EL PARTIDO DE LA REACCION EN ESTADOS UNIDOS

Primero de una serie

Por Armando de Armas  

El Demócrata es el partido de la reacción en Estados Unidos. Ningún problema con la reacción. El problema estaría en la estafa, casi siempre mediática, de venderse a todo trance, y a veces en trance, como partido progresista en tanto los hechos demostrarían exactamente lo contrario.

Veamos la historia. Abraham Lincoln (12 de febrero de 180914 de abril de 1865) fue el décimosexto Presidente de Estados Unidos y el primero por el Partido Republicano. Como un fuerte y decidido oponente a la expansión de la esclavitud, Lincoln ganó la nominación de su partido en 1860 y resultó elegido presidente de la nación a finales de ese año. Durante su período presidencial ayudó a preservar la unidad del país derrotando en la Guerra Civil, ¡con ferocidad hay que decir!, a los secesionistas y esclavistas Estados Confederados de América; integrados por los once estados del Sur que proclamaron su independencia. El partido de los secesionistas y esclavistas, aclaremos, no era otro que el Demócrata. Luego entonces, el Partido Demócrata luchó en esa guerra para extender la esclavitud, y no sólo eso, sino que después de la contienda estableció las Leyes Jim Crow, los Códigos Negros y otras leyes represivas para negar derechos a los negros americanos. En ese contexto es que se funda en 1865 la primera célula del legendario y tenebroso Ku Klux Klan, constituido por veteranos del Ejército Confederado que, después de la Guerra de Secesión, quisieron resistirse a la Reconstrucción; periodo de 10 años durante el cual se le dio un poder político sin precedentes a los afroamericanos.

 

 

Es bueno aclarar que el Ku Klux Klan fue financiado, apoyado y promovido por las élites sureñas del Partido Demócrata y no vino a ser formalmente disuelto sino hasta 1870, por el Presidente republicano Ulysses S. Grant y a través del Acta de derechos civiles de 1871. A partir de este año y hasta 1930, en un esfuerzo para negarles los derechos civiles y evitar que votasen a favor de los republicanos, miles de afroamericanos fueron baleados, golpeados, linchados, mutilados e incinerados vivos por los miembros, ahora clandestinos, del Klan, y algo aún peor, más adelante los presidentes demócratas, Franklin D. Roosevelt y Harry Truman, rechazarían consistentemente las denominadas leyes contra los linchamientos, por un lado, y por el otro, los intentos con vista a que se estableciera una Comisión para los Derechos Civiles que permanentemente velara en el sentido de evitar las fragrantes violaciones a los derechos de los negros.

 

En otro sentido, es obra del Partido Republicano el logro de las enmiendas constitucionales 13, 14 y 15 que garantizarían a los negros estadounidenses la libertad, la ciudadanía y el derecho al voto, además del Acta de los Derechos Civiles de 1866 y 1875 que prohíbe la discriminación racial en los lugares públicos. Los republicanos pasaron también el Acta de Derechos Civiles de 1957, de 1964 y 1965 a favor de los afrodescendientes y contra las Leyes Jim Crow, y establecieron además los programas de Acción Afirmativa que ayudarían a prosperar a los negros. Programas que fueron propuestos por el presidente republicano Richard Nixon, en el llamado Plan de Filadelfia de 1969 que abrió el paso en 1972 al Acta de Oportunidades igualitarias de Empleo, lo que haría ley de la nación los Programas de Acción Afirmativa. Ni siquiera se trata, puntualicemos, de que la Acción Afirmativa sea algo verdaderamente progresista para los negros, asunto en verdad muy debatible, se trata, en definitiva, del rédito que indebidamente obtienen los demócratas por algo que le corresponde, más que nada, a los republicanos.

