lo material se puede rescatar”, dijo a Reuters Francisco Luna, un técnico de 42 años, en una calle de Concepción.

La televisión mostró imágenes de bomberos removiendo los escombros de un edificio de 14 pisos buscando sobrevivientes.

El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo que su país estaba listo para ayudar a Chile. Lo mismo hicieron Argentina, Bolivia, Perú y Venezuela.

Fue el quinto mayor terremoto en el mundo desde 1990 y mucho más poderoso que uno que destruyó en enero la capital de Haití dejando cientos de miles de muertos, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.

Si la cifra de víctimas no fue mayor es porque muchos de los edificios en Chile, situado sobre una de las zonas más sísmicas del planeta, están preparados, dijeron expertos.

Pero las autoridades advirtieron el sábado que recién tendrían una idea clara de los destrozos dentro de 72 horas.

El costo podría ser alto para Chile, el mayor productor de cobre del mundo y una de las más solidas economías de América Latina.

“Hay una enorme cantidad de daño que no sabemos su exacta dimensión, que está siendo evaluado”, dijo la presidenta Michelle Bachelet a periodistas.

OLA GIGANTESCA, DAñOS SEVEROS

El sismo provocó varios tsunamis, que pusieron en alerta a países tan remotos como Japón, donde las autoridades pidieron evacuar la costa del Pacífico por temor a olas de más de tres metros.

Los tsunamis provocaron daños en Talcahuano, uno de los principales puertos del sur de Chile, donde la marea lanzó algunos barcos a tierra firme, según imágenes de televisión.

Las olas penetraron hasta 300 metros tierra adentro en la isla chilena de Juan Fernández, a 600 kilómetros de la costa, arrasando un poblado, dejando tres muertos y 13 desaparecidos.

También estaba en alerta la Isla de Pascua, un territorio chileno en medio del Pacífico donde fue ordenada la evacuación de unos 4.000 residentes.

El Gobierno chileno dijo que el sismo causó daños severos en medio millón de viviendas en el centro y sur del país.

En Santiago y otras ciudades miles de personas salieron de sus casas y acampaban en las calles por temor a las réplicas.

El aeropuerto de la capital permanece cerrado por problemas en su torre de control y un policía en el lugar dijo que la mitad de la terminal estaba destruida.

Una de las autopistas urbanas de Santiago quedó destruida, con bloques de estructura descalzados y autos dados vuelta y atrapados entre escombros.

El temblor derrumbó además al menos tres hospitales en la capital y en Concepción hizo añicos el edificio del Gobierno local.

Aunque el sismo tuvo epicentro en el sur cerca de Maule, 321 kilómetros al suroeste de Santiago, el temblor se sintió hasta en la vecina Argentina.

“Fue como ver el fin del mundo” dijo Vicente Acuña, un comerciante de 76 años, en la sureña ciudad chilena de Talca.

El terremoto sembró el pánico en el popular balneario de Viña del Mar, sobre el Océano Pacífico, en donde miles disfrutaban los últimos días de vacaciones de verano.

La confusión fue acentuada por la fuga de casi 300 presos de una cárcel tras el colapso de sus muros.

GOLPE A LA ECONOMIA

La industria del cobre, una de las principales fuentes de riqueza del país, pareció haber sobrevivido el cimbronazo y las autoridades dijeron que Chile cumpliría sus compromisos de exportación.

Algunas minas estaban cerradas, pero por falta de suministro eléctrico.

La mayor mina de cobre del mundo, Escondida, de BHP Billiton, funcionaba con normalidad, dijo el líder sindical Zeiso Mercado.

Pero las operaciones fueron paralizadas en las minas de El Soldado y Los Bronces, yacimiento cuprífero de Anglo American.

Un portavoz de la minera estatal Codelco, el mayor productor de cobre del mundo, dijo que se suspendió la producción en las minas El Teniente y Andina de Codelco por la falta de energía, pero que las minas no sufrieron daños graves.

El ministro de Minería de Chile dijo que Codelco reanudaría su producción en aproximadamente dos días.

El sismo afectó también a las refinerías Aconcagua y Bío-Bío de la petrolera estatal ENAP.

Pero ENAP descartó un desabastecimiento de combustible en el país, a pesar de que algunas gasolineras permanecían cerradas y crecían las filas de automóviles en las que estaban abiertas.

Analistas dijeron que el movimiento geológico impactaría negativamente en la economía del país, una de las más vibrantes de la región.

La presidenta Bachelet declaró zonas de desastre a las regiones de Maule, Bío-Bío, O’Higgins, Araucanía, Valparaíso y Metropolitana, que concentran el 80 por ciento de la población del país.

Chile, sobre la intersección de dos placas geológicas, sufrió el mayor terremoto del que se tenga registro en la década de 1960 en la sureña ciudad de Valdivia, de magnitud 9,6.

“Yo pensé ‘esto es como Valdivia y hasta aquí llegamos’”, dijo Hilda Hasbun, un ama de casa de 62 años.


the attachments to this post:

la117
la117


No Comments so far.

Leave a Reply