Se pretende un partido demócrata que habría comenzado siendo reaccionario y terminado progresista, y un partido republicano que habría comenzado siendo progresista y terminado reaccionario. Esa mágica metamorfosis ocurriría, definitoriamente, con la atribución al Partido Demócrata y al presidente John F. Kennedy de la aprobación de la ley de los Derechos Civiles de 1964. No obstante deberíamos analizar, más allá del mito, lo realmente sucedido. En 1957 Kennedy, consecuente con la práctica tradicional de su partido, votó en contra de la Ley de Derechos Civiles, y en 1963 se opuso a la masiva marcha (participarían unas 200 000 personas) dirigida por  el Dr. Martin Luther King Jr. en Washington. Más tarde el Dr. King criticaría duramente a Kennedy por ignorar la causa de los derechos civiles de los afroamericanos.

 

 

La ley de los Derechos Civiles de 1964 (Civil Rights) fue aprobada en el Congreso por 290 votos a favor y 130 en contra. De los republicanos, el 80 por ciento votó a favor de la ley. De los demócratas, el 61 por ciento hizo otro tanto. Quiere esto decir que sólo el 20 por ciento de los republicanos votó en contra de los negros, mientras que los demócratas lo hicieron en un 39 por ciento: el doble, menos un punto. En el senado la votación fue de 73 a favor de la ley que favorecía a los negros y 27 en contra. Nada más que seis republicanos votaron en contra de la ley, frente a 21 demócratas que hicieron lo mismo. El 2 de julio de 1964 el presidente demócrata Lyndon B. Jonson firmó la ley que, finalmente, ponía en el papel los derechos de igualdad de todos los ciudadanos en este país. Estas cifras, desde cualquier ángulo que se les mire, parecen apuntar a que sería más apropiado, o más justo, decir que la ley de los Derechos Civiles de 1964 se aprobó no por los demócratas, sino a pesar de los demócratas. Entrevistado por el autor para este trabajo, el congresista federal republicano Lincoln Díaz-Balart ha dicho que requirió gran coraje político de parte de Lyndon B. Johnson lograr las importantes leyes de 1964 y 1965 y que Kennedy no logró nada en ese sentido. Agrega también Díaz-Balart que Johnson antes de ser presidente no había apoyado los derechos de los afroamericanos, pero que sí fue clave su liderazgo ya como presidente para las leyes del 64 y el 65. Es bueno aclarar, en aras del balance, que el oponente republicano de Jonson en la elecciones de 1964, y autor de una obra cumbre del conservadurismo norteamericano: The Consciente of a Conservative (Conciencia de un conservador), Barry Goldwater, se oponía también decididamente a las leyes del 64 y el 65.

 

 

Digamos además que el senador demócrata Robert Byrd, de West Virginia, un ex miembro del Ku Klux Klan, desarrolló un discurso dilatorio, denominado filibustero en la jerga legislativa, en el Senado y en junio de 1964, en un desesperado esfuerzo por bloquear el paso del Acta de Derechos Civiles de 1964. No obstante, cosas veredes, el senador Byrd fue ensalzado en abril del 2004 por el senador demócrata Cristopher Dodd como alguien que, de tener la oportuidad, habría sido durante el transcurso de la Guerra Civil, no un simple participante, que con chiquitas no se andan, sino un gran líder a favor de la causa, ¿de los esclavistas dijo?, no, hombre, qué va, de los esclavos. Eso dijo Dodd, pretendiendo desconocer olímpicamente la historia. Por cierto que Byrd, de 89 años, ha sido un recio crítico de la guerra en Irak, lo que no está mal, la verdad, acorde con su historial reaccionario. Por cierto, también, que entre los demócratas que en 1964 votaron oponiéndose al Acta de los Derechos Civiles estaba el senador Al Gore, padre de ese otro Al Gore que fuera vicepresidente en la época de Bill Clinton, y Premio Nobel de la Paz en el presente, gracias a su empeño, ¡denodado y heroico hay que decir!, por salvar al planeta tierra de los gases invernaderos y los malvados capitalistas.

 Ningún problema con la reacción, repitamos. El problema está en las cartas trucadas, en jugar con las cartas trucadas. En ofender la inteligencia de los votantes. El problema está en la demagogia.

 

 


7 Comments to “EL PARTIDO DE LA REACCION EN ESTADOS UNIDOS”

  1. Julian says:

    Excellente espero el proximo

  2. la Tia de Andy Garcia says:

    excelente, sobre todo porque desmitifica algo que muchos no saben, y es la dobleza moral de los democratas y su habilidad para hacerse de meritos que no les corresponde; este articulo es una clase magistral de historia contemporanea en cuanto a democracia americana y el bipartidismo; por cierto, muy atinadas las palabras del congresista Balart. En fin, que espero con ansiedad el proximo de la serie y que lo pongan rapido para disfrute de los que sabemos reconocer un buen articulo sobre todo cueando es capaz de desarticular mentiras
    gracias, y muy buena la pagina de opinion, me encuentro articulos muy interesantes.

  3. Rey says:

    ?Es que piensan canonizar a Armando de Armas?. Espero que el pueblo sepa quien est? detr?s de la canonizaci?n.

  4. Eriberto Menendez says:

    Oye Rey. Los unicos canonizados hasta el presente son los comunistas. De Armas no hay que canonizarlo, pero si destacar su trabajo.

  5. LEONEL PEREZ says:

    ESTE ES UN PERIODICO DE DERECHISTAS Y ARMANDO DE ARMAS NO ES MAS QUE UN RESENTIDO SOCIAL, UN ANTISOCIAL, PRACTICANTE DEL OCULTISMO Y ANTES EN CUBA PRACTICANTE DEL PROXENETISMO. ESO ES LO QUE TIENE LA DERECHA. ABAJO LA GUSANERA. ABAJO LA ESBIRRADA BATISTIANA. BATISTA TAMBIEN ERA UN OCULTISTA. UN ROSACURZ

  6. roberto says:

    mr leonel perez, si este periodico es de dercha, no veo nada malo en eso; a caso el de ser de izquierda usted, algo que deja bien claro en su ataque, lo hace mejor? precisamente este articulo habla de los logros y meritos de los republicanos y desenmascara a los democ-ratas que son de tendendencia de izquierda la gran mayoria, por no absolutizar, algo que usted hace de muy mala manera, pero lo malo, o lo bueno, no es ser de una tendencia u otra, ya sea jacobino o girondino, lo importante es ser honesto, algo queen la izquierda no abunda y ejemplos sobran para demostrar las dobleces de los comunistas desde el camino del Yenan; y sobre resentimientos sociales, pues no conozco la vida personal de De Armas, pero no veo resentimiento en alguno en sus articulos, los que he leido con regularidad, sino objetividad y decoro para decir las cosas, y en cambio si veo en usted demasiado resentimiento y ha metido en el potaje hasta los rosacruces, muestra de que le falta elementos serios para tratar de darle descredito a algo que por si solo se defiende; que no es el autor del articulo a quien debemos referirnos, si no que alguien muestre con hechos conduntentes algo que diga lo contrario a lo que dice el articulo, y eso, lo dudo mucho que pase, y sobre todo que usted personalmente lo consiga.
    saludos y deseos que se quite su amargamiento ploretario

  7. la Tia de Andy Garcia says:

    PARA EL SENOR LEONEL PEREZ.
    NO HAY MAS OCULTISTAS QUE LOS COMUNISTAS, Y EJEMPLOS EN CUBA SOBRAN Y AHORA PASA LO MISMO EN VENEZUELA, PUES OCULTAN LA CARNE, LOS HUEVOS, LA LECHE, LOS PRODUCTOS DE PRIMERA NECESIDAD Y NADA MAS ELLOS SABEN DONDE LO GUARDAN PARA SU PROPIO PROVECHO; ESO SI ES OCULTISMO PELIGROSO, LO OTRO ES HUMANIDAD Y LIBRE ALBEDRIO DE PENSAR Y HACER LO QUE SE QUIERA INCLUSO DESDE LA PERPECTIVA RELIGIOSA; Y BATISTA ERA UN HP, LO QUE NO TANTO COMO TU AMADO LIDER EL FILLO CASTRO

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